#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Niño con cáncer se conmueve al recibir la Eucaristía

Un niño de 6 años que lucha contra el cáncer, al recibir la Primera Comunión y ante la fuerza de la Eucaristía el niño, se echa a llorar, contagiando su emoción al cura, a la madre y a todos los participantes de la celebración.

El poder de la Eucaristía trasciende la razón humana. Es capaz de hacer milagros, de transformar el corazón de las personas y conmover con su ternura y su paz.

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#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Compromiso ciudadano en Argentina de la mano de la Inmaculada

La diócesis de Catamarca, en Argentina, se prepara para celebrar a la Inmaculada Concepción de María en la advocación de Nuestra Señora del Valle, su patrona, patrona del Noroeste argentino, y una de las más advocaciones más populares en todo el país.

La novena empezó con la bajada del camarín de la imagen de Nuestra Señora del Valle de Catamarca, que dio inicio a una serie de celebraciones con la sociedad civil que hacen que durante nueve días todo el pueblo catamarqueño tiene oportunidad de honrar a su patrona.

Si bien la novena trata el tema de la misericordia, el eje “motivador” para el año que inicia en torno a Nuestra Señora del Valle, anunció el obispo de Catamarca, Luis Urbanc, es “Compromiso Cívico y Ciudadano”.

Este compromiso está acompañado, como expresó durante la Homilía de la Bajada, por dos grandes eventos: el Congreso Eucarístico Nacional, con el que la Iglesia argentina celebrará el bicentenario de la Independencia, y el Año de la Misericordia convocado por el Papa Francisco, y que de manera diocesana se abrirá al concluir estas celebraciones.

De manera especial durante la novena, y ante la asunción de las nuevas autoridades nacionales el 10 de diciembre, el obispo pidió que se rece la Oración por la Patria, oración compuesta por el episcopado argentino hace 15 años, pero de un valor ya imperecedero y cuya propuesta mucho se refleja en el origen de esta advocación.

Dos veces al año Catamarca celebra a su patrona. El segundo sábado después de la Pascua, y el 8 de diciembre.

En ambas ocasiones, como ocurrió el domingo, la imagen es bajada de su camarín hasta un lugar de honor junto al altar. Y allí se inicia una serie de peregrinaciones locales programadas, que acompañan las peregrinaciones permanentes de todo el país.

Se espera especialmente la llegada de peregrinos de Tucumán, Santiago del Estero, La Rioja, entre otras provincias.

El domingo 29 de noviembre fue turno de los medios de comunicación. El lunes 30, de las instituciones de salud. El martes 1, de diciembre, la oportunidad para que el gobierno provincial y los municipales participen de la Eucaristía junto a Nuestra Señora del Valle.

El 2 de diciembre, con las organizaciones sindicales. El 3, con las autoridades de Ambiente y Desarrollo Sustentable. El 4, una Eucaristía para los enfermos y quienes los acompañan.

El 5, para los niños. El 6 para los jóvenes, y el 7 para las familias, con bendición de embarazadas. Esa noche, vigilia de la Inmaculada, se realizará una serenata y el templo permanecerá abierto toda la noche para los peregrinos.

El 8 de diciembre, habrá misas durante la mañana, con la central a las 9, pero por la tarde el programa contempla el encuentro de María con su pueblo a las puertas de la catedral y una procesión con la Patrona del Noroeste Argentino.

La historia

Hay dos maneras de entender el hallazgo de la imagen de Nuestra Señora del Valle, pero en ambas el eje es el encuentro entre los pueblos.

Tradicionalmente se cuenta que el español Manuel Salazar, comisario de los nativos y juez para los españoles, la encontró en la Gruta de Choya en 1618. Pero al hacerlo, descubrió que allí esa imagen ya era venerada por los indígenas del lugar. Por eso se puede decir, también, que la imagen fue hallada por los aborígenes, y luego por Salazar.

La imagen, morena, tenía las manos unidas en señal de oración, y en torno a ella había rústicos asientos. Pero la mayor sorpresa vino después: dos veces Salazar la llevó a su residencia, pero las dos veces, misteriosamente, la imagen desapareció de su casa y reapareció en la gruta.

En el lugar de la aparición se edificó una capilla a la que comenzaron a asistir regularmente y de manera indistinta indígenas y españoles.

La construcción de la capilla fue signo también de lo que la llegada de María supuso no sólo para el Noroeste, sino para todo el país. Ricos y pobres de distintos orígenes y aportando recursos y trabajo fueron responsables de esa primera edificación.

Hoy María en su Advocación de Nuestra Señora del Valle de Catamarca es Patrona del Noroeste Argentino, de Catamarca, de la diócesis de Añatuya, protectora de la diócesis de La Rioja, Patrona Nacional del Turismo, Patrona Nacional del Paracaidismo, de los Algodoneros del Chaco, de la Feria Internacional del Turismo, de la Fiesta del Poncho, del Festival de Cosquín, y de una innumerable cantidad de emprendimientos en todo el país que la honran, como así también colegios, parroquias, comedores, etc.

A sus pies, por estos días los miles de peregrinos que la honrarán rezarán la oración por la Patria, una oración que pide a Jesucristo ser una “nación cuya identidad sea la pasión por la verdad y el compromiso por el bien común”.

Una oración que promueve un encuentro similar al que promueve Nuestra Señora del Valle de Catamarca desde hace casi 400 años.

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#diocesisdecelaya @diocesis_celaya ¿Otro “selfie”?

El otro día me hablaban de la importancia que tiene hoy para los jóvenes el llamado “postureo”. Me gustó la palabra “posturear”, buscar posturas, buscar poses para salir bien en esa foto momentánea que retrata mi presente.

No es algo exclusivo de los jóvenes, todos podemos caer en esa tendencia. Tiene que ver con ese deseo insaciable de contar de mí al mundo entero, de desvelar los árboles de mi bosque, las entrañas de mi jardín y esperar que me digan que muy bien, que les gusta lo que ven.

Que intuyen lo que no ven y también les gusta. Que imaginan lo que soy sin conocerme y me aceptan. Que me han puesto etiquetas para clasificarme. Y han descrito muy bien cuánto valgo.

Por eso vivo a veces volcado sobre ese río que cambia, que no para, no se detiene. Hoy una cosa, mañana otra. Ese río inagotable que me confunde. Donde nada permanece, donde no hay raíces ni estabilidad.

¿No tengo acaso necesidad de permanecer dentro, escondido, guardado, perdido en mí mismo, descansado, oculto, como Jesús que nace en una cueva?

Creo que ser de Dios es conservarme, guardarme, poseerme para poder entregarme desde lo que soy, desde lo que conozco de mí mismo, desde mi verdad.

Mi alma es como ese jardín que no quiere quedar expuesto a los ojos de todos. Ese jardín guardado, sellado, en el que no hay “postureo”. Ese jardín interior que sólo unos pocos intuyen y muchos desconocen.

¿No necesito protegerme un poco de tantas miradas curiosas? ¿No me hace falta, para guardar la paz, evitar que ojos extraños me escudriñen y me aprueben o rechacen?

Quiero un jardín que no busque la exposición. Corro el riesgo, si no lo hago, de secarme por dentro.

Si las ramas no tienen su equivalente en raíces, se secan. Si lo que ven los demás no equivale a lo que no ven, soy una cáscara sin vida. Si mi hondura no es mayor que mi altura, ¿dónde descanso? Si no ocupo por fuera lo mismo que ocupo por dentro, me falta peso.

¡Qué difícil cuidar mi jardín interior, el jardín de mi alma! ¡Qué difícil no caer en la tentación del “postureo”, de estar ahí siempre, en el mundo, visible!

Como si dependiera, para ser feliz, de ese estar presente, activo, escribiendo, apareciendo. Para que me vean y sepan que existo y que estoy vivo. Que tengo vida social, amigos, vacaciones, relaciones. Como si intuyera que si no estoy es como si no existiese.

Pero hoy me detengo y miro ese jardín interior de mi alma. El que bien conozco y sé que sí que existe. Aunque no lo vean muchos. Aunque no haya fotos. Aunque parezca que nadie lo ve.

Existe. Yo lo veo. Me da vida. Tiene hondura, agua, luz. Camino con Dios por sus caminos llenos de hojas. Y con Él a mi lado, acaricio los rayos de la tarde. Con mi alma guardada.

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#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Niño con cáncer se conmueve al recibir la Eucaristía

Un niño de 6 años que lucha contra el cáncer, al recibir la Primera Comunión y ante la fuerza de la Eucaristía el niño, se echa a llorar, contagiando su emoción al cura, a la madre y a todos los participantes de la celebración.

El poder de la Eucaristía trasciende la razón humana. Es capaz de hacer milagros, de transformar el corazón de las personas y conmover con su ternura y su paz.

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#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Hoy recordamos al Beato Carlos de Foucauld, de aristócrata y mujeriego a los altares

REDACCIÓN CENTRAL, 01 Dic. 15 (ACI).- “La fe es incompatible con el orgullo, con la vanagloria, con el deseo de la estima de los hombres. Para creer, es necesario humillarse”, decía el Beato Carlos de Foucauld, quien pasó de ser un aristócrata francés y militar mujeriego a un claro modelo de santidad.

Carlos de Foucauld nació en Estrasburgo, Francia, en una familia aristocrática en 1858. A los seis años quedó huérfano y junto con su hermana fueron criados por su abuelo. Más adelante estudió con los jesuitas en Nancy y París.

Ingresó al servicio militar, pero años después fue dado de baja por mala conducta y se marchó con su amante. Por aquel tiempo se produjo una revuelta y Carlos volvió al ejército. Cuando todo acabó, renunció a su puesto para estudiar árabe y hebreo.

En 1883, haciéndose pasar por judío, realizó una expedición por el desierto de Marruecos, hizo mapas de los oasis y recibió la medalla de oro de la Sociedad Francesa de Geografía. Asimismo exploró Argelia y parte de Túnez.

En 1886 tuvo una experiencia profunda de conversión. Le impactó la vida entre los seguidores del Islam y el ver que aquellas personas se tomaban muy en serio su religión. En cambio, él había tenido una historia de derroche de dinero y en aventuras.

Con la ayuda de un sacerdote y después de una sincera confesión, optó por una vida más austera, durmiendo en el piso y orando por horas. Peregrinó hasta Tierra Santa y pasó por muchos retiros espirituales. Con el tiempo ingresó al monasterio Notre Dames-des-Neiges de los monjes trapenses y tomó el nombre de Marie-Alberic.

Fue enviado al Monasterio de Akbes en Siria y luego a estudiar a Roma. Sin embargo, optó por retirarse de los trapenses ya que los pueblos africanos alejados de la fe estaban constantemente en sus pensamientos. Volvió de peregrino a Tierra Santa y retornó a Francia. Tras estudiar un tiempo para el sacerdocio, fue ordenado en 1901.

Ya como sacerdote se fue a vivir cerca de Marruecos con la intención de anunciar el Evangelio. Comenzó a comprar esclavos para liberarlos y evangelizaba en la tribu nómada de los Tauregs. Escribió varios libros sobre ellos y tradujo los Evangelios a su lengua. Logró establecerse en el corazón del desierto del Sahara en Tamanrasset (Hoggar, Argelia).

En 1909 fundó la Unión de Hermanos y Hermanas del Sagrado Corazón con la misión de evangelizar las colonias francesas de África. Los bereberes, personas pertenecientes a etnias al norte de África, decían que su bondad producía sentimientos amistosos hacia los franceses. Sin embargo, el 1 de diciembre de 1916, el Beato Carlos de Foucauld murió en la puerta de su ermita por un disparo de fusil debido a una revuelta antifrancesa de los bereberes de Hoggar.

“Creo necesario morir como mártir, despojado de todo, tendido en el suelo, desnudo, cubierto de heridas y de sangre, de forma violenta y con una muerte dolorosa”, expresó en una ocasión, como presintiendo su muerte.

Diez congregaciones religiosas y ocho asociaciones de vida espiritual han surgido de su testimonio y carisma. Fue beatificado por Papa Benedicto XVI en 2005 y su fiesta litúrgica se celebra cada 1 de diciembre.

Más información en: https://www.aciprensa.com/santos/santo.php?id=678

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Hoy recordamos al Beato Carlos de Foucauld, de aristócrata y mujeriego a los altares

REDACCIÓN CENTRAL, 01 Dic. 15 (ACI).- “La fe es incompatible con el orgullo, con la vanagloria, con el deseo de la estima de los hombres. Para creer, es necesario humillarse”, decía el Beato Carlos de Foucauld, quien pasó de ser un aristócrata francés y militar mujeriego a un claro modelo de santidad.

Carlos de Foucauld nació en Estrasburgo, Francia, en una familia aristocrática en 1858. A los seis años quedó huérfano y junto con su hermana fueron criados por su abuelo. Más adelante estudió con los jesuitas en Nancy y París.

Ingresó al servicio militar, pero años después fue dado de baja por mala conducta y se marchó con su amante. Por aquel tiempo se produjo una revuelta y Carlos volvió al ejército. Cuando todo acabó, renunció a su puesto para estudiar árabe y hebreo.

En 1883, haciéndose pasar por judío, realizó una expedición por el desierto de Marruecos, hizo mapas de los oasis y recibió la medalla de oro de la Sociedad Francesa de Geografía. Asimismo exploró Argelia y parte de Túnez.

En 1886 tuvo una experiencia profunda de conversión. Le impactó la vida entre los seguidores del Islam y el ver que aquellas personas se tomaban muy en serio su religión. En cambio, él había tenido una historia de derroche de dinero y en aventuras.

Con la ayuda de un sacerdote y después de una sincera confesión, optó por una vida más austera, durmiendo en el piso y orando por horas. Peregrinó hasta Tierra Santa y pasó por muchos retiros espirituales. Con el tiempo ingresó al monasterio Notre Dames-des-Neiges de los monjes trapenses y tomó el nombre de Marie-Alberic.

Fue enviado al Monasterio de Akbes en Siria y luego a estudiar a Roma. Sin embargo, optó por retirarse de los trapenses ya que los pueblos africanos alejados de la fe estaban constantemente en sus pensamientos. Volvió de peregrino a Tierra Santa y retornó a Francia. Tras estudiar un tiempo para el sacerdocio, fue ordenado en 1901.

Ya como sacerdote se fue a vivir cerca de Marruecos con la intención de anunciar el Evangelio. Comenzó a comprar esclavos para liberarlos y evangelizaba en la tribu nómada de los Tauregs. Escribió varios libros sobre ellos y tradujo los Evangelios a su lengua. Logró establecerse en el corazón del desierto del Sahara en Tamanrasset (Hoggar, Argelia).

En 1909 fundó la Unión de Hermanos y Hermanas del Sagrado Corazón con la misión de evangelizar las colonias francesas de África. Los bereberes, personas pertenecientes a etnias al norte de África, decían que su bondad producía sentimientos amistosos hacia los franceses. Sin embargo, el 1 de diciembre de 1916, el Beato Carlos de Foucauld murió en la puerta de su ermita por un disparo de fusil debido a una revuelta antifrancesa de los bereberes de Hoggar.

“Creo necesario morir como mártir, despojado de todo, tendido en el suelo, desnudo, cubierto de heridas y de sangre, de forma violenta y con una muerte dolorosa”, expresó en una ocasión, como presintiendo su muerte.

Diez congregaciones religiosas y ocho asociaciones de vida espiritual han surgido de su testimonio y carisma. Fue beatificado por Papa Benedicto XVI en 2005 y su fiesta litúrgica se celebra cada 1 de diciembre.

Más información en: https://www.aciprensa.com/santos/santo.php?id=678

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Hoy es el Día Mundial del SIDA y la Iglesia reza por todos los afectados

REDACCIÓN CENTRAL, 01 Dic. 15 (ACI).- Cada 1 de diciembre se celebra el Día Mundial de la lucha contra el SIDA, una enfermedad que continúa cobrando muchas vidas.

Según el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA o UNAIDS en inglés), en el 2014, 36.9 millones de personas vivían con el VIH. Es decir, seres humanos que  tienen el virus, pero que aún no han desarrollado la enfermedad y para quienes es importante el uso de los retrovirales.

En junio de 2015 solo 15.8 millones tenían acceso al tratamiento antirretroviral y más del 50 por ciento no podían acceder al mismo, entre ellos aproximadamente 1.8 millones de niños.

Asimismo sólo en 2014, “alrededor de 2 millones de personas se infectaron con el VIH y 1.2 millones de personas murieron de enfermedades relacionadas con el SIDA”, indica UNAIDS.

Un dato preocupante que dan a conocer los expertos es que la cantidad de personas que no saben que están infectadas asciende a 17. 1 millones.

A diferencia de muchos organismos e instituciones que proponen métodos anticonceptivos como el uso del preservativo (condón) para frenar el SIDA, la Iglesia destaca que la fidelidad en los esposos y la castidad hasta el matrimonio es el medio más seguro para evitar todo tipo de enfermedad de transmisión sexual.

San Juan Pablo II, con motivo de la Jornada Mundial del enfermo 2005, envió un mensaje al mundo y recordó que para combatir el SIDA de modo responsable “es preciso aumentar su prevención mediante la educación en el respeto del valor sagrado de la vida y la formación en la práctica correcta de la sexualidad”.

“En efecto, aunque son numerosas las infecciones que se transmiten por contagio a través de la sangre especialmente durante la gestación -infecciones que hay que combatir con todo empeño-, mucho más numerosas son las que se producen por vía sexual, y que pueden evitarse sobre todo con una conducta responsable y la observancia de la virtud de la castidad”, enfatizó.

La Iglesia en todos estos años no sólo ha buscado prevenir, sino que, a través de sus diversas instituciones religiosas y laicales, lleva adelante centros de salud, hospitales y albergues donde se acoge y se busca dar una mejor calidad de vida a los portadores del VIH y a los que padecen con el SIDA.

Por ello, en este día especial de lucha contra el SIDA, unidos a miles de cristianos, proponemos la siguiente oración para que Dios dé fortaleza a los que sufren de este mal.

Oración por los enfermos de SIDA

Oh Dios, Padre nuestro, escucha nuestra oración por los que están enfermos por el SIDA, por los que están en peligro de muerte. Concédeles el consuelo de tu presencia, haz que busquen tu rostro, y encuentren la fuerza en ti que eres la fuente de la vida. Señor Jesús, escucha nuestra oración por los que acaban de enterarse que están infectados por el virus VIH pero que no están aún enfermos. Recuérdales que tienen aún una vida ante ellos: haz que encuentren en ti la Vida, el Camino y la Verdad. Espíritu Santo de Dios, escucha nuestras oraciones por los que se ocupan de las personas enfermas de SIDA. Concédeles la certeza de la presencia del Padre y el amor de Jesús. Concédeles tu consuelo, dales tu paz. Padre, te rogamos para que todos oigamos tu llamada en estas circunstancias, una llamada de arrepentimiento, una llamada de ayuda a los otros. Ayúdanos para que podamos vivir de manera responsable, no pensando solamente en nosotros sino también en los que están en nuestro entorno. Te rogamos por los científicos y los médicos para que encuentren un remedio al Sida. Guíanos para que podamos dar tu consuelo a los que tienen necesidad de ayuda. Eleva nuestros corazones de compasión para que los enfermos de Sida tengan la certeza de que la Iglesia los ayudará; Guíanos para que sepamos cómo ayudar a los que tienen necesidad. Esto te lo pedimos porque tu misericordia por nosotros es inmensa. Señor de misericordia, escucha nuestra oración. Amén.