#diocesisdecelaya @diocesis_celaya José (Giuseppe) Girotti, Beato

Por: . | Fuente: Dominicani.it

Sacerdote y Mártir

José (Giuseppe) Girotti nació en Alba (Piamonte, Italaia) el 19 de julio de 1905. Entró en el seminario Dominico a los trece años. En 1923 emitió la profesión y 3 de agosto de 1930 fue ordenado sacerdote en Chieri.

Se especializó en la famosa “Escuela Bíblica” de Jerusalén, y se dedicó a la enseñanza de la Sagrada Escritura en el Seminario Teológico Dominico de Turín (S. Maria delle Rose).

Respetado por su amplia cultura, amaba a ejercer el ministerio sacerdotal entre los humildes y pobres, sobre todo en el Hospicio “Real Instituto para Ancianos” (conocido popularmente como “Casa de los pobres viejos”) vecino a su convento. Pero vinieron los años de sufrimiento y de prueba, que él aceptó con humildad: se le privó de la enseñanza y fue trasladado a otra comunidad en el centro histórico de Turín. Sin embargo, él continuó sus estudios bíblicos e intensificó el ejercicio de sus actividades caritativas.

“Todo lo que hago es por caridad”, dijo una vez, revelando su continuo progreso en la virtud de la caridad.

Cuando estalló la guerra, hizo todo lo posible para ayudar a los necesitados y no dudó en socorrer especialmente a los judíos perseguidos. Por este motivo fue detenido el 29 de agosto de 1944, las etapas principales de su tremendo Via Crucis fueron: Le Nuove (Turín), San Vittore (Milán), Bolzano y, finalmente, Dachau, en Alemania.

Pese a las dificultades del campo de exterminio, en él se observaba lo siguiente: humildad, sencillez, oración, consuelo para con los demás, abnegación y gran altruismo, frutos de su inexorable caridad; obtenía la fuerza y vigor de la Eucaristía y de las Sagradas Escrituras que el padre Girotti siguió profundizando y compartiendo con sus compañeros de prisión.

Su salud se deteriora y fue ingresado en la enfermería, donde el 01 de abril de 1945 (Domingo de Pascua), fue asesinado con una inyección de gasolina.

El 28 de marzo de 2013 S.S. Francisco firmó el decreto reconociemdo el martirio de este Siervo de Dios, la fecha de la ceremonia de beatificación aún no ha sido señalada.

responsable de la traducción: Xavier Villalta

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#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Sofía Czeska-Maciejowska, Beata

Fundadora de la Congregación de las Vírgenes
de la Presentación de la Bienaventurada Virgen María

Martirologio Romano: En Cracovia, Polonia, Beata Sofía Czeska-Maciejowska, fundadora de la Congregación de las Virgenes de la Presentación de la Bienaventturada Virgen María († 1650)

Fecha de beatificación: 9 de junio de 2013, durante el pontificado de S.S. Francisco.

Sofía Czeska-Maciejowska nació en 1584. Sus padres, Matthew y Catherine Maciejowski Lubowiecka, pertenecían a la “Nobleza Media”1 de Małopolska (Pequeña Polonia). Tenían bienes cerca de Cracovia y dos casas en la calle Szpitalna en Cracovia. Era una familia numerosa -cinco varones y cuatro mujeres- criados todos en un ambiente religioso. Sofía fue la tercera.

A los 16 años, se casó con Jana Czeskiego, y se mudó a Slomniki, cerca de la República Checa. Después de seis años de matrimonio –en los que no tuvo hijos- quedó viuda. A pesar de su corta edad, su belleza, riqueza y varios pretendientes, no se volvió a casar. Dedicó su vida a la realización de obras de caridad, incluyendo la renovación de la vida religiosa en Polonia a través de la labor de formación y educación de la nueva generación.

En aquellos tiempos ella fue testigo de la guerra, las epidemias, las inundaciones, las malas cosechas, el hambre, por lo tanto presenció la muerte de muchas personas. Sofía decidió hacerse cargo de las niñas, especialmente los huérfanas y de familias pobres. Cedió su casa en la calle Szpitalna para ellas, donde no sólo podían vivir y recibir atención médica, sino también estudiar. Entre los años 1621-1627 allí funcionó un internado y un lugar llamado la Casa de las Vírgenes de la Presentación de la Bienaventurada Virgen María. Era la primera vez que formalmente se había organizado una escuela para niñas en Polonia, institución que además contaba con estructuras orgánicas adecuadas, en esos tiempos tan sólo los varones iban a la escuela.

Para garantizar la durabilidad de su obra, Sofía Czeska fundó una nueva congregación religiosa: las Hermanas de la Presentación de la Santísima Virgen María, la Presentación de la Virgen María fue tomado como ejemplo y carisma para el trabajo de esta nueva congregación, ya que veía en este hecho el modelo más perfecto de la devoción y entrega total a Dios.

La Madre Sofía Czeska murió el 1 de abril de 1650, a la edad de 66 años. Fue enterrada en la iglesia de Santa María en Cracovia, pero sus restos mortales se encuentran actualmente en la capilla lateral en la iglesia de San Juan (de las Hermanas de la Presentación) en Cracovia.

S.S. Benedicto XVI firmó el 20 de diciembre de 2012 el decreto con el cual se reconoce un milagro gracias a la intercesión de la Venerable Sofía Czeska-Maciejowska, lo cual permitirá su próxima beatificación.

NOTAS PIE DE PÁGINA
1 Nobleza Media era una de las categorías en que se dividía la nobleza polaca, a este grupo pertenecían familias con bienes de cierta importancia, eran propietarios tanto de tierras como de siervos.

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#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Celso de Armagh, Santo

Por: . | Fuente: misa_tridentina.t35.com

Obispo

Martirologio Romano: En el lugar llamado Ardpatrick, en la región de Munster, en Irlanda, san Celso, obispo de Armagh, que promovió intensamente la restauración de la Iglesia. († 1129)

Breve Biografía

Como sus ocho predecesores, Celso era laico, al asumir la sede en 1105, a los veintiséis años de edad. Consagrado obispo, fue un excelente pastor. Fue muy asiduo en las visitas pastorales, administró sabiamente las posesiones de su diócesis y restauró la disciplina eclesiástica. Con este último punto se relaciona su presencia en el gran sínodo de Rath Breasail, al que asistieron no menos de cincuenta obispos, bajo la presidencia del legado pontificio Gilberto de Limerick.

El pueblo no recibió de buen grado ni las reformas que llevó al cabo el sínodo, ni la nueva división de las diócesis. Los anales de Four Masters cuentan que San Celso recontruyó la catedral de Armagh. La época en que vivió fue muy agitada; tuvo que ejercer el oficio de mediador en las discordias de los príncipes irlandeses y sufrió las invasiones de los O´Rourke y los O´Brien. En todas sus dificultades le asistió San Malaquías, quien fue primero archidiácono suyo y después obispo de Connor. Poco antes de su muerte, ocurrida en Ardpatrick de Munster, en 1129, el santo acabó con la costumbre de la sucesión hereditaria, nombrando por sucesor a Malaquías. Según su deseo, fue enterrado en Lismore.

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#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Cardenal Sarah: Dios nunca abandona a su Iglesia frente a los escándalos y crisis moral

Vaticano, 31 Mar. 19 (ACI Prensa).- El Cardenal Robert Sarah, Prefecto de la Congregación del Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, dio esperanza a los católicos tras afirmar que Dios nunca abandona a su Iglesia a pesar de los escándalos en su interior y de la crisis moral que atraviesa el mundo occidental.

“Hoy todo es oscuro, difícil, pero independientemente de las dificultades por las que pasemos, solo hay una persona que puede venir a rescatarnos. Es la resurrección del Hijo de Dios que da esperanza en la oscuridad”, dijo el Cardenal Sarah en una extensa entrevista concedida al semanario francés Valeurs actuelles el 27 de marzo, en la que también defendió la primacía papal, el celibato sacerdotal y la importancia de la unidad cristiana.

Sarah enfatizó que la “gran misión divina” de la Iglesia es “llevar a los hombres a Cristo, que es nuestra esperanza”.

El Cardenal Sarah escribió un nuevo libro con Nicolas Diat sobre la “profunda crisis espiritual, moral y política en el mundo contemporáneo”, el cual ha sido publicado en francés y lleva por título: “Se acerca la noche y ya está cayendo el día”.

El título del libro fue tomado de una línea del Evangelio de Lucas, en el que Cristo resucitado se encuentra con sus discípulos en el camino a Emaús: “Quédate con nosotros, Señor, se acerca la noche y ya está cayendo el día”.

Al articular la confusión moral que afecta a las sociedades occidentales, el Cardenal también señaló la providencia de Dios al proporcionar pontífices que dirigen a la Iglesia en tiempos difíciles.

“Dios vio que el mundo se estaba hundiendo en una confusión fatal. Para prepararnos para esta situación, Dios nos ha dado papas sólidos”, explicó el Cardenal Sarah. Luego, enumeró los dones particulares que los últimos cuatro pontífices dieron a la Iglesia.

Dios “nos dio a Pablo VI, quien defendió la vida y el amor verdadero, a pesar de una oposición muy fuerte con la encíclica Humanae Vitae”, dijo el Purpurado.

Dios nos dio a Juan Pablo II, cuya vida misma “era un Evangelio viviente”, y enseñó que la unión de la fe y la razón son una “luz que guía al mundo hacia una verdadera visión del hombre”.

Mientras que Benedicto XVI dio un regalo al mundo enseñando con “claridad, profundidad y precisión sin paralelo”.

“Hoy, Él nos da a Francisco, que literalmente quiere salvar el humanismo cristiano. Dios nunca abandona a su Iglesia”, aseguró el Cardenal Sarah.

Cuando se le preguntó acerca de la sinodalidad, dijo: “Cristo fundó una Iglesia cuyo modo de gobierno es jerárquico. La primera persona a cargo de la Iglesia es el Papa. La primera persona a cargo de la Iglesia local es el obispo en su diócesis y no la conferencia episcopal, que es útil para intercambiar (puntos de vista), no para imponer una dirección”.

El Cardenal también advirtió que las contradicciones entre las diferentes conferencias de obispos sobre enseñanzas morales no sirven a la unidad y la fe católicas.

“Una conferencia episcopal no tiene autoridad legal o competencia en el campo de la doctrina”, señaló.

Luego, recordó a grandes obispos de la historia como San Ambrosio y San Agustín, que “no pasaron su tiempo en reuniones, comisiones y viajes constantes”, porque un “obispo debe estar con su gente, enseñar a su gente, amar a su gente”.

“La verdadera reforma tiene que ver con nuestra propia conversión. Si no nos cambiamos a nosotros mismos, todas las reformas estructurales serán inútiles. Laicos, sacerdotes, cardenales, todos debemos regresar a Dios”, agregó el Cardenal Sarah.

Más adelante, destacó las vidas de San Francisco de Asís y Santa Teresa de Calcuta, como ejemplos de reforma, que “transformaron la Iglesia al vivir el Evangelio de manera radical”.

El Purpurado dijo que la responsabilidad principal por el colapso de la fe en Occidente “debe ser asumida por los sacerdotes”. En ese contexto, recordó las décadas en que, según él, los confesionarios estaban vacíos, la liturgia se desacralizó y la doctrina no se enseñaba en las universidades y seminarios católicos.

“Claramente, hay una gran mayoría de sacerdotes que permanecen fieles a su misión de enseñar, la santificación y el gobierno. Pero también hay un pequeño número que cede a la tentación mórbida y villana de alinear a la Iglesia con los valores de las sociedades occidentales de hoy”, dijo el Cardenal Sarah.

El Cardenal Sarah defendió el celibato en el sacerdocio, calificándolo como una de las “mayores riquezas de la Iglesia”.

“El abandono del celibato agravaría aún más la crisis de la Iglesia y disminuiría la posición del sacerdote, quien está llamado a ser no solo otro Cristo, sino un Cristo pobre, humilde y soltero”, acotó.

Finalmente, el Cardenal también enfatizó la importancia de una comunidad unida para enfrentar los desafíos del mundo secularizado, que a menudo se opone al “camino de Cristo”.

“De ahora en adelante, para defender nuestra creencia, para ser sólidos, debemos apoyarnos unos a otros en la fe, caminar como una comunidad unida alrededor de Cristo”, concluyó.

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Cardenal Sarah: Dios nunca abandona a su Iglesia frente a los escándalos y crisis moral

Vaticano, 31 Mar. 19 (ACI Prensa).- El Cardenal Robert Sarah, Prefecto de la Congregación del Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, dio esperanza a los católicos tras afirmar que Dios nunca abandona a su Iglesia a pesar de los escándalos en su interior y de la crisis moral que atraviesa el mundo occidental.

“Hoy todo es oscuro, difícil, pero independientemente de las dificultades por las que pasemos, solo hay una persona que puede venir a rescatarnos. Es la resurrección del Hijo de Dios que da esperanza en la oscuridad”, dijo el Cardenal Sarah en una extensa entrevista concedida al semanario francés Valeurs actuelles el 27 de marzo, en la que también defendió la primacía papal, el celibato sacerdotal y la importancia de la unidad cristiana.

Sarah enfatizó que la “gran misión divina” de la Iglesia es “llevar a los hombres a Cristo, que es nuestra esperanza”.

El Cardenal Sarah escribió un nuevo libro con Nicolas Diat sobre la “profunda crisis espiritual, moral y política en el mundo contemporáneo”, el cual ha sido publicado en francés y lleva por título: “Se acerca la noche y ya está cayendo el día”.

El título del libro fue tomado de una línea del Evangelio de Lucas, en el que Cristo resucitado se encuentra con sus discípulos en el camino a Emaús: “Quédate con nosotros, Señor, se acerca la noche y ya está cayendo el día”.

Al articular la confusión moral que afecta a las sociedades occidentales, el Cardenal también señaló la providencia de Dios al proporcionar pontífices que dirigen a la Iglesia en tiempos difíciles.

“Dios vio que el mundo se estaba hundiendo en una confusión fatal. Para prepararnos para esta situación, Dios nos ha dado papas sólidos”, explicó el Cardenal Sarah. Luego, enumeró los dones particulares que los últimos cuatro pontífices dieron a la Iglesia.

Dios “nos dio a Pablo VI, quien defendió la vida y el amor verdadero, a pesar de una oposición muy fuerte con la encíclica Humanae Vitae”, dijo el Purpurado.

Dios nos dio a Juan Pablo II, cuya vida misma “era un Evangelio viviente”, y enseñó que la unión de la fe y la razón son una “luz que guía al mundo hacia una verdadera visión del hombre”.

Mientras que Benedicto XVI dio un regalo al mundo enseñando con “claridad, profundidad y precisión sin paralelo”.

“Hoy, Él nos da a Francisco, que literalmente quiere salvar el humanismo cristiano. Dios nunca abandona a su Iglesia”, aseguró el Cardenal Sarah.

Cuando se le preguntó acerca de la sinodalidad, dijo: “Cristo fundó una Iglesia cuyo modo de gobierno es jerárquico. La primera persona a cargo de la Iglesia es el Papa. La primera persona a cargo de la Iglesia local es el obispo en su diócesis y no la conferencia episcopal, que es útil para intercambiar (puntos de vista), no para imponer una dirección”.

El Cardenal también advirtió que las contradicciones entre las diferentes conferencias de obispos sobre enseñanzas morales no sirven a la unidad y la fe católicas.

“Una conferencia episcopal no tiene autoridad legal o competencia en el campo de la doctrina”, señaló.

Luego, recordó a grandes obispos de la historia como San Ambrosio y San Agustín, que “no pasaron su tiempo en reuniones, comisiones y viajes constantes”, porque un “obispo debe estar con su gente, enseñar a su gente, amar a su gente”.

“La verdadera reforma tiene que ver con nuestra propia conversión. Si no nos cambiamos a nosotros mismos, todas las reformas estructurales serán inútiles. Laicos, sacerdotes, cardenales, todos debemos regresar a Dios”, agregó el Cardenal Sarah.

Más adelante, destacó las vidas de San Francisco de Asís y Santa Teresa de Calcuta, como ejemplos de reforma, que “transformaron la Iglesia al vivir el Evangelio de manera radical”.

El Purpurado dijo que la responsabilidad principal por el colapso de la fe en Occidente “debe ser asumida por los sacerdotes”. En ese contexto, recordó las décadas en que, según él, los confesionarios estaban vacíos, la liturgia se desacralizó y la doctrina no se enseñaba en las universidades y seminarios católicos.

“Claramente, hay una gran mayoría de sacerdotes que permanecen fieles a su misión de enseñar, la santificación y el gobierno. Pero también hay un pequeño número que cede a la tentación mórbida y villana de alinear a la Iglesia con los valores de las sociedades occidentales de hoy”, dijo el Cardenal Sarah.

El Cardenal Sarah defendió el celibato en el sacerdocio, calificándolo como una de las “mayores riquezas de la Iglesia”.

“El abandono del celibato agravaría aún más la crisis de la Iglesia y disminuiría la posición del sacerdote, quien está llamado a ser no solo otro Cristo, sino un Cristo pobre, humilde y soltero”, acotó.

Finalmente, el Cardenal también enfatizó la importancia de una comunidad unida para enfrentar los desafíos del mundo secularizado, que a menudo se opone al “camino de Cristo”.

“De ahora en adelante, para defender nuestra creencia, para ser sólidos, debemos apoyarnos unos a otros en la fe, caminar como una comunidad unida alrededor de Cristo”, concluyó.

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Papa Francisco: No entiendo la insensibilidad de quien cierra la puerta a migrantes

MADRID, 31 Mar. 19 (ACI Prensa).- En la entrevista difundida este 31 de marzo por el canal español La Sexta, el Papa Francisco aseguró que siente “mucho dolor” y no llega a entender a quienes cierran la puerta a los migrantes.

Consultado sobre qué le pasa por la cabeza al saber de quienes se niegan a acoger a los migrantes, el Santo Padre dijo que “por la cabeza nada, no entiendo. Por el corazón, mucho dolor”.

“No entiendo la insensibilidad, o no entiendo la injusticia”, dijo. “Injusticia de guerra, injusticia de hambre, injusticia de explotación, que hace que una persona migre buscando cosas mejores. Y la injusticia de quien le cierra la puerta”.

Para el Papa, “la actitud fundamental” que se debe tener frente a los migrantes “es el corazón abierto, porque incluso es la actitud cristiana, la de la Biblia. Ya en el Antiguo Testamento, en Deuteronomio (dice) recibirás y tratarás bien al migrante, porque no te olvides que vos fuiste migrante en Egipto”.

“El humano tiene que tener el corazón abierto”, insistió.

El Santo Padre señaló además que “el primer paso es recibir, el segundo es acompañar, el tercero es promoverlo al migrante y para integrarlo, el cuarto paso”.

“Si no se dan estos cuatro pasos, el recibir es incompleto: lo recibís y lo dejás en la calle y sigue siendo migrante explotado”.

El Papa precisó sin embargo que “también un país tiene que preguntarse sobre la capacidad de estos cuatro pasos. El solo recibir y dejarlos en la calle es horrible, es una falta de respeto grande a la persona. Entonces si yo no puedo recibirlos con todo esto, y ahí está la unión de los países, que va más allá de la Unión Europea. Países que no están en la Unión Europea están recibiendo”.

Incluso, señaló, países pobres “se las arreglan para recibir e integrar a su manera”.

El Santo Padre lamentó que “la Madre Europa se volvió demasiado abuela, ¿viste?, se envejeció de golpe”, y subrayó que el problema de más grande de ese continente “es que se olvidó cuando después de las guerras sus hijos iban a golpear las puertas de América, América del Norte, América del Sur, se olvidó”.

“Junto a eso, el problema es que no crece. Estamos viviendo un invierno demográfico grave. No sé en España qué índice de crecimiento tienen, acá estamos bajo cero, en Italia. Entonces qué hacemos. Es grave el problema de Europa, como que se ha ensimismado, no tienen hijos, no recibe migrantes”.

El Papa criticó además la retención en el puerto de Barcelona de un barco de la fundación Open Arms, que rescata migrantes náufragos en el Mediterráneo, desde enero de este año por parte de gobierno español.

“Me parece mal”, dijo, y “una injusticia muy grande, porque ¿para qué se hace? Para que (los migrantes que habitualmente rescatan) se ahoguen”.

Luego se refirió al muro que construirá el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su frontera con México. “El que levanta un muro termina prisionero del muro que levantó, eso es ley universal”, aseguró.

“Y eso se da en el orden social y en el orden personal. Si vos levantás un muro en tu persona, terminás prisionero de ese muro que levantaste. Sí, defiendo mi autonomía, sí, pero te quedás solo como un hongo”.

“La alternativa son los puentes, levantar puentes”, señaló.

Al ser consultado por el cerco con filos cortantes que separa el sur de España de Marruecos, para evitar que los migrantes africanos crucen a Europa, el Papa dijo que “pienso que si mi mamá o mi hijo o mi hermano necesitado y todo se arriesga a pasar y le pasa eso, lo viviría con mucho dolor. Y cada uno de los que hace eso es mi madre, mi hijo, mi hermano”.

“Es tal la inconciencia que parece lo más natural, nos hemos acostumbrado a esto. El mundo se olvidó de llorar. Esto es lo más inhumano que hay. Esto demuestra hasta dónde es capar de descender la humanidad de una persona”, dijo.

A los católicos que se oponen a la inmigración, les alentó a “que lean el Evangelio y que sean coherentes”.

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Papa Francisco critica la “superficial condena mediática” contra sacerdotes

VATICANO, 31 Mar. 19 (ACI Prensa).- En el vuelo de regreso de Marruecos a Roma, el Papa Francisco criticó la “superficial condena mediática” contra los sacerdote acusados de abusos sexuales sin respetar la presunción de inocencia, y por tanto sin que el delito haya sido probado, arruinando la vida de los presbíteros que son declarados inocentes.

Al ser consultado sobre el caso del Cardenal francés Philippe Barbarin, cuya renuncia no aceptó hace unos días, el Papa explicó que su decisión “es importante porque va contra la superficial condena mediática. ‘Ah, has hecho esto’, pero mira ¿qué cosa dice el juez? ¿Qué dice la jurisprudencia mundial? Que si una causa está abierta está la presunción de inocencia. Tal vez no es inocente, pero está la presunción”.

“Muchas veces… una vez he hablado del caso de España, donde la condena mediática arruinó la vida de algunos sacerdotes que luego fueron juzgados inocentes. Antes de hacer una condena mediática, piénselo dos veces”, agregó este 31 de marzo.

En la rueda de prensa que concedió en el vuelo papal, el Santo Padre respondió así a una pregunta sobre “el Cardenal Barbarin, hombre de Iglesia, que ha presentado su dimisión” al cargo de Arzobispo de Lyon.

El 7 de marzo el Cardenal Barbarin anunció a la prensa su decisión de dimitir al cargo, luego que un tribunal francés lo condenó a seis meses de prisión, exentos de cumplimiento, por no denunciar los abusos sexuales contra menores cometidos por un sacerdote en las décadas de 1970 y 1980.

El Purpurado, que se ha declarado inocente, comunicó su decisión personalmente al Papa el 18 de marzo durante una reunión privada en el Vaticano. Sin embargo, el Santo Padre no le aceptó la renuncia.

En el vuelo de regreso de Marruecos, Francisco dijo que “yo no puedo aceptarla moralmente porque, jurídicamente, también en la jurisprudencia mundial, clásica, está la presunción de inocencia durante el tiempo en que la causa esté abierta”.

“Él ha apelado y la causa está abierta. Luego, cuando el segundo tribunal dé la sentencia, veremos qué cosa sucede, pero siempre tener la presunción de inocencia”, indicó el Papa.

El Pontífice explicó que el Cardenal francés “ha dicho ‘me retiro, me despido voluntariamente y dejo al vicario general gestionar la arquidiócesis hasta que el tribunal dé la sentencia final”.

Aunque el Santo Padre no aceptó la renuncia del Cardenal, este decidió retirarse voluntariamente del gobierno de la Arquidiócesis de Lyon que dejó a cargo del vicario general, P. Yves Baumgarten.