Papa Francisco alienta defensa de la vida “desde la concepción hasta su fin natural”

VATICANO, 01 Feb. 15 (ACI/EWTN Noticias).- Este domingo, al finalizar el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco expresó su aliento a la defensa de la vida “desde la concepción hasta su fin natural”.

Con motivo de la celebración en Italia de la Jornada por la Vida, Francisco tuvo palabras de agradecimiento para todos aquellos que defienden la vida. El tema de la jornada de este año es “Solidarios para la vida”.

“Dirijo mi agradecimiento a las asociaciones, movimientos y a todos aquellos que defienden la vida humana”, dijo.

El Santo Padre señaló que “me uno a los obispos italianos en solicitar un renovado reconocimiento de la persona humana y un cuidado más adecuado de la vida, desde la concepción hasta su fin natural”.

“Cuando nos abrimos a la vida y se sirve a la vida experimentamos la fuerza revolucionaria del amor y de la ternura, inaugurando un nuevo humanismo: el humanismo de la solidaridad”, aseguró.

Papa Francisco alienta defensa de la vida “desde la concepción hasta su fin natural”

VATICANO, 01 Feb. 15 (ACI/EWTN Noticias).- Este domingo, al finalizar el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco expresó su aliento a la defensa de la vida “desde la concepción hasta su fin natural”.

Con motivo de la celebración en Italia de la Jornada por la Vida, Francisco tuvo palabras de agradecimiento para todos aquellos que defienden la vida. El tema de la jornada de este año es “Solidarios para la vida”.

“Dirijo mi agradecimiento a las asociaciones, movimientos y a todos aquellos que defienden la vida humana”, dijo.

El Santo Padre señaló que “me uno a los obispos italianos en solicitar un renovado reconocimiento de la persona humana y un cuidado más adecuado de la vida, desde la concepción hasta su fin natural”.

“Cuando nos abrimos a la vida y se sirve a la vida experimentamos la fuerza revolucionaria del amor y de la ternura, inaugurando un nuevo humanismo: el humanismo de la solidaridad”, aseguró.

La fiesta de la Candelaria

‘Palabra y Vida’ del arzobispo de Barcelona

Barcelona, 01 de febrero de 2015 (Zenit.org) Cardenal Lluís Martínez Sistach | 3 hits

Mañana, 2 de febrero, celebramos la fiesta de la Presentación de Jesús en el templo por María y José. Cuarenta días después del nacimiento de Jesús, celebramos esta fiesta, muy antigua y originaria de Jerusalén. Recordemos aquel hecho que narra el Evangelio de Lucas: cuando José y María fueron al templo para cumplir lo que mandaba la ley de Moisés para la purificación de las madres y la presentación de los hijos primogénitos a Dios, tuvo lugar el encuentro con el anciano Simeón, que proclamó que aquel niño era una luz para todos los pueblos, y con la profetisa Ana, que contaba a todos que aquel niño era el Salvador esperado por Israel.

Esta es una fiesta del Señor, como lo expresa su título. Pero también es una fiesta de María. Bien podemos en ella recordar a la Virgen, que es quien nos da a Jesús para que sea nuestra luz.

El elemento que caracteriza más esta fiesta es la bendición y la procesión con las candelas, con la que reafirmamos nuestra fe en lo que proclamó Simeón. La candela es un símbolo; un símbolo bellísimo y muy expresivo. Ahora que, en muchos ámbitos culturales, se revaloriza el lenguaje simbólico como más polivalente y más emotivo y sugerente que el lenguaje meramente racional, deberíamos hacer un esfuerzo para dar todo su sentido a los símbolos cristianos. Gaudí nos dio un gran ejemplo en todo su templo de la Sagrada Familia, que impresiona por la genialidad de su técnica constructiva, pero también por la variedad y riqueza de sus símbolos.

Leyendo el libro titulado Mente abierta, corazón creyente, que recoge las meditaciones de los ejercicios espirituales dirigidos por el papa Francisco cuando era arzobispo de Buenos Aires, me ha impresionado el valor que da al símbolo de la candela en la fiesta que celebramos cada año el 2 de febrero. Explica que hay luz en el templo cuando entra Jesús, porque entra el que es la Luz: “Luz para iluminar a las naciones paganas y gloria de tu pueblo Israel”. Y añade: “Es el día de la candela, de la luz tenue, que se convertirá en un gran cirio adornado la noche de Pascua -precisamente en la gran celebración de la Vigilia Pascual o de la Resurrección- y se hará sol resplandeciente al final la historia. Las personas que mañana llevan las candelas en las manos -dice el Papa- lumen requirunt lumine“; que quiere decir precisamente eso: que a través de una lucecita buscan al que es la Luz, es decir, a Jesucristo mismo, Dios y hombre verdadero.

De esta manera, la fiesta de la Candelaria es como un puente que une la Navidad, la Pascua y la manifestación de Jesucristo al final de los tiempos. Siempre, pero sobre todo este año, por voluntad del Papa dedicado especialmente a los religiosos y las religiosas -como Año de la Vida Consagrada-, debemos orar ese día y agradecer el servicio que hacen a la Iglesia y a nuestras sociedades los religiosos y las religiosas, tanto los de vida monástica como los de vida activa en los diversos campos del trabajo educativo, social y asistencial.

(01 de febrero de 2015) © Innovative Media Inc.

Qué me dicen Jesús

Catequesis para toda la familia

Madrid, 01 de febrero de 2015 (Zenit.org) Eva Carreras del Rincón | 1 hit

Ya llegamos al punto que nos interesa a cada uno de nosotros. Ya sabemos lo que quería decir el autor sagrado y como lo debemos interpretar desde el Misterio Pascual de Cristo. Ahora nos va a hablar directamente a nosotros y nos va a decir lo que debemos hacer para llegar al cielo.

Jesús, el Buen Pastor, el que da la vida por sus ovejas, es el que nos habla. Nos ama con locura y sólo quiere nuestro bien. Su amor es incondicional; nos quiere y nos va a querer siempre, hagamos lo que hagamos y digamos lo que digamos.

Partiendo de aquí escucharemos lo que Jesús nos quiere decir y tendremos el corazón preparado para acoger sus palabras y que estas nos ayuden a seguir, con nuestras obras, el camino del cielo.

Este domingo leeremos el Evangelio según San Marcos 1,21-28.

Entraron en Cafarnaún, y cuando llegó el sábado, Jesús fue a la sinagoga y comenzó a enseñar.

Todos estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.

Y había en la sinagoga un hombre poseído de un espíritu impuro, que comenzó a gritar:

“¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido para acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios”.

Pero Jesús lo increpó, diciendo: “Cállate y sal de este hombre”.

El espíritu impuro lo sacudió violentamente y, dando un gran alarido, salió de ese hombre.

Todos quedaron asombrados y se preguntaban unos a otros: “¿Qué es esto? ¡Enseña de una manera nueva, llena de autoridad; da órdenes a los espíritus impuros, y estos le obedecen!”.

Y su fama se extendió rápidamente por todas partes, en toda la región de Galilea.

LENGUAJE SIMBÓLICO…

Sólo Jesús , el Hijo de Dios, tiene poder sobre los demonios y el pecado. Sólo Él puede sacar y limpiar de nuestro corazón todo lo que nos aleja de nuestro Padre Dios.

QUÉ ME DICE JESÚS…

“Te espero en el confesionario. Quiero escucharte y consolarte. Quiero curarte las heridas. Lo hago a través del sacerdote. Sólo te pido que estés arrepentido y no quieras volver a hacerlo”.

A los niños les gusta que Jesús les hable en primera persona. También les podríamos recordar y explicar lo que es necesario para confesarse bien: examen de conciencia, dolor de los pecados, propósito de enmienda, decir los pecados al confesor y cumplir la penitencia.

Nos puede ayudar escuchar o leer lo que dice el Santo Padre todos los días en sus homilías. A partir del Evangelio nos va marcando el camino. Él es también el Buen Pastor, el dulce Cristo en la tierra.

(01 de febrero de 2015) © Innovative Media Inc.

La fiesta de la Candelaria

‘Palabra y Vida’ del arzobispo de Barcelona

Barcelona, 01 de febrero de 2015 (Zenit.org) Cardenal Lluís Martínez Sistach | 3 hits

Mañana, 2 de febrero, celebramos la fiesta de la Presentación de Jesús en el templo por María y José. Cuarenta días después del nacimiento de Jesús, celebramos esta fiesta, muy antigua y originaria de Jerusalén. Recordemos aquel hecho que narra el Evangelio de Lucas: cuando José y María fueron al templo para cumplir lo que mandaba la ley de Moisés para la purificación de las madres y la presentación de los hijos primogénitos a Dios, tuvo lugar el encuentro con el anciano Simeón, que proclamó que aquel niño era una luz para todos los pueblos, y con la profetisa Ana, que contaba a todos que aquel niño era el Salvador esperado por Israel.

Esta es una fiesta del Señor, como lo expresa su título. Pero también es una fiesta de María. Bien podemos en ella recordar a la Virgen, que es quien nos da a Jesús para que sea nuestra luz.

El elemento que caracteriza más esta fiesta es la bendición y la procesión con las candelas, con la que reafirmamos nuestra fe en lo que proclamó Simeón. La candela es un símbolo; un símbolo bellísimo y muy expresivo. Ahora que, en muchos ámbitos culturales, se revaloriza el lenguaje simbólico como más polivalente y más emotivo y sugerente que el lenguaje meramente racional, deberíamos hacer un esfuerzo para dar todo su sentido a los símbolos cristianos. Gaudí nos dio un gran ejemplo en todo su templo de la Sagrada Familia, que impresiona por la genialidad de su técnica constructiva, pero también por la variedad y riqueza de sus símbolos.

Leyendo el libro titulado Mente abierta, corazón creyente, que recoge las meditaciones de los ejercicios espirituales dirigidos por el papa Francisco cuando era arzobispo de Buenos Aires, me ha impresionado el valor que da al símbolo de la candela en la fiesta que celebramos cada año el 2 de febrero. Explica que hay luz en el templo cuando entra Jesús, porque entra el que es la Luz: “Luz para iluminar a las naciones paganas y gloria de tu pueblo Israel”. Y añade: “Es el día de la candela, de la luz tenue, que se convertirá en un gran cirio adornado la noche de Pascua -precisamente en la gran celebración de la Vigilia Pascual o de la Resurrección- y se hará sol resplandeciente al final la historia. Las personas que mañana llevan las candelas en las manos -dice el Papa- lumen requirunt lumine“; que quiere decir precisamente eso: que a través de una lucecita buscan al que es la Luz, es decir, a Jesucristo mismo, Dios y hombre verdadero.

De esta manera, la fiesta de la Candelaria es como un puente que une la Navidad, la Pascua y la manifestación de Jesucristo al final de los tiempos. Siempre, pero sobre todo este año, por voluntad del Papa dedicado especialmente a los religiosos y las religiosas -como Año de la Vida Consagrada-, debemos orar ese día y agradecer el servicio que hacen a la Iglesia y a nuestras sociedades los religiosos y las religiosas, tanto los de vida monástica como los de vida activa en los diversos campos del trabajo educativo, social y asistencial.

(01 de febrero de 2015) © Innovative Media Inc.

Qué me dicen Jesús

Catequesis para toda la familia

Madrid, 01 de febrero de 2015 (Zenit.org) Eva Carreras del Rincón | 1 hit

Ya llegamos al punto que nos interesa a cada uno de nosotros. Ya sabemos lo que quería decir el autor sagrado y como lo debemos interpretar desde el Misterio Pascual de Cristo. Ahora nos va a hablar directamente a nosotros y nos va a decir lo que debemos hacer para llegar al cielo.

Jesús, el Buen Pastor, el que da la vida por sus ovejas, es el que nos habla. Nos ama con locura y sólo quiere nuestro bien. Su amor es incondicional; nos quiere y nos va a querer siempre, hagamos lo que hagamos y digamos lo que digamos.

Partiendo de aquí escucharemos lo que Jesús nos quiere decir y tendremos el corazón preparado para acoger sus palabras y que estas nos ayuden a seguir, con nuestras obras, el camino del cielo.

Este domingo leeremos el Evangelio según San Marcos 1,21-28.

Entraron en Cafarnaún, y cuando llegó el sábado, Jesús fue a la sinagoga y comenzó a enseñar.

Todos estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.

Y había en la sinagoga un hombre poseído de un espíritu impuro, que comenzó a gritar:

“¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido para acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios”.

Pero Jesús lo increpó, diciendo: “Cállate y sal de este hombre”.

El espíritu impuro lo sacudió violentamente y, dando un gran alarido, salió de ese hombre.

Todos quedaron asombrados y se preguntaban unos a otros: “¿Qué es esto? ¡Enseña de una manera nueva, llena de autoridad; da órdenes a los espíritus impuros, y estos le obedecen!”.

Y su fama se extendió rápidamente por todas partes, en toda la región de Galilea.

LENGUAJE SIMBÓLICO…

Sólo Jesús , el Hijo de Dios, tiene poder sobre los demonios y el pecado. Sólo Él puede sacar y limpiar de nuestro corazón todo lo que nos aleja de nuestro Padre Dios.

QUÉ ME DICE JESÚS…

“Te espero en el confesionario. Quiero escucharte y consolarte. Quiero curarte las heridas. Lo hago a través del sacerdote. Sólo te pido que estés arrepentido y no quieras volver a hacerlo”.

A los niños les gusta que Jesús les hable en primera persona. También les podríamos recordar y explicar lo que es necesario para confesarse bien: examen de conciencia, dolor de los pecados, propósito de enmienda, decir los pecados al confesor y cumplir la penitencia.

Nos puede ayudar escuchar o leer lo que dice el Santo Padre todos los días en sus homilías. A partir del Evangelio nos va marcando el camino. Él es también el Buen Pastor, el dulce Cristo en la tierra.

(01 de febrero de 2015) © Innovative Media Inc.