#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Charbel

TITULO ORIGINAL:

Charbel, hombre, ermitaño, santo

AÑO:
2009
DURACION:
106 minutos
PAIS:
Líbano
DIRECCION:
Nabil Lebbos
IDIOMA:
Árabe
GENERO:
Religión.
SINOPSIS:

San Chárbel MAKHLOUF 1828-1898
Ermitaño del rito maronita y primer santo oriental canonizado por la Sede Apostólica desde el siglo XIII.

Fiesta: 24 diciembre

Gran amante de la Eucaristía y de la Virgen Santísima. Ejemplo de vida consagrada y de ermitaño.

Dios ha querido manifestar su gloria por medio de este humilde ermitaño.  Gran cantidad de milagros ocurren por su intercesión.  Numerosas de sus imágenes milagrosamente exudan aceite el cual se utiliza en la oración por los enfermos.  Además de ser bien conocido en el Medio Oriente y en toda la Iglesia, en América es, particularmente venerado en México a partir de la inmigración maronita que comenzó en el siglo XIX. Su devoción se propaga en la actualidad muy rápido por el aumento de milagros. Parece que Dios desea utilizar este santo como signo de su deseo de unificar el Oriente con el Occidente.

 “Yo tomaré de lo mas escogido del Cedro, de lo alto de sus ramas y le plantaré sobre un monte alto…Y dará fruto y llegará a ser un Noble Cedro”  -Ezequiel 17:22-23

San Chárbel en México

Breve historia  y  Oración a San Chárbel
Nació en el pueblo de Beqakafra, a 140km. del Líbano, capital libanesa, el 8 de mayo, de 1828.  Era el quinto hijo de Antun Makhlouf y Brigitte Chidiac, una piadosa familia campesina. Fue bautizado a los ocho días en la Iglesia de Ntra. Señora en su pueblo natal, recibiendo por nombre Yusef (José). A los tres años el padre de Yusef fue inscrito en el ejército turco en la guerra contra los egipcios y muere cuando regresaba a casa. Su madre cuida de la familia siendo gran ejemplo de virtud y fe. Pasado un tiempo, ella se casa de nuevo con un hombre devoto quien eventualmente será ordenado sacerdote (en el rito maronita, hombres casados son elegibles al sacerdocio).

Yusef ayudó a su padrastro en el ministerio sacerdotal.  Ya desde joven era ascético y de profunda oración. Yusef estudió en la pequeña escuela parroquial del pueblo.  A la edad de 14 años fue pastor de ovejas y aumenta su oración. Se retiraba con frecuencia a una cueva que descubrió cerca de los pastizales para adentrarse en horas de oración.  Por ello recibió muchas burlas de otros jóvenes pastores. Dos de sus tíos maternos eran ermitaños pertenecientes a la Orden Libanesa Maronita. Yusef acudía a ellos con frecuencia para aprender sobre la vida religiosa y el monacato en especial.

Vocación

A los 20 años de edad, Yusef es el sostén de su casa. Es el tiempo de contraer matrimonio pero el se siente llamado a otra vida.  Después de tres años de espera, escuchó la voz del Señor: “Deja todo, ven y sígueme”.  Así, una mañana del año 1851 se dirige al convento de Ntra. Señora de Mayfouq, donde fue recibido como postulante. Al entrar en el noviciado renuncia a su nombre bautismal y escoge como nombre de consagración : Chárbel.

Un tiempo mas tarde lo envían al Convento de Annaya, en donde profesó los votos perpetuos como monje en 1853.  Lo enviaron inmediatamente al Monasterio de San Cypriano de Kfifen, donde realizó sus estudios de filosofía y teología, llevando una vida ejemplar de obediencia y observancia.  Fue ordenado sacerdote el 23 de julio, de 1859 por Mons. José al Marid, bajo el patriarcado de Paulo Massad. Al poco tiempo regresó al Monasterio de Annaya por orden de sus superiores. Ahí pasó muchos años de vida ejemplar de oración y apostolado.  Entre estos, el cuidado de los enfermos, el pastoreo de almas y el trabajo manual en cosas muy humildes.

Ermitaño

Chárbel recibió autorización para la vida ermitaña el 13 de febrero, de 1875 . Desde ese momento hasta su muerte, ocurrida en la ermita de los Santos Pedro y Pablo, la víspera de la Navidad del año 1898, se dedicó a la oración (rezaba 7 veces al día la Liturgia de las Horas), la ascesis, la penitencia y el trabajo manual.  Comía una vez al día y llevaba silicio.

Muerte y milagros

El padre Chárbel alcanzó la celebridad después de su muerte. Dios quiso señalar a este santo por numerosos prodigios: Su cuerpo se ha mantenido incorrupto, sin la rigidez habitual, con la temperatura de una persona viva. Suda sangre, ocurren prodigios de luz constatados por muchas personas. El pueblo lo veneraba como santo aunque la jerarquía y sus mismos superiores prohibieron su culto formal mientras la Iglesia no pronunciara su veredicto.

En 1950, al pasarle un amito por la cara, quedó impresa en la prenda el rostro de Cristo como en el Sudario de Turín.
(Ver “Leyendas Negras de la Iglesia” por Vittorio Messori pg. 210).

Beatificación y Canonización

Dado al constante culto del pueblo, el Padre Superior General Ignacio Dagher solicitó al Papa Pío XI en 1925, la apertura del proceso de beatificación del P. Chárbel.  Fue beatificado durante la clausura del Concilio Vaticano II, el 5 de diciembre, de 1965 por el Papa Pablo VI.  El Papa dijo: “Un ermitaño de la montaña libanesa está inscrito en el número de los Bienaventurados… Un nuevo miembro de santidad monástica enriquece con su ejemplo y con su intercesión a todo el pueblo cristiano. El puede hacernos entender, en un mundo fascinado por las comodidades y la riqueza, el gran valor de la pobreza, de la penitencia y del ascetismo, para liberar el alma en su ascensión a Dios”.

El 9 de octubre de 1977, durante el Sínodo Mundial de Obispos, el Papa canonizó al P. Chárbel con la siguiente proclama: “En honor de la Santa e Individua Trinidad, para la exaltación de la fe católica y promoción de la vida cristiana, con la autoridad de Nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo y nuestra, después de madura deliberación y tras implorar intensamente la ayuda divina… decretamos y definimos que el beato Chárbel Majluf es SANTO, y lo inscribimos en el catálogo de los santos, estableciendo que sea venerado como santo con piadosa devoción en toda la Iglesia. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.”

Es el primer santo oriental desde el siglo XIII.

Oración

Dios, infinitamente santo y glorificado en medio de tus santos. Tú que inspiraste al santo monje y ermitaño Chárbel para que viviese y muriese en perfecta unión con Jesús Cristo, dándose la fuerza para renunciar al mundo y hacer triunfar desde su ermita, el heroísmo de sus virtudes monásticas: pobreza, obediencia y santidad. Te imploramos nos concedas la gracia de amarte y servirte siguiendo su ejemplo.

Dios Todopoderoso, Tú que has manifestado el poder de la intercesión de San Chárbel a través de sus numerosos milagros y favores, concédenos   la gracia que te imploramos por su intercesión (….)  Amén.   (Padrenuestro, Ave María y Gloria).

http://gloria.tv/?embed=frame&media=466348&width=260&height=260

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Charbel, hombre, ermitaño, santo

AÑO:
2009
DURACION:
106 minutos
PAIS:
Líbano
DIRECCION:
Nabil Lebbos
IDIOMA:
Árabe
GENERO:
Religión.
SINOPSIS:

San Chárbel MAKHLOUF 1828-1898
Ermitaño del rito maronita y primer santo oriental canonizado por la Sede Apostólica desde el siglo XIII.

Fiesta: 24 diciembre

Gran amante de la Eucaristía y de la Virgen Santísima. Ejemplo de vida consagrada y de ermitaño.

Dios ha querido manifestar su gloria por medio de este humilde ermitaño.  Gran cantidad de milagros ocurren por su intercesión.  Numerosas de sus imágenes milagrosamente exudan aceite el cual se utiliza en la oración por los enfermos.  Además de ser bien conocido en el Medio Oriente y en toda la Iglesia, en América es, particularmente venerado en México a partir de la inmigración maronita que comenzó en el siglo XIX. Su devoción se propaga en la actualidad muy rápido por el aumento de milagros. Parece que Dios desea utilizar este santo como signo de su deseo de unificar el Oriente con el Occidente.

 “Yo tomaré de lo mas escogido del Cedro, de lo alto de sus ramas y le plantaré sobre un monte alto…Y dará fruto y llegará a ser un Noble Cedro”  -Ezequiel 17:22-23

San Chárbel en México

Breve historia  y  Oración a San Chárbel
Nació en el pueblo de Beqakafra, a 140km. del Líbano, capital libanesa, el 8 de mayo, de 1828.  Era el quinto hijo de Antun Makhlouf y Brigitte Chidiac, una piadosa familia campesina. Fue bautizado a los ocho días en la Iglesia de Ntra. Señora en su pueblo natal, recibiendo por nombre Yusef (José). A los tres años el padre de Yusef fue inscrito en el ejército turco en la guerra contra los egipcios y muere cuando regresaba a casa. Su madre cuida de la familia siendo gran ejemplo de virtud y fe. Pasado un tiempo, ella se casa de nuevo con un hombre devoto quien eventualmente será ordenado sacerdote (en el rito maronita, hombres casados son elegibles al sacerdocio).

Yusef ayudó a su padrastro en el ministerio sacerdotal.  Ya desde joven era ascético y de profunda oración. Yusef estudió en la pequeña escuela parroquial del pueblo.  A la edad de 14 años fue pastor de ovejas y aumenta su oración. Se retiraba con frecuencia a una cueva que descubrió cerca de los pastizales para adentrarse en horas de oración.  Por ello recibió muchas burlas de otros jóvenes pastores. Dos de sus tíos maternos eran ermitaños pertenecientes a la Orden Libanesa Maronita. Yusef acudía a ellos con frecuencia para aprender sobre la vida religiosa y el monacato en especial.

Vocación

A los 20 años de edad, Yusef es el sostén de su casa. Es el tiempo de contraer matrimonio pero el se siente llamado a otra vida.  Después de tres años de espera, escuchó la voz del Señor: “Deja todo, ven y sígueme”.  Así, una mañana del año 1851 se dirige al convento de Ntra. Señora de Mayfouq, donde fue recibido como postulante. Al entrar en el noviciado renuncia a su nombre bautismal y escoge como nombre de consagración : Chárbel.

Un tiempo mas tarde lo envían al Convento de Annaya, en donde profesó los votos perpetuos como monje en 1853.  Lo enviaron inmediatamente al Monasterio de San Cypriano de Kfifen, donde realizó sus estudios de filosofía y teología, llevando una vida ejemplar de obediencia y observancia.  Fue ordenado sacerdote el 23 de julio, de 1859 por Mons. José al Marid, bajo el patriarcado de Paulo Massad. Al poco tiempo regresó al Monasterio de Annaya por orden de sus superiores. Ahí pasó muchos años de vida ejemplar de oración y apostolado.  Entre estos, el cuidado de los enfermos, el pastoreo de almas y el trabajo manual en cosas muy humildes.

Ermitaño

Chárbel recibió autorización para la vida ermitaña el 13 de febrero, de 1875 . Desde ese momento hasta su muerte, ocurrida en la ermita de los Santos Pedro y Pablo, la víspera de la Navidad del año 1898, se dedicó a la oración (rezaba 7 veces al día la Liturgia de las Horas), la ascesis, la penitencia y el trabajo manual.  Comía una vez al día y llevaba silicio.

Muerte y milagros

El padre Chárbel alcanzó la celebridad después de su muerte. Dios quiso señalar a este santo por numerosos prodigios: Su cuerpo se ha mantenido incorrupto, sin la rigidez habitual, con la temperatura de una persona viva. Suda sangre, ocurren prodigios de luz constatados por muchas personas. El pueblo lo veneraba como santo aunque la jerarquía y sus mismos superiores prohibieron su culto formal mientras la Iglesia no pronunciara su veredicto.

En 1950, al pasarle un amito por la cara, quedó impresa en la prenda el rostro de Cristo como en el Sudario de Turín.
(Ver “Leyendas Negras de la Iglesia” por Vittorio Messori pg. 210).

Beatificación y Canonización

Dado al constante culto del pueblo, el Padre Superior General Ignacio Dagher solicitó al Papa Pío XI en 1925, la apertura del proceso de beatificación del P. Chárbel.  Fue beatificado durante la clausura del Concilio Vaticano II, el 5 de diciembre, de 1965 por el Papa Pablo VI.  El Papa dijo: “Un ermitaño de la montaña libanesa está inscrito en el número de los Bienaventurados… Un nuevo miembro de santidad monástica enriquece con su ejemplo y con su intercesión a todo el pueblo cristiano. El puede hacernos entender, en un mundo fascinado por las comodidades y la riqueza, el gran valor de la pobreza, de la penitencia y del ascetismo, para liberar el alma en su ascensión a Dios”.

El 9 de octubre de 1977, durante el Sínodo Mundial de Obispos, el Papa canonizó al P. Chárbel con la siguiente proclama: “En honor de la Santa e Individua Trinidad, para la exaltación de la fe católica y promoción de la vida cristiana, con la autoridad de Nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo y nuestra, después de madura deliberación y tras implorar intensamente la ayuda divina… decretamos y definimos que el beato Chárbel Majluf es SANTO, y lo inscribimos en el catálogo de los santos, estableciendo que sea venerado como santo con piadosa devoción en toda la Iglesia. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.”

Es el primer santo oriental desde el siglo XIII.

Oración

Dios, infinitamente santo y glorificado en medio de tus santos. Tú que inspiraste al santo monje y ermitaño Chárbel para que viviese y muriese en perfecta unión con Jesús Cristo, dándose la fuerza para renunciar al mundo y hacer triunfar desde su ermita, el heroísmo de sus virtudes monásticas: pobreza, obediencia y santidad. Te imploramos nos concedas la gracia de amarte y servirte siguiendo su ejemplo.

Dios Todopoderoso, Tú que has manifestado el poder de la intercesión de San Chárbel a través de sus numerosos milagros y favores, concédenos   la gracia que te imploramos por su intercesión (….)  Amén.   (Padrenuestro, Ave María y Gloria).

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TITULO ORIGINAL:

Charbel, hombre, ermitaño, santo

AÑO:
2009
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PAIS:
Líbano
DIRECCION:
Nabil Lebbos
IDIOMA:
Árabe
GENERO:
Religión.
SINOPSIS:

San Chárbel MAKHLOUF 1828-1898
Ermitaño del rito maronita y primer santo oriental canonizado por la Sede Apostólica desde el siglo XIII.

Fiesta: 24 diciembre

Gran amante de la Eucaristía y de la Virgen Santísima. Ejemplo de vida consagrada y de ermitaño.

Dios ha querido manifestar su gloria por medio de este humilde ermitaño.  Gran cantidad de milagros ocurren por su intercesión.  Numerosas de sus imágenes milagrosamente exudan aceite el cual se utiliza en la oración por los enfermos.  Además de ser bien conocido en el Medio Oriente y en toda la Iglesia, en América es, particularmente venerado en México a partir de la inmigración maronita que comenzó en el siglo XIX. Su devoción se propaga en la actualidad muy rápido por el aumento de milagros. Parece que Dios desea utilizar este santo como signo de su deseo de unificar el Oriente con el Occidente.

 “Yo tomaré de lo mas escogido del Cedro, de lo alto de sus ramas y le plantaré sobre un monte alto…Y dará fruto y llegará a ser un Noble Cedro”  -Ezequiel 17:22-23

San Chárbel en México

Breve historia  y  Oración a San Chárbel
Nació en el pueblo de Beqakafra, a 140km. del Líbano, capital libanesa, el 8 de mayo, de 1828.  Era el quinto hijo de Antun Makhlouf y Brigitte Chidiac, una piadosa familia campesina. Fue bautizado a los ocho días en la Iglesia de Ntra. Señora en su pueblo natal, recibiendo por nombre Yusef (José). A los tres años el padre de Yusef fue inscrito en el ejército turco en la guerra contra los egipcios y muere cuando regresaba a casa. Su madre cuida de la familia siendo gran ejemplo de virtud y fe. Pasado un tiempo, ella se casa de nuevo con un hombre devoto quien eventualmente será ordenado sacerdote (en el rito maronita, hombres casados son elegibles al sacerdocio).

Yusef ayudó a su padrastro en el ministerio sacerdotal.  Ya desde joven era ascético y de profunda oración. Yusef estudió en la pequeña escuela parroquial del pueblo.  A la edad de 14 años fue pastor de ovejas y aumenta su oración. Se retiraba con frecuencia a una cueva que descubrió cerca de los pastizales para adentrarse en horas de oración.  Por ello recibió muchas burlas de otros jóvenes pastores. Dos de sus tíos maternos eran ermitaños pertenecientes a la Orden Libanesa Maronita. Yusef acudía a ellos con frecuencia para aprender sobre la vida religiosa y el monacato en especial.

Vocación

A los 20 años de edad, Yusef es el sostén de su casa. Es el tiempo de contraer matrimonio pero el se siente llamado a otra vida.  Después de tres años de espera, escuchó la voz del Señor: “Deja todo, ven y sígueme”.  Así, una mañana del año 1851 se dirige al convento de Ntra. Señora de Mayfouq, donde fue recibido como postulante. Al entrar en el noviciado renuncia a su nombre bautismal y escoge como nombre de consagración : Chárbel.

Un tiempo mas tarde lo envían al Convento de Annaya, en donde profesó los votos perpetuos como monje en 1853.  Lo enviaron inmediatamente al Monasterio de San Cypriano de Kfifen, donde realizó sus estudios de filosofía y teología, llevando una vida ejemplar de obediencia y observancia.  Fue ordenado sacerdote el 23 de julio, de 1859 por Mons. José al Marid, bajo el patriarcado de Paulo Massad. Al poco tiempo regresó al Monasterio de Annaya por orden de sus superiores. Ahí pasó muchos años de vida ejemplar de oración y apostolado.  Entre estos, el cuidado de los enfermos, el pastoreo de almas y el trabajo manual en cosas muy humildes.

Ermitaño

Chárbel recibió autorización para la vida ermitaña el 13 de febrero, de 1875 . Desde ese momento hasta su muerte, ocurrida en la ermita de los Santos Pedro y Pablo, la víspera de la Navidad del año 1898, se dedicó a la oración (rezaba 7 veces al día la Liturgia de las Horas), la ascesis, la penitencia y el trabajo manual.  Comía una vez al día y llevaba silicio.

Muerte y milagros

El padre Chárbel alcanzó la celebridad después de su muerte. Dios quiso señalar a este santo por numerosos prodigios: Su cuerpo se ha mantenido incorrupto, sin la rigidez habitual, con la temperatura de una persona viva. Suda sangre, ocurren prodigios de luz constatados por muchas personas. El pueblo lo veneraba como santo aunque la jerarquía y sus mismos superiores prohibieron su culto formal mientras la Iglesia no pronunciara su veredicto.

En 1950, al pasarle un amito por la cara, quedó impresa en la prenda el rostro de Cristo como en el Sudario de Turín.
(Ver “Leyendas Negras de la Iglesia” por Vittorio Messori pg. 210).

Beatificación y Canonización

Dado al constante culto del pueblo, el Padre Superior General Ignacio Dagher solicitó al Papa Pío XI en 1925, la apertura del proceso de beatificación del P. Chárbel.  Fue beatificado durante la clausura del Concilio Vaticano II, el 5 de diciembre, de 1965 por el Papa Pablo VI.  El Papa dijo: “Un ermitaño de la montaña libanesa está inscrito en el número de los Bienaventurados… Un nuevo miembro de santidad monástica enriquece con su ejemplo y con su intercesión a todo el pueblo cristiano. El puede hacernos entender, en un mundo fascinado por las comodidades y la riqueza, el gran valor de la pobreza, de la penitencia y del ascetismo, para liberar el alma en su ascensión a Dios”.

El 9 de octubre de 1977, durante el Sínodo Mundial de Obispos, el Papa canonizó al P. Chárbel con la siguiente proclama: “En honor de la Santa e Individua Trinidad, para la exaltación de la fe católica y promoción de la vida cristiana, con la autoridad de Nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo y nuestra, después de madura deliberación y tras implorar intensamente la ayuda divina… decretamos y definimos que el beato Chárbel Majluf es SANTO, y lo inscribimos en el catálogo de los santos, estableciendo que sea venerado como santo con piadosa devoción en toda la Iglesia. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.”

Es el primer santo oriental desde el siglo XIII.

Oración

Dios, infinitamente santo y glorificado en medio de tus santos. Tú que inspiraste al santo monje y ermitaño Chárbel para que viviese y muriese en perfecta unión con Jesús Cristo, dándose la fuerza para renunciar al mundo y hacer triunfar desde su ermita, el heroísmo de sus virtudes monásticas: pobreza, obediencia y santidad. Te imploramos nos concedas la gracia de amarte y servirte siguiendo su ejemplo.

Dios Todopoderoso, Tú que has manifestado el poder de la intercesión de San Chárbel a través de sus numerosos milagros y favores, concédenos   la gracia que te imploramos por su intercesión (….)  Amén.   (Padrenuestro, Ave María y Gloria).

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#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Fortunato Velasco Tobar, Beato

Por: . | Fuente: Somos.Vicencianos.org

Sacerdote y Mártir

Martirologio Romano:En distintos lugares de España, Beatos Fortunato Velasco Tobar y 13 compañeros, de la Congregación de la Misión;asesinados por odio a la fe († 1934-1936)

Fecha de beatificación: 13 de octubre de 2013, durante el pontificado de S.S. Francisco.


He aquí un misionero joven voluntario para la muerte. Siem­pre así de generoso y sacrificado. Buen compañero, sin egoísmos, era el hombre en todo instante dispuesto a prestarse a lo que fuere menester. Y como quien no hace más que cumplir una obligación.

¿Qué cómo fue aquello de ofrecerse a morir?

En Alcorisa, diócesis de Zaragoza y provincia de Teruel, la Guardia Civil y algunos paisanos de orden mantuvieron a raya a los zurdos; mas la ola roja se corría, se corría desde Alcañiz, y las fuerzas de Alcorisa se replegaron a Zaragoza, diciendo: ¡Sálvese quien pueda!

Y entre los que tiraron a salvarse por el camino que al Pilar lleva, los PP. Paúles de aquella residencia, antes Colegio de Segunda Enseñanza para externos e internos y ahora Escue­la Apostólica para futuros Misioneros, mas sin muchachos; que previsoramente habían sido enviados a sus respectivas casas, días antes.

Y el P. Velasco (siempre adoleció de exagerada simplici­dad) dijo que se quedaba en su casa y que si llegaban los rojos, él mantendría los derechos, mas que no le hicieran caso, y no se quedarían, sin protesta por el atropello. Así.

Corno en tales casos la decisión personal es la que determina, otorgó su anuencia el Superior.

A media tarde del día 29 de julio de 1936, ante el fundado rumor de que se aproximaban los rojos, el P. Velasco proveyó que uno de los vecinos, el bueno del Sr. Manuel, se llevara a su casa al único apostólico que quedaba en el colegio, Manolo Herranz.

Y llegaron, sí, los marxistas. Harto lo publicaban, a eso de las seis de la misma tarde, el clamoreo estruendoso del popu­lacho y los incendios con sus humaredas y llamaradas.

Las hordas, adueñadas, sin resistencia, del pueblo, al Co­legio se fueron.

Empezaron, como es de rúbrica, a golpear las puertas, ha­ciéndoseles horas los segundos. Los de dentro, el P. Velasco y el H. Aguirre, fuera por el miedo, que natural y espontánea­mente nace, o por estar en el lado opuesto de la casa, tardaron un poco en abrir, lo que interpretaron los rojos a oposición, desde luego.

Abrió, al fin, la puerta el P. Velasco, y, al decirles, sereno y con la mayor naturalidad del mundo:

-¿Qué se les ofrece?

-¡Manos arriba!- gritaron.

Y con las manos arriba, prosiguió el diálogo:

-¿Dónde está el Superior?

-Ha tomado un, coche y ha huido a Zaragoza.

-Y tú, ¿por qué no has huido también?

-Porque he creído conveniente entregarles a ustedes la casa.

-Ninguna falta hacía; la casa es nuestra, es del pueblo. Abre las puertas, las luces, todo.

El registro revistió carácter de pillaje general. Y, al llegar a la iglesia, las sagradas imágenes fueron saludadas con nutri­do tiroteo.

Eran las seriales del traspaso de dominio.

Condujeron a los dos infelices al Ayuntamiento, convertido en cárcel. Allí estaban detenidos muchos del pueblo, entre ellos dos sacerdotes, el Coadjutor de Alcorisa y el Párroco de Más de las Matas. La noche del 29, hubo un bautismo de sangre, el del Hermano Aguirre, como en su lugar se detalla.

Para todos los detenidos, fueron estas lloras de angustia mortal.

A las dos de la tarde del día siguiente, 30, empezó un jui­cio público, espectacular. Un juicio pilatesco. Uno a uno los sacaban al balcón del Ayuntamiento y un tal Sebastián Vicen­te, hijo del alguacil, gritaba al populacho, ebrio de furor y sediento de sangre:

-Aquí tenéis a… (nombre y apellido). No se trata de ex­terminar una planta, un árbol, un animal; es un semejante a nosotros el que vamos a sentenciar; no es un ser cualquiera, que se mata y nada se trastorna; es un hombre, cuya vida, una vez quitada, no se le puede volver… Decid, pues, vosotros si se le debe sentenciar a muerte.

Si la respuesta era afirmativa, volvía a hacer las mismas reflexiones hasta tres veces.

Cuando tocó el turno al P. Velasco -escribe el joven Ma­nolo Herranz, el apostólico- y les propuso si debía sentenciár­sele a muerte, todos respondieron:

-Sí. Que no se le dé libertad, porque es fraile.

Entonces, el pregonero les hizo la siguiente reflexión: -No porque sea fraile hay que fusilarle; hay que probar que haya hecho armas contra nosotros.

Con esto quedaron confundidos, y pidieron, su libertad…

Terminado el solemne juicio, a todos los perdonados los pusieron en libertad, diciéndoles: “Bien, camaradas, ahora a trabajar por la prosperidad de la República”.

Mosén Paco, el Coadjutor del pueblo, acogió con amor y cariño en su casa al P. Velasco.

Y pasaron los días, no libres de temor, pues raro era el día o la noche en que no se inmolaba a algún vecino, incluso de los perdonados.

Mientras tanto, varias personas le visitaban, pidiendo con­fesión. Quien no faltaba ninguna tarde era el apostoliquillo. “Aquí le visitaba, dice él mismo, todos los días, alegrándose mucho de verme y pasando un buen rato por las tardes con él entretenidos hasta el anochecer, que yo’ me marchaba a casa del Sr. Manuel.”

El día 17 de agosto corrió por el pueblo el rumor de que por la carretera de Andorra (pueblo) venían camionetas de fascistas, y como tenían por norma vengar con el fusilamiento de derechistas las bajas habidas en cualquier parte, a mediano­che se llevaron al P. Velasco, para que con su vida pagara las que de ellos se perdieran en aquel trance. Mas el rumor resul­tó infundado, y al Padre le perdonaron la vida, una vez más, con harto sentimiento suyo. Oigamos de nuevo al simpático testigo, Manolo Herranz:

“En una de las visitas que le hice (cinco días antes de su muerte), me dijo con pena: “¡Que la Santísima Virgen no quiera que yo sea mártir; pues pude haber sido fusilado ano­che, cuando me llamaron a las doce!”

Mas su ardiente anhelo de morir por Cristo le engañaba en su noble impaciencia. No había llegado la hora de su in­molación; mas se aproximaba. Dios había aceptado su gene­rosa ofrenda.

Continuamos transcribiendo:

“Seguí visitándole; pero llegó un día que, al ir a verlo, ya no estaba. Regresaba del campo, adonde me llevaban a trabajar para la colectividad, al anochecer del día 23, cuando supe que la noche anterior había sido de nuevo encarcelado el P. Velasco; apenas llegué a casa del Sr. Manuel, me dirigí a la del Sr. Coadjutor. Allí encontré a su casera, Margarita Sánchez, que tenía ya la cena preparada, para llevársela al P. Velasco, esperando que fuera yo, para acompañarla, pues no se atrevía a ir sola.

“Cogió la cena y nos dirigimos hacia las Escuelas Públi­cas, habilitadas para cárcel. Entramos por la parte de arriba y, después ‘de haber recorrido dos pequeños pasillos, acom­pañados del carcelero, entramos en la habitación.

“Al ruido de la puerta se despertó el preso, que era enton­ces el único que en ella había, y levantándose de la cama, que era un, colchón sobre unas tablas, se acercó a nosotros des­pués de saludarnos.

“Le preguntó la casera del Sr. Coadjutor cómo había pa­sado la tarde, a lo que él respondió que bastante bien. Esta­ba algo indispuesto, efecto de que los alimentos que había to­mado por la mañana los había devuelto a mediodía; por eso, durante la tarde se había acostado.

“La cena no era muy exquisita, que digamos, pues consis­tía en dos huevos duros, un tazón de sopa y unos bocadillos del mediodía, que guardaba en una cesta. A sus repetidos rue­gos, acepté el cenar con él.Echó en otro tazón la mitad de las sopas y me las dio; lo que yo recibí con sumo agrado. Ël tomó los huevos y a mí me dio uno de los bocados que había dejado del mediodía.

“Al verlo tan animado, durante la cena, y pensando yo lo poco que duraría tal vez su encarcelamiento, me eché a llo­rar; mas él me consoló con estas palabras:

-”No importa que yo muera; tú ten ánimo y valor.”

“Al despedirnos, sacó del bolsillo de la chaqueta unos len­tes con su estuche y una cadena del reloj (éste se lo quitaron, al encarcelarlo, con el poco dinero que llevaba encima), diciéndome: “Toma esto; guárdalo corno recuerdo; no me han dejado nada más.”

“… cerró el carcelero la puerta con llave y dirigimos nues­tros pasos hacia la calle, con, el presentimiento de que no le podríamos visitar otra vez, como, desgraciadamente, sucedió, pues aquella noche, a las doce, fue conducido, entre cuatro milicianos, al cementerio, donde consumó su sacrificio aquel digno ministro del Señor.”

Hasta aquí la relación de Manolo.’

Su Superior, el P. Dionisio Santamaría, que volvió a Al­corisa, en cuanto este pueblo fue liberado, e indagó diligen­temente cuanto se relaciona con el martirio de sus súbditos, escribe así acerca de los últimos momentos del P. Velasco:

“El 24, día de San Bartolomé, le sacaron a media noche, en un camión, a no se sabe dónde; pero para fusilarle. ¿Cuál es su paradero?

“Se han apurado los medios y no se ha podido averiguar adónde lo llevaron, porque los que lo saben se han fugado con los rojos.

“Al día siguiente, su muerte fue objeto de varios comen­tarios interesantes. Sor Concepción Gutiérrez, Hija de la Ca­ridad, de la Comunidad de Alcorisa, estando trabajando en el taller de una granja, adonde los rojos la llevaron, sorprendió esta conversación a varias mujeres, entre ellas María Rosa Zurita, Concha Barrachina y Luisa “la Francesa”:

-”¡Hay que ver ese frailucho, qué valiente. No tenía mie­do a nada ni a nadie, con estar solo; diciendo, al morir: “¡Viva Cristo, Rey! La Religión no muere. A mí me podéis matar, pero a Dios no. ¡Algún día seréis juzgados por ese Dios mis­mo, en cuya mano caeréis!”

El muchacho Manolo, tantas veces aludido y citado, trans­cribe así las últimas frases:

-”Yo voy a morir; pero la Religión no morirá. ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva España! Perdono a mis enemigos.”

Como digno colofón de esta preciosa acta de martirio, co­piamos íntegra la emocionante carta que el P. Velasco escri­bió, con lápiz, en un cuadernito (se conserva), la primera vez que fue encarcelado, y que retrata al mártir de cuerpo entero; carta que bien podía haber suscrito, según se puede apreciar por lo dicho arriba, momentos antes de su muerte. Dice así:

“30 de julio de 1936.

“Querido Herranz: Te escribo desde la prisión para comu­nicarte alguna cosilla. Ayer tarde, después de llegar las mili­cias, huyeron todos menos Aguirre y yo. Llegaron las mili­cias, nos entregamos, hicieron mil destrozos. Al salir, se co­noce que lo mataron (se refiere al Hermano), según me he enterado hoy. Yo he estado toda la noche en la cárcel y esta mañana he ido a declarar. A nosotros nos echan la culpa de todo el Movimiento; por tanto, estoy esperando me fusilen de un momento a otro. Ruega por mí.

“Ya escribirás a Zaragoza, Germanías, 45, contando todo lo que ha pasado. Procura enterarte de los que mueren y matan y lo dices; en fin, ya sabes.

“Ahí te mando el dinero que tengo, para que la tía Simo­na te cuide y te mande después al pueblo o a otra casa.

“Recuerdos a la tía Simona, a todos y que rueguen por mí; moriré mártir en defensa de la fe.

“Si algo se me olvida, procura recordar lo qué.

“Di también al P. López (el P. López Toribio, Superior de Zaragoza, que había vivido varios años en su pueblo de Tar­dajos) que avise a mi familia. Esto no lo escribas hasta que haya correspondencia y sepas de cierto que he muerto.

“Yo ya me he ofrecido a Dios, para que se haga su santa voluntad.

Fortunato Velasco.

Adiós.”

Sin comentarios. Que los hagan los corazones de los lec­tores.

Y terminamos estos apuntes, los que con más emoción he­mos trazado, por tratarse de un condiscípulo, con los siguien­tes datos biográficos:

El P. Fortunato Velasco Tobar era natural de Tardajos (Burgos). Nació, el 31 de mayo de 1906. Pertenecía a familia numerosísima (19 hijos de un solo padre) y cristianísima (seis son Paúles: Julián, Andrés, Esteban, Luis, nuestro Fortunato y Maximiano, más una Hija de la Caridad, Sor Sabiniana).

Sus padres, Francisco y Felisa.

Entró de Apostólico, juntamente con su hermano menor, Maximiano, en Tardajos, a mediados de septiembre de 1919. Al empezar el curso 19204921 se trasladó con todos los niños sus condiscípulos y los del curso anterior, a Guadalajara, don­de aquel año comenzaba. a funcionar la Escuela Apostólica como central de todas las de España.

En los estudios, tanto humanísticos como filosóficos y teo­lógicos, se señaló como medianía algo deficiente, excepto en las matemáticas, que eran su fuerte; tenía, más entendimiento que memoria. Tenía cualidades oratorias no comunes, que espe­ranzaban, con tiempo para prepararse y dado que era traba­jador y humilde, un buen predicador, especialmente como mi­sionero.

Empezó el noviciado para Paúl, en Madrid, el 18 de septiembre de 1923; lo continuó en Hortaleza, adonde se trasladó aquél el 17 de febrero de 1925, y pronunció los santos votos
en Villafranca del Bierzo (León), el 19 de septiembre de 1925. Cursó la Filosofía en Villafranca, y la Teología, tres cursos en Cuenca y uno en Potters Bar (Inglaterra). Corrían los días difíciles del alumbramiento atropellado de la terrible Niña, la segunda República Española. En vísperas de las elecciones generales para diputados, los Superiores, previsores y prudentes, por si se imponía la expatriación, dispusieron que todos los estudiantes teólogos se trasladaran a Murguía (Ala- va). Allí estuvieron pasando el verano de 1931, y entre ellos el entonces Hermano Velasco. Para mayor abundamiento, dis­pusieron asimismo que los del último curso, previa la orde­nación sacerdotal, se trasladaran a Inglaterra.

Recibió, pues, el H. Velasco, con sus condiscípulos, y por especial privilegio pontificio, las órdenes sagradas de mano de otro excelente mártir, el Excmo. y Rvmo. Sr. Obispo de Cuen­ca, Dr. Cruz la Plana, y en dicha ciudad, con arreglo a las si­guientes fechas del año 1931: 16 y 17 de septiembre, Meno­res; 18 de septiembre, Subdiaconado; 4 de octubre, Diacona­do, y 11 de octubre, Sacerdocio.

Celebró el P. Velasco su Primera Misa en la Basílica de la Virgen de la Medalla Milagrosa y de San Vicente de Paúl, en Madrid, el 12 de octubre.

El 14 de diciembre llegó a Inglaterra. Volvió de allá, ter­minada la carrera, en junio de 1932.

Sus destinos fueron: cinco meses en Murguía (Álava); des­de 1933 a 1935, en Teruel, y desde el segundo semestre de este año, en Alcorisa. Siempre dedicado a la formación de los fu­turos miembros de la Congregación de la Misión.

¡Mártir dichoso de Cristo, ruega por nosotros!

BIOGRAFÍAS DE MISIONEROS PAULES Edición 1942
Autor: Elías Fuente

Este grupo de mártires está integrado por:


1. TOMÁS PALLARÉS IBÁÑEZ
sacerdote de la Congregación de la Misión (Vicenciano)
nacimiento: 06 Marzo1890 en Iglesuela del Cid, Teruel (España)
martirio: 13 Octubre 1934 en Oviedo, Asturias (España)

2. SALUSTIANO GONZÁLEZ CRESPO
hermano de la Congregación de la Misión (Vicenciano)
nacimiento: 01 Mayo 1871 en Tapia de la Ribera, León (España)
martirio: 13 Octubre 1934 en Oviedo, Asturias (España)

3. LUIS AGUIRRE BILBAO
hermano de la Congregación de la Misión (Vicenciano)
nacimiento: 13 Septiembre 1914 en Murguía, Vizcaya (España)
martirio: 30 Julio 1936 en Alcorisa, Teruel (España)

4. LEONCIO PÉREZ NEBREDA
sacerdote de la Congregación de la Misión (Vicenciano)
nacimiento: 18 Marzo1895 en Villarmentero, Burgos (España)
martirio: 02 Agosto 1936 en Las Planas de Oliete, Teruel (España)

5. ANDRÉS AVELINO GUTIÉRREZ MORAL
sacerdote de la Congregación de la Misión (Vicenciano)
nacimiento: 11 Noviembre 1886 en Salazar de Amaya, Burgos (España)
martirio: 03 Agosto 1936 en Gijón, Asturias (España)

6. ANTONIO CARMANIÚ MERCADER
sacerdote de la Congregación de la Misión (Vicenciano)
nacimiento: 17 Agosto 1860 en Rialp, Lérida (España)
martirio: 17 Agosto 1936 en Llavorsi, Lérida (España)

7. FORTUNATO VELASCO TOBAR
sacerdote de la Congregación de la Misión (Vicenciano)
nacimiento: 31 Mayo 1906 en Tardajos, Burgos (España)
martirio: 24 Agosto 1936 en Alcorisa, Teruel (España)

8. RICARDO ATANES CASTRO
sacerdote de la Congregación de la Misión (Vicenciano)
nacimiento: 05 Agosto 1875 en Cualedro, Orense (España)
martirio: 14 Agosto 1936 en Gijón, Asturias (España)

9. PELAYO JOSÉ GRANADO PRIETO
sacerdote de la Congregación de la Misión (Vicenciano)
nacimiento: 30 Julio 1895 en Santa María de los Llanos, Cuenca (España)
martirio: 27 Agosto 1936 en Gijón, Asturias (España)

10. AMADO GARCÍA SÁNCHEZ
sacerdote de la Congregación de la Misión (Vicenciano)
nacimiento: 29 Abril 1903 en Moscardón, Teruel (España)
martirio: 24 Octubre 1936 en Gijón, Asturias (España)

11. IRENEO RODRÍGUEZ GONZÁLEZ
sacerdote de la Congregación de la Misión (Vicenciano)
nacimiento: 10 Febrero 1879 en Los Balbases, Burgos (España)
martirio: 06 Diciembre 1936 en Guadalajara (España)

12. GREGORIO CERMEÑO BARCELÓ
sacerdote de la Congregación de la Misión (Vicenciano)
nacimiento: 09 Mayo 1874 en Sitios, Zaragoza (España)
martirio: 06 Diciembre 1936 en Guadalajara (España)

13. VICENTE VILUMBRALES FUENTE
sacerdote de la Congregación de la Misión (Vicenciano)
nacimiento: 05 Abril 1909 en Reinoso de Bureba, Burgos (España)
martirio: 06 Diciembre 1936 en Guadalajara (España)

14. NARCISO PASCUAL y PASCUAL
hermano de la Congregación de la Misión (Vicenciano)
nacimiento: 11 Agosto 1917 en Sarreaus de Tioira, Orense (España)
martirio: 06 Diciembre 1936 en Guadalajara (España)

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#diocesisdecelaya @diocesis_celaya María Encarnación Rosal, Beata

Fundadora de la Congregación
de Hermanas Bethlemitas

Martirologio Romano:En Tulcan, lugar de Ecuador, beata María de la Encarnación (María Vicenta) Rosal, virgen, fundadora de la Congregación de Hermanas Betlehemitas, con el fin principal de reivindicar la dignidad de la mujer y formar cristianamente a las niñas. ( 1820)

Fecha de beatificación: 4 de mayo de 1977, por el Papa Juan Pablo II.


Vicenta Rosal nació el 26 de octubre de 1820 en Quetzaltenango, Guatemala. Coincide su nacimiento con la fecha de supresión de la Orden de Belén. Dios regalaba a la Iglesia con una hija que con el tiempo prolongaría el espíritu de la Orden, revitalizando la Congregación Bethlemita y orientándola para un servicio evangelizador.

Sus padres, Manuel Encarnación Rosal y Gertrudis Leocadia Vásquez, se esmeraron en darle una formación y cultura que respondían a las inquietudes de su hogar cristiano y a la sociedad guatemalteca que les correspondió vivir. Vicenta recibió de sus padres y hermanos una educación integral. En el aspecto religioso aprendió de sus padres y hermanos mayores “la fe como vivencia, es decir la piedad filial con Dios, la orientación amorosa a Cristo en el misterio de la Eucaristía”, una profunda devoción a Nuestra Señora y gran caridad para con los pobres y menesterosos a quienes ayudaba con generosidad.

Gozaba de un temperamento alegre, jovial, un trato muy agradable que encantaba a cuantos la conocían. También como toda joven de su edad, gozaba de “galas y vanidad”, razón por la cual de vez en cuando recibía amonestaciones de su hermana mayor, quien le recordaba que las promesas del Bautismo, debía cumplirlas lo mejor posible. Observación que Vicenta aceptaba con modales corteses pero manifestaba con cierta gracia que sí cambiaría de proceder pero después de los 20 años.

Vicenta entabló amistad con una joven hondureña, Manuela Arbizú, quien movida sobrenaturalmente habló a Vicenta con gran entusiasmo sobre el ideal de servir a Dios en la vida consagrada, y de manera inesperada hizo alusión a las monjas de Belén. El nombre de Belén llamó mucho la atención a la joven. Recibidas las respuestas a sus interrogantes sobre la vida que llevaban las monjas, consulta con sus padres y director espiritual, y realiza el viaje a Guatemala con el fin de dar cumplimiento a sus deseos de consagrarse a Dios. Llega al Beaterio de Belén el 1 de enero de 1838.

Al llegar al convento, la joven inicia su entrega y donación a Dios, pero desafortunadamente a los pocos días de su ingreso, se va dando cuenta de que el ambiente no era propicio para sus ideales: vida de oración intensa, silencio, penitencias y austeridad. Recibe el hábito de la comunidad el 16 de julio de 1838, con la particularidad de que este hábito fue impuesto por el último Bethlemita que allí vivía: Fray Martín de San José. Hecho muy significativo para la Congregación: el último Bethlemita, entregando el hábito a quien por designios de Dios, más tarde daría nuevo vigor y vida a la espiritualidad de Belén. En el día de la toma de hábito, Vicenta cambió su nombre por el de Encarnación. Hace sus votos el día de la Maternidad Divina, 26 de enero de 1840 y en que la Orden celebraba a Nuestra Señora de Belén.

Dios que la lleva por los caminos de lucha interior, permite que se le conceda la autorización para pasarse al Convento de las Catalinas, donde disfruta de la paz, el silencio y la austeridad anheladas por su espíritu. Dios le hace ver que esa misma vida que llevan en el convento a donde acaba de llegar, podrían tenerla en Belén y llevar la comunidad por ella abandonada, a las alturas de una gran unión con Dios y servicio apostólico. Después de unos fervorosos ejercicios espirituales, toma la decisión de volverse a Belén.

Ya de nuevo en el Beaterio, se le confía inmediatamente la obra del Colegio y es allí donde inicia su labor de cambiar, plantar y fortificar. Las cosas marchaban muy bien; las gentes que disfrutaban del servicio apostólico del Beaterio manifestaban alegría y las mismas hermanas de comunidad veían la transformación que se iba logrando. Aunque la comunidad valora la labor apostólica de la Madre Encarnación, no todas las Hermanas comparten sus criterios, pero respetan su dedicación y organización.

Luego fue nombrada Vicaria de la Comunidad, e inició la transformación interna del convento. En 1855 fue elegida Priora del convento. Consciente de la misión que Dios le confía, se entregó más de lleno a la oración, para pedir la sabiduría y prudencia necesarias para su desempeño. Emprende la elaboración de las Constituciones que debían regir su convento.

En medio de las dificultades se dedica más a la oración, y el Señor, pródigo en bondad, responde generosamente a la fidelidad de su sierva, manifestándosele de manera confidencial. “Un día, la vigilia del Jueves Santo de 1857, próxima ya la hora del amanecer, fue al coro de la Iglesia y comenzó a meditar sobre la traición de Judas y el dolor que Cristo experimentó en la agonía de Getsemaní”. Estando en oración –narra la misma Madre- “oí una voz interior que me decía: No celebran los Dolores de mi Corazón.” Palabras que fueron para la Madre una llamada particular a honrar y desagraviar el Corazón de Cristo por la maldad, ingratitud y pecados de los hombres.

Después, funda un Colegio en Quetzaltenango, pero debido a la persecución religiosa, tuvieron que ir a Costa Rica, donde fundan dos colegios, uno en Cartago y otro en Heredia. Todo era bienestar y gozo en el servicio del Señor hasta que también a éste país llega la persecución religiosa. De Costa Rica se dirigieron a Pasto, Colombia.

La Madre Encarnación muere en Tulcán, Ecuador, el 24 de agosto de 1886. Su cuerpo incorrupto se encuentra en el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús, Bethlemitas de Pasto.

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#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Miroslav Bulešić, Beato

Sacerdote y Mártir

Martirologio Romano:En Lanišće, Croacia, Beato Miroslav Bulešić, sacerdote diocesano asesinado por odio a la fe († 1947)

Fecha de beatificación: 28 de septiembre de 2013, durante el pontificado de S.S. Francisco


Miroslav Bulešić naciò en Čabruniči, Croacia, el 13 de mayo de 1920, aldea incluida en la parroquia de Svetvinčenat. Sus padres fueron Mihe y Lucije (Lucía). Adquirió su educación primaria en Jursici y la secundaria en los seminarios de Gorica y Koper. Estudió filosofía y teología en Roma, en la Pontificia Universidad Gregoriana. El 11 de abril de 1943 fue ordenado sacerdote por el Beato Aloysius Stepinac.

Fue administrador parroquial en Baderna hasta 1945. Eran los tiempos terribles de la II Guerra Mundial cuando en Istria se enfrentaban tres ejércitos -partisanos, alemán e italiano-. El Padre Miroslav daba especial atención a la educación de niños y jóvenes, y ayudaba a todos los que estaban en necesidad. Él decía: “Soy un sacerdote católico y voy a compartir los santos sacramentos a todos los que lo soliciten, sea croatas, alemanes o italianos”, por ello recibió amenazas por todas partes; en su diario, escribió: “Por ti daré mi vida en todos mis ovejas… moriré por la gloria de Dios y la salvación de las almas de los fieles”. A pesar de la presencia del ejército italiano y alemán, realizaba los registros (bautismos, defunciones y matrimonios) en idioma croata.

En el otoño de 1945 . fue nombrado párroco de Kanfanar. Enseñó religión en la escuela, los jóvenes lo seguían, introdujo la devoción al Corazón de Jesús y María, organizó misiones populares y actividades caritativas. Estaba siendo atacado por quienes se oponen a la religión, pero no quería huir a Italia : “Si me matan, me van a matar por Dios, y su religión”.

En el otoño de 1946, pasó a ser profesor en el Seminario y Colegio en Pazin, dedicándose a la educación de los seminaristas. Fue nombrado secretario de la “Asociación Sacerdotal San Pablo” que agrupaba sacerdotes croatas que luchaban por la libertad religiosa y el buen funcionamiento de la Iglesia, también contribuyó al reconocimiento internacional de la anexión de Istria como territorio croata de Yugoslavia.

En la primavera de 1947 el gobierno comunista presentó el “Plan Quinquenal”, que instituía trabajar los domingos, la prohibición de la educación religiosa en las escuelas y la eliminación de la Iglesia de la vida pública. Miroslav Bulešić, junto con otros sacerdotes de ela Asociación Sacerdotal San Pablo, se opone firmemente.

En agosto del 1947, fue enviado como acompañante oficial a Buzet, el delegado de la Santa Sede era el Obispo Jacob Ukmar, quien administraría allí el sacramento de la confirmación, los comunistas trataron de impedir la misa y la ceremonia de confirmación pero no tuvieron éxito. Al día siguiente, 24 de agosto, debían celebrar la confirmación de Lanišće, allí los comunistas atacaron a Miroslav en la casa parroquial y lo apuñalaron en la garganta por lo que su sangre corrió por los pasillos de la oficina parroquial y murió. El Obispo Jakob Ukmar fue golpeado gravemente.

El gobierno no dio permiso para enterrar el cadáver en su parroquia natal en Svetvinčenat, por lo que fue enterrado en Lanišće. Recién en 1958 sus restos fueron trasladados a la iglesia de . Su cuerpo va a estar en la iglesia de Svetvinčenat.

Los mentalizadores y ejecutores del asesinato fueron juzgados y recibieron como castigo el pagar unas ridículas multas… en cambio una persona que trató de impedir el crimen fue condenado a varios años de prisión.

S.S. Benedicto XVI firmó el 20 de diciembre de 2012 el decreto con el cual se reconoce el martirio del Siervo de Dios Miroslav Bulešić, lo cual permitirá su próxima beatificación.

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#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Catedral católica acoge a 10 mil refugiados por la guerra en Sudán del Sur

ROMA, 23 Ago. 17 (ACI).- Una catedral en Sudán del Sur se ha convertido en el refugio de más de 10 mil personas que han huido de sus hogares para escapar de la violencia generada por la guerra civil que se agrava cada vez más en el país.

La Catedral Santa María Auxilio de los Cristianos está ubicada en la ciudad de Wau, en el norte del país. Esta urbe se había mantenido a salvo de la brutalidad de la guerra, que causa estragos en el país hace tres años y medio, pero en los últimos meses la violencia ya ha llegado a la zona.

En este conflicto se enfrentan los partidarios del Presidente Salva Kiir y los del Exvicepresidente Reik Machar. Los combates han provocado que más de cuatro millones de ciudadanos abandonen el país en busca de paz, comida y trabajo.

La semana pasada Uganda, uno de los países vecinos, superó la barrera del millón de refugiados sursudaneses acogidos y ahora enfrenta una crisis seria porque no cuenta con los recursos suficientes para atenderlos.

Quienes no pueden abandonar Sudán del Sur, están buscando refugio en las iglesias, como la Catedral Santa María Auxilio de los Cristianos.

“Aquellos que huyen creen que incluso hasta los rebeldes temen a Dios y no se atreverán a asesinar a los civiles en las afueras de una iglesia”, expresó a IRIN News el P. Moses Peter, un sacerdote que sirve en la catedral.

“Muchas otras iglesias también han acogido a miles de personas”, agregó.

La mayoría de los desplazados internos son mujeres, niños y personas que han perdido a casi todos sus familiares en la guerra. Muchos tienen miedo de quedarse en sus hogares porque saben que pueden ser asesinados, torturados, sufrir violaciones o forzados a pelear.

“Los soldados quemaron nuestras casas, tomaron nuestro ganado y casi matan a toda mi aldea”, expresó una anciana llamada María que vive en la catedral desde el año pasado.

“No sé por qué me perdonaron, pero me dejaron abandonada e indefensa”, manifestó.

Un hombre ciego llamado Juda, que también vive en el templo, indicó que “no tengo nada a lo que regresar, así que me quedaré en esta iglesia”.

La crisis de refugiados ya ha comenzado a golpear a la Catedral Santa María Auxilio de los Cristianos porque se está quedando sin provisiones. Incluso han pasado cuatro meses desde que llegaron las últimas raciones distribuidas por el Programa Mundial de Alimentos.

Por su parte, los obispos locales han reclamado que fueron ignorados sus pedidos de conseguir más comida y también para que se realicen negociaciones de paz en el país.

“Aquellos que tienen el poder para hacer cambios que mejoren la situación de nuestra gente no han hecho caso de nuestros anteriores mensajes pastorales”, expresaron los obispos de Sudán del Sur en un comunicado difundido en febrero de este año.

A pesar de esta situación adversa, diversos organismos internacionales han implementado mejoras en la catedral como baños, bombas de agua, salones de clase y oficinas de salud.

Sin embargo, las personas que trabajan en ayuda humanitaria en este templo han recibido amenazas y solo se cuenta con un guardia de seguridad.

“La gente experimenta mucha presión entre el hambre y la inseguridad”, manifestó el P. Peter.

Un hombre de negocios llamado Hasan dijo a IRIN que el problema de la hambruna en el país no se debe a la carencia de comida, sino que es un resultado de la corrupción, la inflación y los saqueos.

“Habría suficiente para todos, si la gente tuviera dinero podrían adquirir la comida”, destacó.

Esta crisis de refugiados persistirá mientras continúe la violencia en el país. Sin embargo, los esfuerzos internacionales por la paz se han estancado y ninguno de los dos bandos del conflicto ha avanzado hacia una tregua.

“No estoy seguro sobre la paz. Si no llega, no tendré nada a lo que llamar hogar además de esta iglesia”, expresó Juda.

Traducido y adaptado por María Ximena Rondón. Publicado originalmente en CNA.

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— ACI Prensa (@aciprensa) 21 de abril de 2017