#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Tenemos el deber de trabajar por la paz, asegura Arzobispo de Nagasaki

, 21 Nov. 19 (ACI Prensa).- El Arzobispo de Nagasaki (Japón), Mons. Mitsuaki Takami, resaltó la responsabilidad que tienen los fieles de trabajar por la paz, en respuesta a los mártires que sufrieron la persecución por su fe, y por tantas otras personas que murieron debido a las bombas nucleares que pusieron fin a la Segunda Guerra Mundial en 1945.

Así lo indicó el Prelado en una entrevista concedida a Associated Press (AP) a pocos días de la visita que el Papa Francisco hará a Nagasaki el 24 de noviembre, como parte de su 32° viaje apostólico internacional.

El Arzobispo  resaltó la lucha de los católicos en Japón, señalando que “cada vez que vengo a esta catedral (de Nagasaki), pienso en nuestros antepasados cristianos que estuvieron aquí y fueron sometidos a persecución, opresión y vigilancia. Además sufrieron el ataque atómico”.

Mons. Takami es descendiente de los cristianos “escondidos” del siglo XVI, perseguidos por su fe católica, y tuvo a varios familiares que perdieron la vida cuando cayó la bomba atómica cerca de la Catedral de Urakami, área norte de Nagasaki, el 9 de agosto de 1945.

“No se justifica que los cristianos aquí hayan tenido que afrontar muertes tan horribles. Por ellos y por su historia tenemos una responsabilidad aun mayor de trabajar por la paz”, señaló Mons. Takami.

En la ahora reconstruida catedral, el Arzobispo comentó que los fieles esperan que el Papa Francisco envíe un poderoso mensaje antinuclear en nombre de todos los que sufrieron por la guerra, añadiendo que “la crueldad de humanos contra humanos no debe existir”.

Mons. Takami señaló que los sacerdotes, como “líderes religiosos, no podemos permanecer en silencio” y destacó que los “políticos jueguen su papel por la paz”.

“Tenemos que respetar todas las vidas que nos dio el Señor”, concluyó.

La persecución religiosa en Japón

Hideyoshi Toyotomi, es una de las figuras más importantes de la historia japonesa. Aunque se le reconoce por unificar Japón, hasta finales del siglo XVI dividido por las luchas entre señores feudales, fue quien decidió expulsar a los misioneros católicos que eran en su mayoría jesuitas portugueses.

La expulsión se dio porque los sacerdotes fueron vistos como una amenaza al haber logrado la conversión de muchos señores feudales (Daimio) al catolicismo, lo que hizo que Toyotomi promulgara una ordenanza que expulsaba a los misioneros del país asiático en un plazo de seis meses.

Tras la expulsión, la ciudad de Nagasaki que era importante para la evangelización por ser un centro portuario adonde llegaban los portugueses, se convirtió en el lugar donde pequeños grupos de fieles japoneses seguían viviendo su fe de manera clandestina. Por eso se les conoce como cristianos “escondidos”.

El 5 de febrero de 1597, tres jesuitas, seis franciscanos y 16 laicos que eran catequistas y se habían hecho terciarios franciscanos, fueron detenidos y torturados.

Luego de cortarles la oreja izquierda, fueron llevados a pie hasta Nagasaki, donde luego de confesarse con los sacerdotes, fueron crucificados por órdenes de Toyotomi. A estos 26 mártires les rendirá homenaje el Papa Francisco cuando visite la ciudad.

Segunda Guerra Mundial

Muchos años después, durante la Segunda Guerra Mundial, la pequeña comunidad católica japonesa perdió en Nagasaki dos tercios de sus miembros.

Tras la destrucción de Hiroshima el 6 de agosto de 1945, el alto mando militar estadounidense liderado por el presidente Harry Truman, puso la mira sobre la ciudad de Kokura para forzar la rendición de Japón. Sin embargo, el mal tiempo hizo que el blanco cambiara a Nagasaki.

En ese entonces Nagasaki tenía unos 240 mil habitantes. Un error de cálculo de los aviadores estadounidenses hizo que la bomba no cayera en el centro de la ciudad, pero el efecto fue igual de devastador y aniquiló de manera inmediata a unas 75 mil personas.

En los días siguientes murió un número similar de personas a causa de heridas y enfermedades ocasionadas por la radiación.

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya El Papa invita a estrechar la amistad entre cristianos y budistas

BANGKOK, 20 Nov. 19 (ACI Prensa).- El Papa Francisco completó una nueva etapa en su viaje apostólico a Tailandia con el encuentro con el Patriarca Supremo de los Budistas, Somdej Phra Maha Muneewng, en el Templo Wat Ratchabophit Sathit Maha Simaram.

El cargo de Patriarca Supremo de los Budistas se instituyó en 1872 con la misión de guiar al Consejo Supremo de la comunidad budista en el país. Se trata de un cargo que nombre el mismo rey de Tailandia.

Ante el Patriarca Supremo de los Budistas, el Pontífice puso en valor los pasos dados en el estrechamiento de la amistad entre cristianos y budistas e invitó a impulsar nuevas “iniciativas concretas en el camino de la fraternidad”.

En su visita al Templo, que según señaló el Pontífice, es “símbolo de los valores y las enseñanzas que caracterizan a este amado pueblo”, el Papa destacó que este encuentro “se inscribe dentro de ese camino de valoración y reconocimiento mutuo comenzado por nuestros predecesores”.

En ese sentido, recordó la visita que hace cincuenta años el predecesor del acutal Patriarca Supremo, Somdej Phra Wanarat, realizó al Papa Pablo VI en el Vaticano, y la posterior visita del Papa Juan Pablo II al Patriarca Supremo Somdej Phra Ariyavongsagatanana.

“Sobre sus huellas quisiera inscribir esta visita, para acrecentar no sólo el respeto sino la amistad entre nuestras comunidades”, afirmó el Papa Francisco.

Para el Pontífice, estos encuentros son “pequeños pasos que ayudan a testimoniar no sólo en nuestras comunidades sino en nuestro mundo, tan impulsado a generar y propagar divisiones y exclusiones, que la cultura del encuentro es posible”.

“Cuando tenemos la oportunidad de reconocernos y valorarnos, incluso desde nuestras diferencias, ofrecemos al mundo una palabra de esperanza capaz de animar y sostener a los que resultan siempre más perjudicados por la división. Posibilidades como estas nos recuerdan lo importante que es el que las religiones se manifiesten cada vez más como faros de esperanza, en cuanto promotoras y garantes de fraternidad”.

El Santo Padre destacó que “en las fuentes del budismo la mayoría de los tailandeses han nutrido y permeado su manera de reverenciar la vida y a sus ancianos, de llevar adelante un estilo de vida sobrio basado en la contemplación, el desapego, el trabajo duro y la disciplina; características que nutren ese distintivo tan especial vuestro: ser considerados como el pueblo de la sonrisa”.

Además, agradeció al pueblo tailandés porque, “desde la llegada del cristianismo a Tailandia, hace unos cuatro siglos y medio, los católicos, aun siendo un grupo minoritario, han disfrutado de la libertad en la práctica religiosa y durante muchos años han vivido en armonía con sus hermanos y hermanas budistas”.

“En este camino de la mutua confianza y fraternidad, deseo reiterar mi personal compromiso y el de toda la Iglesia por el fortalecimiento del diálogo abierto y respetuoso al servicio de la paz y del bienestar de este pueblo”.

Invitó a “impulsar entre los fieles de nuestras religiones el desarrollo de nuevas imaginaciones de la caridad, que sean capaces de generar y aumentar iniciativas concretas en el camino de la fraternidad, especialmente con los más pobres, y en referencia a nuestra tan maltratada casa común”.

“De esta manera”, concluyó el Papa Francisco, “contribuiremos a la construcción de una cultura de compasión, fraternidad y encuentro tanto aquí como en otras partes del mundo. Estoy seguro que este camino seguirá dando frutos y en abundancia”.

 

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Saludo del Papa Francisco al Patriarca Supremo de los Budistas

BANGOK, 20 Nov. 19 (ACI Prensa).- El Papa Francisco visitó al Patriarca Supremo de los Budistas en la ciudad de Bangok, en el viaje apostólico que está realizando a Tailandia.

Como suele ser tradicional en los viajes pontificios, el Pontífice inició este jueves 21 de noviembre su agenda en la capital de Tailandia, Bangok, con un encuentro con las autoridades tailandesas, la sociedad civil y el cuerpo diplomático.

El Pontífice, que llegó a Tailandia ayer miércoles 20 de noviembre, visitó a primera hora de la mañana al primer ministro del país, el general Prayuth Chan-ocha, con el que mantuvo un encuentro privado en la Casa del Gobierno y, posteriormente, con las autoridades.

Tras su discurso, se trasladó al templo Wat Ratchabophit Sathit Maha Simaram, donde se reunió con el Patriarca Supremo de los Budistas y, tras intercambiar regalos, y antes de firmar en el Libro de Honor, pronunció un breve saludo de cortesía.

A continuación, el texto completo del saludo del Papa Francisco:

Su Santidad:

Le agradezco sus amables palabras de bienvenida. Al comienzo de mi visita a esta nación, me alegra visitar este Templo Real, símbolo de los valores y las enseñanzas que caracterizan a este amado pueblo.

En las fuentes del budismo la mayoría de los tailandeses han nutrido y permeado su manera de reverenciar la vida y a sus ancianos, de llevar adelante un estilo de vida sobrio basado en la contemplación, el desapego, el trabajo duro y la disciplina (cf. S. JUAN PABLO II, Exhort. ap. postsin. Ecclesia in Asia, 6); características que nutren ese distintivo tan especial vuestro: ser considerados como el pueblo de la sonrisa.

Nuestro encuentro se inscribe dentro de ese camino de valoración y reconocimiento mutuo comenzado por nuestros predecesores. Sobre sus huellas quisiera inscribir esta visita, para acrecentar no sólo el respeto sino la amistad entre nuestras comunidades.

Han pasado casi cincuenta años desde que el decimoséptimo Patriarca Supremo, Somdej Phra Wanarat (Pun Punnasiri), junto con un grupo de importantes monjes budistas, visitó al Papa Pablo VI en el Vaticano, lo cual representó un hito muy importante en el desarrollo del diálogo entre nuestras dos tradiciones religiosas; diálogo cultivado que permitió realizar, posteriormente, al Papa Juan Pablo II una visita en este Templo al Patriarca Supremo, Su Santidad Somdej Phra Ariyavongsagatanana (Vasana Vasano).

Personalmente tuve el honor de recibir recientemente a una delegación de monjes del templo de Wat Pho, con su obsequio de una traducción de un antiguo manuscrito budista escrito en lengua pali, conservado ahora en la Biblioteca Vaticana. Pequeños pasos que ayudan a testimoniar no sólo en nuestras comunidades sino en nuestro mundo, tan impulsado a generar y propagar divisiones y exclusiones, que la cultura del encuentro es posible.

Cuando tenemos la oportunidad de reconocernos y valorarnos, incluso desde nuestras diferencias (cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 250), ofrecemos al mundo una palabra de esperanza capaz de animar y sostener a los que resultan siempre más perjudicados por la división. Posibilidades como estas nos recuerdan lo importante que es el que las religiones se manifiesten cada vez más como faros de esperanza, en cuanto promotoras y garantes de fraternidad.

En este sentido, doy las gracias a este pueblo porque, desde la llegada del cristianismo a Tailandia, hace unos cuatro siglos y medio, los católicos, aun siendo un grupo minoritario, han disfrutado de la libertad en la práctica religiosa y durante muchos años han vivido en armonía con sus hermanos y hermanas budistas.

En este camino de la mutua confianza y fraternidad, deseo reiterar mi personal compromiso y el de toda la Iglesia por el fortalecimiento del diálogo abierto y respetuoso al servicio de la paz y del bienestar de este pueblo. Gracias a los intercambios académicos, que permiten una mayor comprensión mutua, como asimismo al ejercicio de la contemplación, la misericordia y el discernimiento —tan comunes a nuestras tradiciones—, podremos crecer en el ejercicio de buena “vecindad”.

Podremos impulsar entre los fieles de nuestras religiones el desarrollo de nuevas imaginaciones de la caridad, que sean capaces de generar y aumentar iniciativas concretas en el camino de la fraternidad, especialmente con los más pobres, y en referencia a nuestra tan maltratada casa común.

De esta manera contribuiremos a la construcción de una cultura de compasión, fraternidad y encuentro tanto aquí como en otras partes del mundo (cf. ibíd.). Estoy seguro que este camino seguirá dando frutos y en abundancia.

Una vez más, agradezco a Su Santidad este encuentro. Pido que sea colmado de todas las bendiciones divinas para su salud y bienestar personal, y por su alta responsabilidad de guiar a los creyentes budistas en los caminos de la paz y la concordia.

¡Gracias!

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya El Papa en Tailandia: La libertad es posible si somos corresponsables unos de otros

, 20 Nov. 19 (ACI Prensa).- Este 21 de noviembre, en su segundo día de visita a Tailandia, el Papa Francisco hizo un llamado a los países a crear los mecanismos necesarios para proteger la dignidad y los derechos de los migrantes, e indicó que libertad solo es posible si “somos capaces de sentirnos corresponsables unos de otros y superar cualquier forma de desigualdad”.

El Santo Padre dijo estas palabras durante el encuentro que sostuvo con las autoridades políticas y religiosas, sociedad civil y Cuerpo Diplomático en la Sala “Inner Santi Maitri” de la Casa de Gobierno.

Francisco dio su discurso luego de haber participado en la mañana en la ceremonia de bienvenida realizada en la Casa de Gobierno y de reunirse en privado con el primer ministro, el general Prayuth Chan-ocha, con el respectivo intercambio de presentes.

En su discurso, el Papa agradeció la invitación del rey de Tailandia, Rama X, con quien se reunirá posteriormente, por invitarlo a visitar este país asiático. Asimismo, expresó sus “mejores augurios después de las recientes elecciones que han significado un retorno al normal proceso democrático”.

En marzo de 2019 se realizaron las primeras elecciones luego del golpe de Estado de 2014, con el triunfo del partido promilitar Phalang Pracharat.

“Esta tierra tiene como nombre ‘libertad’”, afirmó el Papa, e indicó que “esta sólo es posible si somos capaces de sentirnos corresponsables unos de otros y superar cualquier forma de desigualdad”.

Por ello, dijo que es necesario “trabajar para que las personas y las comunidades puedan tener acceso a la educación, a un trabajo digno, a la asistencia sanitaria, y de este modo alcanzar los mínimos indispensables de sustentabilidad que posibiliten un desarrollo humano integral”.

En su discurso pronunciado en español, Francisco también reiteró su llamado a proteger la dignidad y los derechos de los migrantes. Señaló que un signo de estos tiempos no es tanto la movilización humana, “sino por las condiciones en que esta se desarrolla, lo que representa uno de los principales problemas morales que enfrenta nuestra generación”.

“La crisis migratoria no puede ser ignorada. La propia Tailandia, conocida por la acogida que ha brindado a los migrantes y refugiados, ha enfrentado esta crisis debido a la trágica fuga de refugiados de países vecinos”, señaló.

Por ello, pidió a la comunidad internacional actuar “con responsabilidad y previsión”, y resolver “los problemas que llevan a este éxodo trágico, y promueva una migración segura, ordenada y regulada”.

“Ojalá que cada nación elabore mecanismos efectivos a fin de proteger la dignidad y los derechos de los migrantes y refugiados que enfrentan peligros, incertidumbres y explotación en la búsqueda de libertad y una vida digna para sus familias. No se trata sólo de migrantes, se trata también del rostro que queremos plasmar en nuestras sociedades”, señaló.

El Papa además abordó la realidad de la globalización e indicó que esta no solo debe verse en términos económicos y financieros, sino también en el respeto y acogida de las diferencias, como “inspiración y estímulo a todos aquellos que se preocupan por el tipo de mundo que deseamos legar a las generaciones futuras”.

Francisco también dijo que este año se celebra el 30° aniversario de la Convención sobre los Derechos de los Niños, para recordar el drama de los menores, y también de las mujeres, que son violentados, esclavizados y explotados. Agradeció al gobierno tailandés y a todas las organizaciones que trabajan “para extirpar este flagelo”.

“El futuro de nuestros pueblos está unido, en gran medida, al modo como le garanticemos a nuestros niños un futuro en dignidad”, señaló.

El Papa Francisco culminó su discurso expresando que “hoy más que nunca nuestras sociedades necesitan ‘artesanos de la hospitalidad’”, comprometidos “con el desarrollo integral de todos los pueblos dentro de una familia humana que se comprometa a vivir en la justicia, la solidaridad y la armonía fraterna”.

Luego del discurso a las autoridades, el Santo Padre se dirigió al histórico templo budista

Wat Ratchabophit Sathit Maha Simaram para reunirse con el Patriarca Supremo de los budistas, Somdej Phra Maha Muneewong.

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya El Papa en Tailandia: La libertad es posible si somos corresponsables unos de otros

, 20 Nov. 19 (ACI Prensa).- Este 21 de noviembre, en su segundo día de visita a Tailandia, el Papa Francisco hizo un llamado a los países a crear los mecanismos necesarios para proteger la dignidad y los derechos de los migrantes, e indicó que libertad solo es posible si “somos capaces de sentirnos corresponsables unos de otros y superar cualquier forma de desigualdad”.

El Santo Padre dijo estas palabras durante el encuentro que sostuvo con las autoridades políticas y religiosas, sociedad civil y Cuerpo Diplomático en la Sala “Inner Santi Maitri” de la Casa de Gobierno.

Francisco dio su discurso luego de haber participado en la mañana en la ceremonia de bienvenida realizada en la Casa de Gobierno y de reunirse en privado con el primer ministro, el general Prayuth Chan-ocha, con el respectivo intercambio de presentes.

En su discurso, el Papa agradeció la invitación del rey de Tailandia, Rama X, con quien se reunirá posteriormente, por invitarlo a visitar este país asiático. Asimismo, expresó sus “mejores augurios después de las recientes elecciones que han significado un retorno al normal proceso democrático”.

En marzo de 2019 se realizaron las primeras elecciones luego del golpe de Estado de 2014, con el triunfo del partido promilitar Phalang Pracharat.

“Esta tierra tiene como nombre ‘libertad’”, afirmó el Papa, e indicó que “esta sólo es posible si somos capaces de sentirnos corresponsables unos de otros y superar cualquier forma de desigualdad”.

Por ello, dijo que es necesario “trabajar para que las personas y las comunidades puedan tener acceso a la educación, a un trabajo digno, a la asistencia sanitaria, y de este modo alcanzar los mínimos indispensables de sustentabilidad que posibiliten un desarrollo humano integral”.

En su discurso pronunciado en español, Francisco también reiteró su llamado a proteger la dignidad y los derechos de los migrantes. Señaló que un signo de estos tiempos no es tanto la movilización humana, “sino por las condiciones en que esta se desarrolla, lo que representa uno de los principales problemas morales que enfrenta nuestra generación”.

“La crisis migratoria no puede ser ignorada. La propia Tailandia, conocida por la acogida que ha brindado a los migrantes y refugiados, ha enfrentado esta crisis debido a la trágica fuga de refugiados de países vecinos”, señaló.

Por ello, pidió a la comunidad internacional actuar “con responsabilidad y previsión”, y resolver “los problemas que llevan a este éxodo trágico, y promueva una migración segura, ordenada y regulada”.

“Ojalá que cada nación elabore mecanismos efectivos a fin de proteger la dignidad y los derechos de los migrantes y refugiados que enfrentan peligros, incertidumbres y explotación en la búsqueda de libertad y una vida digna para sus familias. No se trata sólo de migrantes, se trata también del rostro que queremos plasmar en nuestras sociedades”, señaló.

El Papa además abordó la realidad de la globalización e indicó que esta no solo debe verse en términos económicos y financieros, sino también en el respeto y acogida de las diferencias, como “inspiración y estímulo a todos aquellos que se preocupan por el tipo de mundo que deseamos legar a las generaciones futuras”.

Francisco también dijo que este año se celebra el 30° aniversario de la Convención sobre los Derechos de los Niños, para recordar el drama de los menores, y también de las mujeres, que son violentados, esclavizados y explotados. Agradeció al gobierno tailandés y a todas las organizaciones que trabajan “para extirpar este flagelo”.

“El futuro de nuestros pueblos está unido, en gran medida, al modo como le garanticemos a nuestros niños un futuro en dignidad”, señaló.

El Papa Francisco culminó su discurso expresando que “hoy más que nunca nuestras sociedades necesitan ‘artesanos de la hospitalidad’”, comprometidos “con el desarrollo integral de todos los pueblos dentro de una familia humana que se comprometa a vivir en la justicia, la solidaridad y la armonía fraterna”.

Luego del discurso a las autoridades, el Santo Padre se dirigió al histórico templo budista

Wat Ratchabophit Sathit Maha Simaram para reunirse con el Patriarca Supremo de los budistas, Somdej Phra Maha Muneewong.

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya El evangelio de hoy Jueves 21 de Noviembre de 2019, Lectio Divina 📖 – Tele VID

Suscríbete a nuestro canal 👉 http://bit.ly/SuscribeteTeleVID 👈 El Padre Fray Luis Enrique Orozco comparte con nosotros el #EvangelioDeHoy Jueves 21 de Noviembre 2019, Lucas Capítulo 19 Versículos 41 al 44. Conéctate con la #LectioDivina 📖 http://bit.ly/EvangelioDeHoy Y cuando estuvo cerca, viendo la ciudad, lloró sobre ella. y dijo: “¡Ah si en este día conocieras también tú lo que sería para la paz! Pero ahora está escondido a tus ojos. Porque vendrán días sobre ti, y tus enemigos te circunvalarán con un vallado, y te cercarán en derredor y te estrecharán de todas partes; derribarán por tierra a ti, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no conociste el tiempo en que has sido visitada”. #PalabraDelSeñor Eucaristía de hoy: 👉 http://bit.ly/SantaMisaTeleVID 👈 Santo rosario: 👉 http://bit.ly/SantoRosarioCatolico 👈 Un Nuevo Despertar: 👉 http://bit.ly/UnNuevoDespertarTeleVID 👈 Síguenos y haz parte de nuestro canal: Facebook: https://www.facebook.com/televid.tv Twitter: https://twitter.com/Canaltelevid Página web: http://www.televid.tv/ Haz tus donaciones en: http://televid.tv/donar/

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Discurso del Papa a las autoridades, sociedad civil y Cuerpo Diplomático en Tailandia

, 20 Nov. 19 (ACI Prensa).- Este jueves 21 de noviembre, en su segundo día de visita a Tailandia, el Papa Francisco tuvo el encuentro con las autoridades locales, sociedad civil y Cuerpo Diplomático acreditado en el país.

En su discurso el Papa hizo un llamado a los países a crear los mecanismos necesarios para proteger la dignidad y los derechos de los migrantes, e indicó que libertad solo es posible si “somos capaces de sentirnos corresponsables unos de otros y superar cualquier forma de desigualdad”.

A continuación el discurso completo del Santo Padre: 

Señor Primer Ministro,

Miembros del Gobierno y del Cuerpo Diplomático,

Distinguidos líderes políticos, civiles y religiosos,

Señoras y señores:

Agradezco la oportunidad de estar entre ustedes y poder visitar esta tierra rica de tantas maravillas naturales, pero especialmente custodia de tradiciones espirituales y culturales ancestrales, como la de la hospitalidad que hoy vivo en primera persona y de la cual quisiera hacerme cargo para propagar y acrecentar lazos de mayor amistad entre los pueblos.

Muchas gracias, señor Primer Ministro, por su acogida y por las palabras de bienvenida que me ha dirigido. Esta tarde tendré la oportunidad de realizar una visita de cortesía a Su Majestad el Rey Rama X y a la familia real. Reitero mi agradecimiento a Su Majestad por su amable invitación a visitar Tailandia y renuevo mis mejores deseos por su reinado, acompañándolos con un sincero homenaje a la memoria de su difunto padre.

Me complace tener la oportunidad de saludar y encontrarme con ustedes, líderes del gobierno, religiosos y de la sociedad civil en los que saludo especialmente a todo el pueblo tailandés. Mis respetos también al Cuerpo Diplomático. En esta ocasión, no puedo dejar de manifestar mis mejores augurios después de las recientes elecciones, que han significado un retorno al normal proceso democrático.

Gracias a todos los que han trabajado para la realización de esta visita.

Sabemos que hoy los problemas que nuestro mundo enfrenta son, de hecho, globales; abarcan a toda la familia humana y exigen desarrollar un firme compromiso con la justicia internacional y la solidaridad entre los pueblos. Creo relevante subrayar que, en estos días, Tailandia terminará la presidencia de la ASEAN, signo de su compromiso histórico con los problemas más amplios que enfrentan los pueblos de toda la región del sudeste asiático y de su continuo interés en favorecer la cooperación política, económica y cultural en la región.

Como nación multicultural y caracterizada por la diversidad, Tailandia reconoce, desde hace tiempo, la importancia de construir la armonía y la coexistencia pacífica entre sus numerosos grupos étnicos, mostrando respeto y aprecio por las diferentes culturas, grupos religiosos, pensamientos e ideas. La época actual está marcada por la globalización, considerada con demasiada frecuencia en términos estrictamente económicos-financieros y proclive a cancelar las notas esenciales que configuran y gestan la belleza y el alma de nuestros pueblos; en cambio, la experiencia concreta de una unidad que respete y albergue las diferencias sirve de inspiración y estímulo a todos aquellos que se preocupan por el tipo de mundo que deseamos legar a las generaciones futuras.

Celebro la iniciativa de crear una “Comisión Ético-Social”, en la que invitaron a participar a las religiones tradicionales del país, a fin de recibir sus aportes y mantener viva la memoria espiritual de vuestro pueblo. En este sentido, tendré la oportunidad de encontrarme con el Supremo Patriarca Budista, como signo de la importancia y la urgencia de promover la amistad y el diálogo interreligioso, y como servicio además a la armonía social en la construcción de sociedades justas, sensibles e incluyentes. Quiero comprometer personalmente todos los esfuerzos de la pequeña pero viva comunidad católica, para mantener y promover esas características tan especiales de los Thai, presentes en vuestro himno nacional: pacíficos y cariñosos, pero no cobardes; y con el propósito firme de enfrentar todo aquello que ignore el grito de tantos hermanos y hermanas nuestros que anhelan ser liberados del yugo de la pobreza, la violencia y la injusticia. Esta tierra tiene como nombre “libertad”. Sabemos que esta sólo es posible si somos capaces de sentirnos corresponsables unos de otros y superar cualquier forma de desigualdad. Es necesario entonces trabajar para que las personas y las comunidades puedan tener acceso a la educación, a un trabajo digno, a la asistencia sanitaria, y de este modo alcanzar los mínimos indispensables de sustentabilidad que posibiliten un desarrollo humano integral.

A este respecto, deseo detenerme brevemente en los movimientos de migración, que son uno de los signos característicos de nuestro tiempo. No tanto por la movilidad en sí, sino por las condiciones en que esta se desarrolla, lo que representa uno de los principales problemas morales que enfrenta nuestra generación. La crisis migratoria no puede ser ignorada. La propia Tailandia, conocida por la acogida que ha brindado a los migrantes y refugiados, ha enfrentado esta crisis debido a la trágica fuga de refugiados de países vecinos. Hago votos, una vez más, para que la comunidad internacional actúe con responsabilidad y previsión, pueda resolver los problemas que llevan a este éxodo trágico, y promueva una migración segura, ordenada y regulada. Ojalá que cada nación elabore mecanismos efectivos a fin de proteger la dignidad y los derechos de los migrantes y refugiados que enfrentan peligros, incertidumbres y explotación en la búsqueda de libertad y una vida digna para sus familias. No se trata sólo de migrantes, se trata también del rostro que queremos plasmar en nuestras sociedades.

Y, en este sentido, pienso en todas aquellas mujeres y niños de nuestro tiempo que son particularmente vulnerados, violentados y expuestos a toda forma de explotación, esclavitud, violencia y abuso. Manifiesto mi reconocimiento al gobierno tailandés por sus esfuerzos para extirpar este flagelo, así como a todas aquellas personas y organizaciones que trabajan incansablemente para erradicar este mal y ofrecer un camino de dignidad. Este año, en el que se celebra el trigésimo aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño, se nos invita a reflexionar y a trabajar con decisión, constancia y celeridad en la necesidad de proteger el bienestar de nuestros niños, su desarrollo social e intelectual, el acceso a la educación, así como su crecimiento físico, psicológico y espiritual (cf. Discurso al Cuerpo Diplomático, 7 enero 2019). El futuro de nuestros pueblos está unido, en gran medida, al modo como le garanticemos a nuestros niños un futuro en dignidad.

Señoras y señores: Hoy más que nunca nuestras sociedades necesitan “artesanos de la hospitalidad”, hombres y mujeres comprometidos con el desarrollo integral de todos los pueblos dentro de una familia humana que se comprometa a vivir en la justicia, la solidaridad y la armonía fraterna. Ustedes, cada uno desde su lugar, dedican sus vidas a ayudar para que el servicio al bien común pueda alcanzar todos los rincones de esta nación; esta es una de las tareas más excelsas de una persona. Con estos sentimientos y deseando que puedan llevar adelante la misión encomendada invoco la abundancia de las bendiciones divinas sobre esta nación, sus líderes y sus habitantes. Y pido al Señor que guíe a cada uno de ustedes y a sus familias por los caminos de la sabiduría, la justicia y la paz.

Evangelización y Formación Cristiana Católica

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