#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Juana María Bonomo, Beato

Por: . | Fuente: Catholic.net

Abadesa

Martirologio Romano: En el monasterio de Bassano, en la región de Venecia, beata Juana María Bonomo, abadesa de la Orden de San Benito, que, dotada de místicos carismas, experimentó en el cuerpo y en el alma los dolores de la Pasión del Señor ( 1670).

Fecha de beatificación: 9 de junio de 1783 por el Papa Pío VI.

Breve Biografía

La Beata Juana María Bonomo nació en Asiago (Vicenza, Italia) el 15 de agosto de 1606. Fue educada por las Hermanas Pobres de Santa Clara en Trento. A los nueve años hizo voto de virginidad, a los doce ya era religiosa y con tan sólo quince años ingresó al monasterio benedictino en Bassano (Italia) donde fue maestra de novicias, priora y por tres ocasiones abadesa.

Muy favorecida por visiones místicas, recibió durante un éxtasis los estigmas de la Pasión. Ella cayó en éxtasis por primera vez durante la ceremonia de su profesión. Su dedicación y experiencias místicas ocasionaron que algunas de sus Hermanas le pensaran que todo era algo herético o que Sor Juana deseaba llamar la atención.

Esto llegó al punto que hasta se le negó la comunión. Siempre lo mismo, el mundo es tan miope que no acierta a distinguir entre Dios y el demonio, entre la luz y la oscuridad, entre la vida y la muerte.

En medio de sus sollozos, Cristo se presentaba delante de ella, sacaba de su costado una hostia y se la daba en comunión, diciéndole: “Toma, esposa mía”; o le permitía ir a comulgar a otra parte sin moverse de su celda, o le enviaba un querubín para que éste tomase de la patena una partícula mientras el sacerdote daba la comunión y se la llevase a sor Juana, silenciosamente acurrucada en un rincón del convento.

Ingresó a la casa del Padre el 1 de marzo de 1670 luego de una vida perdida en el océano del amor a Dios.

bibliografía: ÁNGELES EN VUELO DE SIGLOS
de Francisco Javier Álvarez Medina, Presbítero; y
Hno. Humberto Álvarez Ruesga, Marista
Editorial Progreso
ISBN 970-641-407-X

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#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Félix III (II), Santo

Por: . | Fuente: ACI Prensa

XLVIII Papa

Martirologio Romano: En la basílica de San Pablo de Roma, en la vía Ostiense, san Félix III (II), papa, que fue antepasado del papa san Gregorio I Magno (492).

Etimológicamente: Félix = Aquel que es feliz, es de origen latino.

Nace de una familia senatorial romana, y se dice que es descendiente de San Gregorio el Magno. Sobre la vida de Félix nada se conoce con certeza hasta que en 483 sucede a San Simplicito en la Cátedra de San Pedro. En este tiempo la Iglesia estaba en medio de su largo conflicto con la herejía de Eutiques. El año anterior el Emperador Zenón decreta el Henoticon (o instrumento de unión), donde declara que ningún símbolo de la fe debe de ser recibido, exceptuando el de Nicea con las adiciones del 381. Lo hizo según las sugestiones de Acacio, el perfidioso Patriarca de Constantinopla. El edicto trataba de sellar la reconciliación entre los católicos y los eutiquianitas, pero causa más conflictos que nunca y divide la Iglesia Oriental en tres o cuatro facciones.

Mientras los Católicos en todas partes rechazaban el edicto, el Emperador removía a los Patriarcas de Antioquia y Alejandría de sus Sedes. Pedro el Batanero, un notorio hereje, nuevamente infringe en la Sede de Antioquia, y Pedro III (“Peter Mongus”), quien era el verdadero causante de las dificultades durante el pontificado de Félix, tomaba la sede de Alejandría. En su primer sínodo Félix excomulga a Pedro el Batanero, al que Acacio ya había condenado en un sínodo en Constantinopla. En 484, Félix excomulga a Pedro III, acto que causa un cisma entre Occidente y Oriente que no fue sanado por treinta y cinco años. Este Pedro, siendo oportunista y de ingeniosa disposición, se congracia con el emperador y con Acacio, al suscribírse al Henoticon. Y para el desagrado de muchos obispos Acacio nuevamente lo admite en comunión.

Félix, habiendo convenido un sínodo, envía legados al emperador y a Acacio, pidiéndoles que expulsaran a Pedro III de Alejandría y que Acacio personalmente fuera a Roma a explicar su conducta. Los legados fueron detenidos y encarcelados. Posteriormente, incitados mediante amenazas y promesas, entran en comunión con los herejes al distintivamente mencionar el nombre de Pedro III en la lectura de los trisagios litúrgicos. Cuando Simeón, uno de los monjes de Acaemeti, informa en Roma la traición, Félix convoca un sínodo de setenta y siete obispos en la Basílica de Letrán, donde Acacio y los legados papales son excomulgados. Apoyado por el emperador, Acacio ignora la excomunión, remueve el nombre del Papa de los trisagios litúrgicos y permanece en su Sede hasta su muerte, evento que sucede uno o dos años después.

Flaviano, su sucesor, envía mensajeros a Félix asegurándole que no estaría en comunión con Pedro III. Pero al Papa percatarse que esto no era cierto, continua el cisma. Eutimio, el sucesor de Flaviano, al morir Pedro III también procura la comunión con Roma. Pero el Papa se rehúsa, ya que Eutimio no removía los nombres de sus dos predecesores de los trisagios litúrgicos. Este cisma, conocido como el cisma de Acacio, no fue sanado hasta el 518 durante el reino de Justiniano.

En África los vándalos arrianos, Genserico y su hijo Hunerico, han perseguido la Iglesia por mas de 50 años y expulsan a muchos católicos al exilio. Cuando se restaura la paz, muchos de aquellos que por temor cayeron en la herejía y habían sido rebautizados por los arrianos deseaban retornar a la Iglesia. Al ser rechazados por los que estuvieron firmes, apelaron a Félix. En 487 este convoca un sínodo y envía una carta a los obispos de África estipulando las condiciones para el retorno de estos. Félix muere el 492, habiendo reinado ocho años, once meses y veintidós días.</span>

Tradicionalmente se le da el número de orden III entre los papas llamados Félix, pero se trata en realidad del II, puesto que el antipapa Félix II (año 365) no tiene derecho a figurar en el número de la sucesión. Como al antipapa Félix II se lo ha retirado de las listas en fecha relativamente recientemente, se prefiere seguir nombrando a éste como Félix III (II) para evitar confusiones al consultar listados más antiguos.

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#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Albino de Vercelli, Santo

Obispo de la diócesis de Vercelli, fue consagrado en el 452, en un período histórico muy tormentoso en Italia.

Reconstruyó la iglesia metropolitana, sobre las ruinas de la pequeña basílica que San Eusebio había construido sobre la tumba del mártir San Teofrasto, y que el emperador Teodosio había hecho ampliar.

Para la solemne celebración del rito Albino esperaba la visita de algún obispo importante. La espera fue premiada con el paso de San Germán, obispo de Auxerre, que se dirigía a Ravena. Como no podía esperar, el santo obispo prometió que asistiría al rito, cuando regresara.

San Germán murió durante su estadía en Ravena, y a Vercelli regresó solamente su cadáver.

Cuando colocaron el féretro en el centro de la basílica, todas las velas se encendieron simultáneamente. El hecho, más prodigioso porque en los días anteriores ninguno había podido encenderlas, fue interpretado como el cumplimiento de la promesa que San Germán había hecho a San Albino.

Del obispo de Vercelli no sabemos sino que su culto es muy antiguo.

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#diocesisdecelaya @diocesis_celaya ¿Es más sano consumir la leche cruda o leche fresca?

El consumo de ambas ha crecido en los últimos años, pero no son igualmente seguras para el consumo

El consumo de leche fresca y cruda han aumentado durante estos últimos años, porque el consumidor demanda un producto que recupere el sabor tradicional de la leche recién ordeñada. 

Hay un cambio de hábitos en los consumidores, se está generando más conciencia sobre lo que se come, su procedencia y calidad, esto hace que muchas personas quieran volver a los sabores originales o naturales de los alimentos. Un claro ejemplo es el de la leche, que el consumidor quiere volver al sabor de aquella leche que preparaban las abuelas, más natural, el sabor especial de la leche cruda, que se conseguía con granjero del pueblo recién ordeñada.

Pero a pesar de su buen sabor, y de sus propiedades beneficiosas la leche cruda se considera un riesgo para la salud, por su contenido de microorganismos patógenos. Los más comunes que se asocian a brotes causados por el consumo de leche cruda son: Salmonella spp, Campylobacter spp, Escherichia coli, Listeria monocytogenes, y Staphylococcus aureus, que pueden provocar desde una gastroenteritis hasta la muerte. 

Por lo tanto, actualmente además de la leche cruda, contamos con otra opción que cumple con esas características organolépticas, es la leche fresca o procesada (pasteurizada).

Veamos las diferencias entre un leche cruda, fresca y UHT para comprender mejor y elegir con conocimiento y fundamento lo mejor para nuestra salud.

Leche cruda no es lo mismo que leche fresca

La leche cruda es la única leche que no recibe ningún tratamiento para conservarse más allá de la refrigeración. 

Pero tiene algunas desventajas como la conservación del sabor, propiedades y su caducidad. Además, puede contener microrganismos patógenos y lo que supone un riesgo para la salud. Para comprarla por lo general de hacerse de forma particular a algún granjero o en algunos casos como en Estados Unidos la venden en los supermercados porque la ley permite su venta y consumo. 

En cambio, la leche fresca es la leche cruda de vaca que se somete a un suave tratamiento térmico (pasteurización) de unos 75 y 90 grados durante unos 15 segundos, el tiempo suficiente para eliminar los microrganismos que contiene la leche cruda, sin alterar la calidad de la leche ni sus cualidades organolépticas. 

Este tratamiento la hace apta para consumo seguro. La encontramos comúnmente en los supermercados refrigerada porque de esta manera se evita que los microrganismos patógenos se desarrollen.

Tiene fecha de caducidad, pero más amplia que hace algunos años antes, porque gracias a la tecnología, el tratamiento térmico ayuda a conservar la leche fresca hasta por 21 días y ya no solo por 2 días. 

La leche normal o UHT (ultra alta temperatura), es diferente a la fresca porque es sometida a un tratamiento térmico de entre 135 y 140 grados por cinco segundos. En este se elimina toda la carga microbiana a diferencia de la fresca que solo se elimina una parte. El tratamiento UHT hace que disminuyan significativamente sus características organolépticas, por lo que el color, aroma hasta su sabor son diferentes, pero la diferencia de calidad nutricional no es significativa. La encontramos en los supermercados en forma natural, no refrigerada y se conserva por meses a temperatura ambiente.

Por lo tanto, no siempre todo lo natural o artesanal es bueno ni todo lo artificial o industrial es malo. Por supuesto que los alimentos procesados no tienen el mismo sabor que el “natural” porque es necesario aplicar un tratamiento para hacerlo seguro para el consumo humano, pero a veces se debe priorizar la seguridad alimentaria. En el caso de la leche, la pasteurización es el único método que garantiza el control de los microorganismos patógenos.

A nivel nutricional 

Con respecto al contenido de minerales de la leche cruda y de la leche procesada, no se presentan grandes diferencias. En cuanto a las vitaminas las que se encuentran en una proporción considerable (o sea mayor a 15% de la ingesta diaria recomendada) son la vitamina B2 y la vitamina B12, pero en ambas el efecto del tratamiento térmico es poco significativo.

Por otra parte el contenido graso sí es más variable, esto se debe a que la leche cruda contiene una proporción de grasa considerable que está en torno al 4%, mientras que en la leche fresca nos encontramos con límites pre-establecidos por ejemplo: leche entera debe tener un mínimo de grasa 3,5%, la semidesnatada entre 1,50-1,80% y la desnatada menor de 0,50%, haciendo por tanto que este sea el factor que más influye sobre el perfil organoléptico de este alimento. La más similar a la leche cruda es la leche fresca entera.

¿Cuál es más segura y saludable para consumir?

Sin duda la leche fresca, porque la pasteurización de la leche conserva mejor todos los nutrientes y características organolépticas al tiempo que permanecen activas las vitaminas, las enzimas y los lactobacilos.

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya El padre Julio César Duarte Ortellado, ¿un nuevo santo paraguayo?

Obispos y sacerdotes paraguayos visitaron su tumba con el fin de rezar para que se acelere su camino rumbo a los altares.

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La pregunta le llamó la atención, pero la asumió con tranquilidad y serenidad.  “¡Padre yo voy a morir! ¡Tengo miedo, mucho miedo a la muerte! ¡Yo no quiero morir aún! ¡Ayúdame, Padre, ¡ruegue a Dios para que me devuelva la salud!”, le dijo una anciana al padre Julio César Duarte Ortellado.

El sacerdote respondió: “Señora, no hay por qué tener miedo a la muerte. La muerte es un bien que nos envía Dios, porque es una liberación para el alma verdaderamente cristiana. Yo también moriré dentro de tres años”.

Y precisamente luego de 3 años de esta particular premonición falleció.

La reconstrucción de este breve, pero conmovedor diálogo difundido por la Celam, hace referencia a un cura paraguayo que actualmente es Siervo de Dios. Por estos días volvió a ser noticia luego de que obispos y miembros del clero paraguayo visitaran su tumba ubicada en la localidad de Ybycuí con el fin de rezar intensamente para que pronto pueda acelerarse su camino rumbo a los altares.

“Es importante para ir motivando a la gente. Es una buena manera de motivar a nuestra gente, queremos que se siga peregrinando a Ybycuí, que se visite y conozca la tumba del Padre Julio”, expresó monseñor Celestino Ocampos, obispo de Carapeguá, según reproduce la Conferencia Episcopal de Paraguay (CEP).

“El Padre Julio César Ortellado es un santo para nosotros, pero debemos avanzar todavía con el proyecto de beatificación para que podamos tenerlo en los altares muy pronto”, agregó el obispo, quien también aseguró que tienen en su haber testimonios de personas que han recibido beneficios e inclusos milagros que se deberán ir estudiando y recopilando.

¿Quién es el padre Julio?

Nació el 12 de abril de 1906, un jueves santo, en la ciudad de Caazapá, lugar donde los franciscanos establecieron sus primeras fundaciones durante el domino español y hoy en día en el centro de la polémica por la situación económica y social.

Hijo de un ganadero-comerciante y con una madre que se destacaba por su particular caridad, el padre Julio ingresó al seminario en Asunción en febrero de 1921 y continuó sus estudios en Roma.  Fue ordenado sacerdote el domingo 27 de octubre de 1927 por el papa San Pío X, momento que motivó su siguiente expresión: “No puedo explicar la emoción que yo he sentido. Todo fue demasiado grande y hondo”.

Luego de su estadía Europa regresó a Paraguay en mayo de 1931, lugar donde desarrolló una intensa actividad.

Entre las obras más destacadas del padre Julio se recuerda la creación del Hospital de Ybycuí, además del Hogar San José, lugar destinado a niños huérfanos y abandonados.

Por otro lado, bajo su dirección se procedió a la construcción de iglesias y capillas en lugares como Cordillerita, Pereira-cué, Pasó Paré, Palacio-cué, Isla Pa’ũ, Isla Alta, Roaruguá, entre otros.

Pero también tuvo una participación activa en beneficio de su comunidad. Por ejemplo, fue presidente de la Comisión de Fomento y Trabajo de Ybycuí, rol que le permitió reiniciar la reparación de caminos para mejorar la comunicación con lugares alejados.

El padre Julio, quien logró predecir su propia muerte tres años antes, finalmente falleció el 4 de julio de 1943 a la edad de 37 años. Según diversas investigaciones, reproducidas en presentaciones biográficas y por la propia Celam, el padre Julio falleció debido a la enfermedad de Tifus, que adquirió por contagio luego de visitar a un soldado llegado de Asunción.

Su muerte –continúan las reseñas- fue sin sobresaltos y “la consternación colectiva fue impresionante”, pues todos valoraban su obra y empeño. En abril de 2013 fue declarado Siervo de Dios.

Más información sobre la vida del padre Julio aquí:

¿Un nuevo santo paraguayo?

La postulación del padre Julio genera expectativa y se suma a otro proceso avanzado que también alegra los corazones latinoamericanos y que tiene que ver con la beata María Felicia Guggiari, más conocida como Chiquitunga.

¿Quieres recordarla? Haz click en galería: 

De momento, además de lo referente a Chiquitunga, Paraguay cuenta con un solo santo: San Roque González de Santa Cruz, jesuita criollo fundador de varias misiones y martirizado –junto a otros compañeros misioneros- a manos de los indígenas apostados en lo que hoy es el territorio sur de Brasil. El papa Juan Pablo II lo proclamó santo mártir paraguayo durante su visita a Asunción en 1988.

Pero todo parece que la escalera al cielo en este país sudamericanos seguirá siendo ocupada.

Con información en base a Celam y CEP

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Cuando las ollas del ejército pontificio fueron donadas para hacer “la sopa del Papa”

La historia detrás de la asociación del Círculo de San Pedro que cumplió 150 años

Desde hace más de un siglo, los romanos llaman a una serie de actividades caritativas y asistenciales: “la sopa del Papa”.  Esto al referirse al Círculo de San Pedro, fundado en Roma en 1869, por iniciativa de un grupo de chicos y chicas dirigidos por el Cardenal Iacobini.

Los jóvenes de la alta burguesía de la ciudad eterna y de las familias nobles romanas querían demostrar al mundo la fidelidad al Pontífice y defenderlo de los ataques anticlericales en aquel difícil momento de la historia del Papado.

Precisamente, el papa Francisco ha recibido hoy, 28 de febrero 2019, a los 400 miembros del Círculo de San Pedro que como cada año, vienen al Vaticano a entregar una oferta económica para ayudar a las obras de caridad del sumo pontífice distribuidas en los países y comunidades más pobres del mundo a través del Obolo de San Pedro.

“Cada persona pobre es digna de nuestra preocupación, sin importar su religión, etnia o cualquier otra condición”, dijo el papa Francisco.

El Círculo de San Pedro, inició sus actividades hace 150 años (en 1869), durante el pontificado del Beato Pío IX, por eso, también el papa Francisco ha recordado este aniversario, cuando su predecesor les confió a estos jóvenes romanos, la primera iniciativa de caridad en favor de los pobres.

Según la historia, puede decirse que la aprobación dada en aquella histórica Audiencia fue el principio de las múltiples actividades caritativas y asistenciales ofrecidas por el Círculo a la Diócesis del Papa.

Desde hace más de un siglo, los romanos llaman a esta caridad “la sopa del Papa”. En efecto, el Círculo tiene una Comisión llamada “Cocinas Económicas” que actualmente distribuye unas 50.000 comidas al año en los tres comedores situados en varias zonas de la Ciudad.

La Comisión “Cocinas Económicas” fue instituida, al día siguiente de la toma de Roma, por deseo expreso de Su Santidad el Beato Pío IX, quien dio al Círculo las ollas del ejército pontificio, los zuavos, para que “el ejército de los pobres, que nunca faltaría a la Iglesia, tuviera siempre una sopa caliente”.

Fidelidad incondicional a la Iglesia y al Romano Pontífice son el signo distintivo de la antigua Asociación que resume su carisma en el lema “Oración – Acción – Sacrificio”.  En este contexto, el Papa Francisco ha querido recordar la importancia de la Oración para todos aquellos que hacen caridad para que  esté “impregnada de la presencia de Jesús, bajo cuya mirada debemos poner también los sufrimientos de los enfermos, la soledad de los ancianos, los temores de los pobres, la fragilidad de los excluidos”.

Según el Vaticano, el Círculo de San Pedro forma parte de la historia de Roma, ha atravesado dos guerras mundiales, calamidades, pobrezas siempre nuevas, intentando en cada momento dar consuelo y ayuda a los más pobres.

La “sopa del Papa”, también tuvo un gran efecto benéfico con ocasión del Gran Jubileo del 2000, el Papa Juan Pablo II quiso honrar al Círculo confiándole el encargo de distribuir, cerca de las cuatro Basílicas Patriarcales romanas, 500 comidas gratuitas cada día a los peregrinos pobres que llegaban a Roma para el Año Santo. Además, la Comisión “Asilos Nocturnos”, con 50 camas, concede a quien no lo tiene una cama y un asilo digno durante la noche.