#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Papa Francisco: ¿Eres como el fariseo corrupto, soberbio e hipócrita del Evangelio?

VATICANO, 01 Jun. 16 (ACI).- La parábola del fariseo y el publicano fue el centro de la nueva catequesis del Papa Francisco en la Audiencia Jubilar del miércoles, en la que exhortó a no ser un corrupto que juzga y desprecia al resto.

Para el Pontífice, el fariseo es un “corrupto” porque “es imagen de aquel que hace como que reza pero en realidad no lo hace”. “Así, en la vida quien se cree justo y juzga a los otros o los desprecia es un corrupto y un hipócrita”.

“La soberbia compromete toda acción buena, vacía la oración, aleja de Dios y de los otros”, aseguró.

Francisco explicó la parábola y contó que “ambos protagonistas van al templo a orar, pero actúan de manera diversa, obteniendo resultados opuestos”. El fariseo “reza estando de pie y usa muchas palabras. Es una oración de agradecimiento dirigida a Dios, pero en realidad expone sus propios méritos, con sentido de superioridad hacia los otros hombres”.

El Papa destacó que precisamente el problema es que “ora a Dios, pero en verdad se mira a sí mismo. Se reza a sí mismo”.

“Ni siquiera en el templo siente la necesidad de postrarse ante la majestad de Dios, permanece en pie, se siente seguro, como si fuese el dueño del templo”, dijo el Papa.

En definitiva, “más que rezar, el fariseo se complace de cómo cumple con los preceptos”, por lo que “su actitud y sus palabras están alejadas del modo de actuar y de hablar de Dios, el cual ama a todos los hombres y no desprecia a los pecadores”, observó.

Dirigiéndose a los miles de fieles que le escuchaban en la Plaza de San Pedro, el Santo Padre indicó que “no es suficiente preguntarnos cuanto oramos, sino que debemos preguntarnos cómo lo hacemos, o mejor, cómo es nuestro corazón: es importante examinarlo para evaluar los pensamientos, los sentimientos y extirpar la arrogancia y la hipocresía”.

El Papa advirtió entonces que “todos somos presa del ritmo frenético de cada día” por lo que es “necesario aprender a encontrar el camino hacia nuestro corazón, recuperar el valor de la intimidad y del silencio, porque es ahí donde Dios nos encuentra y nos habla”.

Por otro lado, el publicano “se presenta en el templo con humildad y arrepentimiento. Su oración es muy breve, no larga como la del fariseo: ‘Oh Dios, ten piedad de mi que soy un pecador”, dijo el Papa invitando a repetir estas palabras tres veces a todos los fieles.

El Papa recordó que los publicanos, aquellos que cobraban los impuestos, eran considerados en aquella época impuros, pecadores.

“La parábola nos enseña que se es justo o pecador no por la propia pertenencia social, sino por el modo de relacionarse con Dios y los hermanos”.

Así, “los gestos de penitencia y las pocas y simples palabras del publicano testimonian su conciencia a cerca de su pobre condición. Su oración es esencial, hecha por alguien humilde, seguro solo de ser un pecador necesitado de piedad”.

Francisco reconoció que “el publicano puede solo mendigar la misericordia de Dios” presentándose “con las manos vacías, con el corazón desnudo y reconociéndose pecador”. “El publicano nos muestra a todos la condición necesaria para recibir el perdón del Señor”, añadió. 

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Papa Francisco: ¿Eres como el fariseo corrupto, soberbio e hipócrita del Evangelio?

VATICANO, 01 Jun. 16 (ACI).- La parábola del fariseo y el publicano fue el centro de la nueva catequesis del Papa Francisco en la Audiencia Jubilar del miércoles, en la que exhortó a no ser un corrupto que juzga y desprecia al resto.

Para el Pontífice, el fariseo es un “corrupto” porque “es imagen de aquel que hace como que reza pero en realidad no lo hace”. “Así, en la vida quien se cree justo y juzga a los otros o los desprecia es un corrupto y un hipócrita”.

“La soberbia compromete toda acción buena, vacía la oración, aleja de Dios y de los otros”, aseguró.

Francisco explicó la parábola y contó que “ambos protagonistas van al templo a orar, pero actúan de manera diversa, obteniendo resultados opuestos”. El fariseo “reza estando de pie y usa muchas palabras. Es una oración de agradecimiento dirigida a Dios, pero en realidad expone sus propios méritos, con sentido de superioridad hacia los otros hombres”.

El Papa destacó que precisamente el problema es que “ora a Dios, pero en verdad se mira a sí mismo. Se reza a sí mismo”.

“Ni siquiera en el templo siente la necesidad de postrarse ante la majestad de Dios, permanece en pie, se siente seguro, como si fuese el dueño del templo”, dijo el Papa.

En definitiva, “más que rezar, el fariseo se complace de cómo cumple con los preceptos”, por lo que “su actitud y sus palabras están alejadas del modo de actuar y de hablar de Dios, el cual ama a todos los hombres y no desprecia a los pecadores”, observó.

Dirigiéndose a los miles de fieles que le escuchaban en la Plaza de San Pedro, el Santo Padre indicó que “no es suficiente preguntarnos cuanto oramos, sino que debemos preguntarnos cómo lo hacemos, o mejor, cómo es nuestro corazón: es importante examinarlo para evaluar los pensamientos, los sentimientos y extirpar la arrogancia y la hipocresía”.

El Papa advirtió entonces que “todos somos presa del ritmo frenético de cada día” por lo que es “necesario aprender a encontrar el camino hacia nuestro corazón, recuperar el valor de la intimidad y del silencio, porque es ahí donde Dios nos encuentra y nos habla”.

Por otro lado, el publicano “se presenta en el templo con humildad y arrepentimiento. Su oración es muy breve, no larga como la del fariseo: ‘Oh Dios, ten piedad de mi que soy un pecador”, dijo el Papa invitando a repetir estas palabras tres veces a todos los fieles.

El Papa recordó que los publicanos, aquellos que cobraban los impuestos, eran considerados en aquella época impuros, pecadores.

“La parábola nos enseña que se es justo o pecador no por la propia pertenencia social, sino por el modo de relacionarse con Dios y los hermanos”.

Así, “los gestos de penitencia y las pocas y simples palabras del publicano testimonian su conciencia a cerca de su pobre condición. Su oración es esencial, hecha por alguien humilde, seguro solo de ser un pecador necesitado de piedad”.

Francisco reconoció que “el publicano puede solo mendigar la misericordia de Dios” presentándose “con las manos vacías, con el corazón desnudo y reconociéndose pecador”. “El publicano nos muestra a todos la condición necesaria para recibir el perdón del Señor”, añadió. 

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Misioneros oblatos obtienen su primera parroquia en Vietnam

ROMA, 01 Jun. 16 (ACI/UCANews).- El pasado 27 de mayo fue asignada a los Misioneros Oblatos de María Inmaculada (OMI) su primera parroquia en Vietnam; se trata de la parroquia de Phuoc Tin en la provincia de Binh Phuoc y estará a cargo del sacerdote Dominic Nguyen Van Loc.

La ceremonia fue presidida por el Obispo de Ban Me Thuot, Mons. Vincent Nguyen Van Ban, y marca un hito en el desarrollo e integración de esta congregación en el país comunista.

En declaraciones a UCANews, el P. Loc dijo que “esta es la primera vez que hemos sido oficialmente asignados a una parroquia desde que nuestra congregación llegó al país hace 15 años. La parroquia de Phuoc Tin tiene un aproximado de 1.300 fieles católicos.

“Este hecho muestra que nuestro trabajo pastoral y compromiso con apreciados por la Iglesia local”, añadió el sacerdote.

El P. Loc se unió a la congregación en 2011 después de que algunos sacerdotes vietnamitas-franceses secretamente llegaron para promover vocaciones. Hasta el momento se han conseguido 72 nuevos miembros que trabajan con minorías étnicas y con trabajadores migrantes en áreas remotas.

Esta congregación es una de las diez órdenes extranjeras que han tratado de establecer comunidades en Vietnam desde que el país comunista comenzó a abrirse al mundo hace 30 años. El gobierno solo ha aprobado a unas pocas, incluyendo a los Misioneros Oblatos de María Inmaculada.

También te puede interesar:

Vietnam: Liberan sacerdote que estuvo 9 años preso por exigir libertad religiosa https://t.co/nTV0fle8kc

— ACI Prensa (@aciprensa) 25 de mayo de 2016

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Misioneros oblatos obtienen su primera parroquia en Vietnam

ROMA, 01 Jun. 16 (ACI/UCANews).- El pasado 27 de mayo fue asignada a los Misioneros Oblatos de María Inmaculada (OMI) su primera parroquia en Vietnam; se trata de la parroquia de Phuoc Tin en la provincia de Binh Phuoc y estará a cargo del sacerdote Dominic Nguyen Van Loc.

La ceremonia fue presidida por el Obispo de Ban Me Thuot, Mons. Vincent Nguyen Van Ban, y marca un hito en el desarrollo e integración de esta congregación en el país comunista.

En declaraciones a UCANews, el P. Loc dijo que “esta es la primera vez que hemos sido oficialmente asignados a una parroquia desde que nuestra congregación llegó al país hace 15 años. La parroquia de Phuoc Tin tiene un aproximado de 1.300 fieles católicos.

“Este hecho muestra que nuestro trabajo pastoral y compromiso con apreciados por la Iglesia local”, añadió el sacerdote.

El P. Loc se unió a la congregación en 2011 después de que algunos sacerdotes vietnamitas-franceses secretamente llegaron para promover vocaciones. Hasta el momento se han conseguido 72 nuevos miembros que trabajan con minorías étnicas y con trabajadores migrantes en áreas remotas.

Esta congregación es una de las diez órdenes extranjeras que han tratado de establecer comunidades en Vietnam desde que el país comunista comenzó a abrirse al mundo hace 30 años. El gobierno solo ha aprobado a unas pocas, incluyendo a los Misioneros Oblatos de María Inmaculada.

También te puede interesar:

Vietnam: Liberan sacerdote que estuvo 9 años preso por exigir libertad religiosa https://t.co/nTV0fle8kc

— ACI Prensa (@aciprensa) 25 de mayo de 2016