#diocesisdecelaya @diocesis_celaya El pudor de una mujer

Por las Hermanas Servidoras de la Palabra

Una de las  cualidades que  hacen  más  bella  a una  mujer  es:  el pudor, dado que la  decencia no pasa  de moda. Para la  palabra pudor no  hay una definición  en el  diccionario, en lugar  de la  definición  están  los  sinónimos: Decoro, modestia, compostura, virtud, honestidad, castidad. Al parecer al pudor  no hay  que  entenderlo, hay  que  vivir con  pudor.
El pudor nos  lo enseñan los  niños,  que  siendo pequeños no se  dejan  tocar o  jugar  por  gente desconocida, se alejan de  aquello que les  incomoda. Sobre  todo a las jovencitas les  adorna esa honestidad y cuidado de su  cuerpo.

Lamentablemente  vivimos  en una  era muy  permisiva, en la que la moral y la  virtud son  condenadas y  ridiculizadas,  al  punto de exaltar  a los  irreverentes y  permisivos. La  formación de  estas generaciones  ha  sido  progresivamente  permisiva: Comienza por exhibir  a  las  niñas  como  mujercitas  coquetas –con un estilo de ropa y el  uso de cosméticos- con  conductas fuera de la  edad; luego el  sensualismo que  entra  por  los  sentidos como  el  oído y la  vista –cuentos,  caricaturas, música-; además  del  ambiente de los medios  electrónicos en los  que  con  ligereza  se  comparte todo  tipo  de imágenes  fotos, videos en  donde  se  exhiben mujeres  como mercancía  de  uso  y  deshecho.

La belleza  de una madre se cambia por la imagen de una  mujer  lujuriosa; el  candor  de una  señorita  se opaca cuando se hace la mujer  de un chico  y de  otro; la  ingenuidad de una niña se  mancilla  por  la  suciedad de un  adulto. No  obstante, siempre  es reconocible el decoro, la modestia.

Algo muy importante que debemos resaltar es las formas de lenguaje corporal, una de ellas es la mirada, desde el punto de vista moral, las miradas difieren por razón de la intención y de la profundidad que de alguna manera se convierte en diálogo. La Palabra de Dios dice en Mt 5, 28; «Pero yo les digo que cualquiera que mira con deseo a una mujer, ya cometió adulterio con ella en su corazón».
Segunda forma: la caricia (beso, abrazo y baile) como diálogo sin palabras. A través del tacto la pareja puede decirse palabras de amor y ternura o engañarse mintiendo.

Lo más importante ante todo es que se debe respetar el pudor que pueda tener un niño o cualquier persona, esto se dará siempre que se transmitan dentro de la familia de manera adecuada valores e inquietudes que puedan tener los hijos, principalmente en la etapa de la adolescencia.
Se debe considerar que una forma adecuada para poder atacar males que dañan a la sociedad como son la pornografía y la prostitución, es por medio de una educación al humanismo integral, es decir una educación que promueva, desde la infancia, todas las dimensiones del ser humano, desde la corporal hasta la espiritual y moral.
La Palabra de Dios nos dice también en 1 Jn 2, 16  «Porque nada de lo que el mundo ofrece viene del Padre, sino del mundo mismo. Y esto es lo que el mundo ofrece: los malos deseos de la naturaleza humana, el deseo de poseer lo que agrada a los ojos y el orgullo de las riquezas». Debemos ser ante todo personas auténticas, es decir, siempre convencidos de buscar la verdad y ser iguales en todos los lugares que estemos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s