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#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Se presenta el Coro Infantil “Amigos de Jesús” en diversos puntos de Celaya

La directora del Coro Infantil Católico “Amigos de Cristo”, que armoniza la Santa Misa dominical de las 12:00 horas en el templo de San Francisco, se presentará en diversos puntos de la ciudad de Celaya, Guanajuato, México, como parte de las actividades previas a la Navidad.

Susy Marquina, directora de dicho coro, indicó que el Viernes 18 a las 19:00 horas, harán una presentación en la tienda Liverpool; el Sábado 19, a las 10:00 horas en el Asilo de Ancianos de la ciudad de Celaya.

El Domingo 20 de diciembre, participarán en la Santa Misa a las 12:00 horas del día, en el Templo de San Francisco y a las 18:00 horas, en la tradicional posada que se efectúa en este lugar, casa de la patrona de la ciudad, la Inmaculada Concepción.

Susy Marquina invitó a los niños y a sus papás a presenciar este regalo de Navidad, del Coro “Amigos de Jesús”.

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya FOTOGRAFIAS: Más de 70 imágenes de las 360 confirmaciones en Santa Cruz de Juventino Rosas

Por Eugenio Amézquita Velasco

Mons. Benjamín Castillo Plasencia, obispo de Celaya, auxiliado por varios frailes franciscanos, administró el sacramento de la Conformación a 360 niños y adolescentes de Santa Cruz de Juventino Rosas, en las vísperas de la festividad de Santa María de Guadalupe, Reina, Madre y Patrona de todos los mexicanos y habitantes de América Latina.
En su homilía, el pastor diocesano recalcó la necesidad de estar en comunión con Dios. Nada de lo que hagamos o digamos tendrá posibilidades de dar frutos, si no existe primero un contacto, directo, estrecho e íntimo con Dios, especialmente a través de la oración y los sacramentos.
Apoyado y auxiliado por los sacerdotes concelebrantes, fraile sfranciscanos dela Provincia Franciscana de San Pedro y San Pablo de Michoacán, el Obispod e Celaya procedió a administrar el sacramento de la confirmación ante la presencia de papás y padrios y de centenares de personas que se dieron cita en el atrio de la parroquia de este lugar.

Imágenes de la Santa Misa de Confirmaciones en la Parroquia La Santa Cruz, de Santa Cruz de Juventino Rosas, Guanajuato….
Posted by Diócesis de Celaya on viernes, 11 de diciembre de 2015

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya AUDIO: Homilía. Misa de la Festividad de la Inmaculada Concepción, Reina y Patrona de Celaya

Homilía de Mons. Benjampin Castillo Plasencia, obispo de la Diócesis, durante la Santa Misa por la Festividad de la Inmaculada Concepción, Reina y Patrona de Celaya. Misa a las 12:30 horas. 8 de diciembre de 2015. Templo de San Francisco.

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El Panegírico, poema a María Inmaculada

Eugenio Amézquita

Al acercarse el 8 de diciembre, los celayenses perciben el aroma a fiesta, una fiesta muy especial.
Son las celebraciones de la Inmaculada Concepción de Celaya, que se festeja el 8 de diciembre, en donde sobresale el llamado Panegírico a la Inmaculada Concepción.
Es fecha muy especial para los franciscanos y para la Iglesia de Celaya, ya que además de celebrarse este dogma mariano y a la Patrona de Celaya, es también patrona de la diócesis de Celaya y se celebra el aniversario 40, en este ocasión, de la fundación del Seminario Diocesano de Celaya y el 41 de la fundación de la Diócesis de Celaya.
Nos explica Fray Flavio Chávez García OFM, guardián del templo de San Francisco sobre este importante momento mariano celayense.
Es de especial importancia en los festejos, que por lo regular se realiza en la víspera de la festividad, es decir, el 7 de diciembre y es, como ya digimos, el llamado Panegírico en honor de la Inmaculada Concepción.

¿Qué es el Panegírico?

Panegírico (del latín: panegyrîcus; a su vez del griego: panegyrikos), es un discurso que se pronuncia en loor o alabanza de alguien, o incluso de un lugar.
La palabra griega panegyrikos está formada de pan (todo) y gyrikos, que proviene de agyris (pueblo), o sea «todo el pueblo» y se refería a un discurso apto para toda la gente.
El panegírico es un discurso intermedio, el exordio y el epílogo importan. Tiene como centro la exaltación de las virtudes y los hechos relevantes de un personaje, de un lugar, o de una situación, de una efeméride, o de un acontecimiento.
Para ello se utilizarán dentro de las partes del discurso: El exordio para justificar el acto en sí. La demostración para relatar cada una de esas virtudes. El epílogo como el final apoteósico de esa efeméride.
Narra el padre Chávez García OFM que las crónicas de la coronación de la Inmaculada Concepción de María, celebradas en 1909 y escritas 30 años después, nos hablan de esta obra poética y musical.
Dicen estos documentos que “es notable para nuestra ciudad el Panegírico, al que año por año asisten los fieles de aquella población con atención religiosa la tarde del 7 diciembre en el templo de Nuestro Padre San Francisco”.
“Un niño vestido con el hábito franciscano y con birrete en la cabeza, representando así al Doctor Sutil Juan Duns Escoto, recita dividido en partes, un poema sobre el misterio de la Purísima Concepción; en coro siempre nutrido, acompañado de sus momentos de orquesta, ejecuta varios números a manera de introducción y entreactos, antes de iniciarse la recitación y entre cada uno de los cantos del poema, respectivamente”.
“No podemos determinar el tiempo en que tuvo principio este solemne y singular acto, ni si fue ordenado por decreto o mandato de algún superior de la Orden Franciscana”, narran estas crónicas..
“Sin duda trae su origen de los famosos autos sacramentales, género literario que se usó mucho en España del siglo XVI, que consistía en composiciones dramáticas cuyo asunto era algún hecho de la vida de Nuestro Señor Jesucristo, o de la Historia Sagrada o eclesiástica, o algún misterio de la fe”.
“Con ellas el pueblo fiel se ilustraba, objetivamente y deleitándose, acerca de las verdades la santa religión”.
“Suponemos que el Panegírico data de los tiempos de oro de la Universidad real de Celaya, en la primera mitad del siglo XVIII”.
“Cada año, en el mes de octubre, antes de comenzar los cursos académicos, por estatuto, uno de los padres lectores pronunciaba en el aula general del colegio un Panegírico que por asunto obligado tenía la ilustración que Nuestra Señora hizo a nuestro subtil maestro Juan Duns Escoto, y las sutilezas de su doctrina para defensor ante Signano de su original pureza”.
“Además todos los colegios de la nueva España tenían jurado defender el privilegio de la Concepción Purísima de nuestra Madre y difundir la enseñanza teológica sobre el mismo, en lo cual se llevaban la palma los dirigidos por religiosos franciscanos”.
“¿Qué cosa más natural, pensamos nosotros, habiendo en casa teólogos y poetas, venerándose en el templo contiguo una imagen taumaturga bajo la advocación de la concepción sin mancha, y concurriendo numerosísimo pueblo muy devoto de ese misterio, que entusiasmara este, recordándole en la víspera del 8 diciembre los argumentos que afianzan su fe, envueltos en las cadencias de la poesía y entre los acordes de la música?”
“Varias han sido las composiciones poéticas que se han empleado en este acto tan conmovedor”.
“La más antigua de que tenemos conocimiento es la del reverendo padre fray José Antonio Plancarte, que por vez primera se pronunció la tarde del 7 de diciembre de 1789”, citan estas crónicas, precisó Fray Flavio Chávez García OFM.
“Corrió impresas esta composición y en su carátula dice así: Poema Panegírico, Hispano-Latino, dedicado a la Inmaculada Concepción de María Santísima Nuestra Señora, y celebrado en la víspera de su día por la tarde, que se contó 7 de diciembre de 1789 años, en la Iglesia y colegio de su título, que está a cargo de los reverendos padres franciscanos observantes en la muy noble ciudad (que también goza de la misma vocación) de Celaya. -Dispuesto por el reverendo padre fray Joseph Plancarte, hijo de esta santa provincia de los gloriosos apóstoles San Pedro y San Pablo de Michoacán”.

El padre Joseph Plancarte

Como parte de la investigación periodística, es importante señalar lo siguiente de Fray José Plancarte: “Natural de la villa de Zamora en la provincia de Michoacán; lector jubilado del orden de San Francisco; guardián del convento de Celaya y definidor de la provincia de San Pedro y San Pablo”.
Francisco Eduardo de Tresguerras, en sus memorias “Tres zamoranos ilustres” (biografías del doctor Benito Díez de Gamarra, de fray Manuel Martínez de Navarrete y de fray José Antonio Plancarte), escribe la siguiente semblanza: “En la villa de Zamora (tan justamente alabada), nació de padres nobles y muy cristianos el R. P. fray José Antonio Plancarte, a 5 de diciembre del año de 1735, y se bautizó el día de la Traslación de la santa casa de Loreto, 10 del propio mes; y murió en la ciudad de Celaya el viernes 29 de diciembre del año de 1815, a las dos de la tarde, cumpliendo así ochenta años y veinticuatro días”.
“Además de esta composición se conocen otras: la de Jose María Pérez Campos, la de don Francisco de A. Lizardi y la del reverendo padre fray José Manuel Martínez de Navarrete, que, a juicio de personas entendidas en la materia, es la más notable,siendo ésta precisamente la interpretada en la actualidad”.
“Las composiciones musicales que han amenizado este acto singular son las de los maestros don Cenobio Paniagua, don Teófilo Araujo, don Francisco de P. Lemus, profesor don Agustín González y presbítero don Liborio Barandica”.
“No se tiene noticia auténtica y precisa sobre la composición del Maestro Paniagua”.
“Tampoco se sabe en qué año se estrenó la del maestro Araujo que ha deleitado a varias generaciones con sus delicadas y bellas melodías, ejecutadas muchas veces por la famosa tiple Antonia Ramos, los notables tenores Castillo, Francisco Martínez Flores, Osorio, Clemente Barrón y Jesús M. Cacho de Celaya, Reyes Marqués de San Miguel de Allende y José Guadalupe Bárcena de Querétaro, y los barítonos Jesús M. Pérez y Miguel Vázquez de Celaya y Antonio Galván de Querétaro”.
“El 7 diciembre 1921 se ejecutó, dirigiendo la que él mismo, la del padre Barandica y la del señor González se cantó por vez primera en 1931”.
“Diremos dos palabras acerca de esta composición musical que será la que, Dios mediante, deleitará por muchos años a los celayenses y a los innumerables católicos que anualmente concurren al Panegírico”, rezan las cr{onicas.
“La partitura consta de cinco números escritos para soprano, alto, tenores I y II y coros con acompañamiento de orquesta y órgano”.
“El texto es original también del señor González”.
“La obra del maestro es correctísima, su estructura es magistral; sus temas son muy bellos y su efecto es grandioso y en partes, como el final electrizante”.
“En 1920, deseando el reverendo padre fray Odorico Peñaflor una composición musical para el Panegírico, ajustada a lo que Su Santidad Pío X”, hoy santo, “dispuso acerca de la música en los templos, consultó al excelentísimo señor Obispo de Querétaro Dr. don Francisco Banegas y Galván, quien le aconsejó la encomendara al Maestro don Agustín González”, puntualizó el padre Chávez García OFM, guardián del Templo de San Francisco, de Celaya, donde se custodia la imagen de la Patrona de la ciudad, construido a partir de la segunda mitad del siglo XVII.

¿Quién era Mons. Banegas?

Es interesante resaltar para esta historia, que Mons. Francisco Banegas, quinto obispo de la Diócesis de Querétaro, preconizado obispo el 28 de febrero de 1919, consagrado como tal el 27 de julio de ese mismo año y quien toma posesión del cargo el 6 de agosto  de 1919, era originario de Celaya.
Había nacido en esta bella ciudad el 5 de marzo de 1867, ordenado presbítero en 1891, a los 23 años de edad, hecho que viene a darle una importancia muy interesante su participación en esta decisión. Es decir, una encomienda del papa a un celayense.
Monseñor Banegas fallecería 12 años después de habérsele consultado por parte del Santo Padre para esto, el 14 de noviembre de 1932, afectado y debilitado por un cáncer de pulmón.
El virtuoso y sabio Obispo Francisco Banegas Galván, hijo único del matrimonio formado por Don Jerónimo Banegas y Doña Soledad Galván de Banegas, y celayense, como ya se señaló.
En su ciudad natal cursó su instrucción primaria, prosiguiendo estudios secundarios en el colegio que los Padres Carmelitas tenían en Celaya, donde fue aventajado alumno de Fray Joaquín de San Alberto en sus cursos de Latín y Lógica.
Ingresó al Seminario de Querétaro en diciembre de 1882 y un año después se trasladó al Seminario de Morelia donde fue discípulo del Canónigo Agustín Abarca.
Recibió el Diaconado el 1° de marzo de 1890 y fue ordenado sacerdote el 23 de mayo de 1891.
Ejerció el magisterio enseñando Castellano, Literatura, Historia Universal e Historia Patria; fue director del Instituto Científico, Vicerrector y luego Rector del Seminario, en el que introdujo atinados cambios.
El 15 de enero de 1904 fue nombrado Secretario de Cámara y Gobierno del Arzobispado de Michoacán, prestando valiosos servicios a Monseñor Leopoldo Ruiz y Flores en los primeros años de su arzobispado.

Adquieren los padres franciscanos la obra

Explica el padre guardián del Templo de San Francisco que “por varias causas, el señor González no terminó su obra para el mes de diciembre de ese año, y sólo se ejecutaron bajo su dirección los tres primeros números”.
“En el año de 1929 el mismo reverendo padre Peñaflor y algunos sinceros devotos de la Purísima de Celaya, amantes de la verdadera música religiosa y admiradores del señor González, se propusieron, comprándola a los herederos del insigne maestro (murió el 17 agosto 1927), la susodicha composición que dejó completa y acabada su autor logró el reverendo padre Peñaflor adquirirla en propiedad, mediante escritura pública, en la suma de $1,100.00; estrenándose, como ya lo dijimos, el 7 diciembre 1931”, precisó.
Reiteró finalmente Fray Flavio Chávez García OFM la invitación a todos los celayenses para vivir de manera cercana y de corazón este homenaje a la Santísima Virgen María.

Inician los festejos en honor de la Inmaculada

Fray Flavio Chávez García OFM

Fray Flavio Chávez García OFM, guardián del Convento de San Francisco anunció el inicio del novenario en honor de la Inmaculada Concepción así como una serie de actividades previas y tradicionales en honor de la Santísima Virgen María, en el dogma de su Inmaculada Concepción.

El sacerdote franciscano indicó que se está haciendo una cordial invitación a todos y a las familias celayenses a celebrar como cada año en el Templo de San Francisco, la novena y gran festividad de la Purísima Concepción, Patrona y reina de Celaya.

Destacó que desde el domingo 23 dieron comienzo los primeros eventos con el Anuncio de la Festividad, con el recorrido del Cargo Alegórico partiendo del templo de San Francisco a las 17:00 horas y que luego arribó al templo parroquial de La Asunción de María, en el barrio del Zapote.
Del sábado 29, ayer, hasta el siete de diciembre, explicó, se desarrollará el novenario teniendo Peregrinación el día 6 de diciembre, durante las misas de la novena -entre semana, a las 8:30 y 19:30 horas, los sábados de 8:30 y 19:00 horas y domingos a las 8:00 y 19:30 horas-, reuniéndos en el atrio del templo de San Francisco, y señalando confirmar asistencia en el telefono 612 23 33 de Celaya.
El sábado 29 de Noviembre, se celebró el Día de la Niñez, a las 12:00 y 17:00 horas, con celebración de la Palabra y Consagración de la Niñez a la Santísima Virgen.

El domingo 30, Consagración de la Juventud a la Santísima Virgen en todas las Misas.
El viernes 5 de Diciembre de 2014, Jornada de enfermos y adultos mayores, a las 12:00 horas, celebración Eucarística y consagración a la Purísima Concepción.

El sábado 6 de diciembre, bajada y guardia ante la venerada imagen de la Purísima Concepción, mientras se le engalana a las 10:00 horas
El domingo 7 de diciembre, el Panegírico -acto literario musical-, en honor de la Purísima Concepción a las 19:00 horas.
El lunes 8 de diciembre, fecha de la solemnidad y fiesta, dará inicio con Mañanitas a las 5:00 horas. Celebración Eucarística a las 6:00, 7:00, 8:00, 9:00 y 10:00 horas de la mañana con la consagración de las Familias a la Santísima Virgen María.
A las 12:30 horas, Mons. Benjamín Castillo Plascencia, obispo de Celaya, presidirá la Solemne Concelebración Eucarística, con la asistencia de fieles y frailes del Convento de San Francisco y varios sacerdotes de la diócesis de Celaya.
A las 18:30 horas, la Solemne Procesión con la venerada imagen de la Purísima Concepción, a las 18:30 horas.
Finalmente a las 20:00 horas, celebración eucarística, por los bienhechores de la festividad a las 20:00 horas.
La Fratrnidad Franciscana, diputados, camareras y cofradía de la Purísima Concepción, agradecen a los celayenses su filial devoción a nuestra Madre Purísima, precisó el padre Chávez García.

Los franciscanos y la Inmaculada Concepción

El franciscano, Beato Juan Duns Escoto, al principio del siglo XIV, inspirado en algunos teólogos del siglo XII y por el mismo San Francisco (siglo XIII, devoto de la Inmaculada), brindó la clave para superar las objeciones contra la doctrina de la Inmaculada Concepción de María. El sostuvo que Cristo, el mediador perfecto, realizó precisamente en María el acto de mediación más excelso: Cristo la redimió preservándola del pecado original.
Se trata una redención aún más admirable: No por liberación del pecado, sino por preservación del pecado.
Escoto preparó el camino para la definición dogmática.
Dicen que su inspiración le vino al pasar por frente de una estatua de la Virgen y decirle: “Dignare me laudare te: Virgo Sacrata”  (Oh Virgen sacrosanta dadme las palabras propias para hablar bien de Ti).

1. ¿A Dios le convenía que su Madre naciera sin mancha del pecado original?
– Sí, a Dios le convenía que su Madre naciera sin ninguna mancha. Esto es lo más honroso, para Él.
2. ¿Dios podía hacer que su Madre naciera sin mancha de pecado original? –
Sí, Dios lo puede todo, y por tanto podía hacer que su Madre naciera sin mancha: Inmaculada.
3. ¿Lo que a Dios le conviene hacer lo hace? ¿O no lo hace? Todos respondieron: Lo que a Dios le conviene hacer, lo que Dios ve que es mejor hacerlo, lo hace.

Entonces Scotto exclamó: Luego
1. Para Dios era mejor que su Madre fuera Inmaculada: o sea sin mancha del pecado original.
2. Dios podía hacer que su Madre naciera Inmaculada: sin mancha
3. Por lo tanto: Dios hizo que María naciera sin mancha del pecado original. Porque Dios cuando sabe que algo es mejor hacerlo, lo hace.

Es la vida de Santa Bernardita Soubirous, la vidente de la gruta de Lourdes, la que ilumina aún más el nombre de la Inmaculada Concepción.
El Jueves 25 de marzo de 1858, luego de las insistencias del párroco Peyramale quien vuelve a decirle Bernardita: “Si de verdad la Señora quiere una capilla, que diga su nombre y haga florecer el rosal de la Gruta”, aquella bellísima y sobrenatural dama se descubre.
Por fin la Virgen revela su nombre; pero el rosal silvestre sobre el cual posa los pies durante las apariciones no florece. Bernardita cuenta: “Levantó los ojos hacia el cielo, juntando en signo de oración las manos abiertas y tendidas hacia el suelo y me dijo”, narra Santa Bernardita: “Soy la Inmaculada Concepción”.
Bernardita salió corriendo, repitiendo sin cesar, por el camino, aquellas palabras que no entiende.
Palabras que conmueven al buen párroco, ya que Bernardita ignoraba esa expresión teológica que sirve para nombrar a la Santísima Virgen.
Sólo cuatro años antes, en 1854, el Papa Pío IX había declarado aquella expresión como verdad de fe, un dogma.

Hagamos caridad para los reclusos

Reclusos del CERESO de Celaya en oración.


Donemos papel de baño, barras de jabón de lavandería y de tocador

Por El Hermano Asno OFS

Cada año, mis hermanos de la Orden Franciscana Seglar realizan -entre otras muchas actividades- durante los días previos a la Navidad, la posada para los hermanos reclusos del Centro de Readaptación Social -CERESO- de Celaya.

Además de la bolsita de dulces, cacahuates y otras golosinas que se les llevan a quienes están privados de la libertad, se hace oración, se reza el Santo Rosario y se lleva la alegría fraterna propia del franciscano.

Sin embargo, sus necesidades son muchas. Es por ello que mis hermanos franciscanos seglares están invitando a todos los celayenses a ser misericordiosos y a vivir el perdón y la caridad, regalándoles a los hermanos reclusos papel de baño, así como barras de jabón de tocador y barras de jabón de lavandería.

¿A dónde llevar estos dones? Se ha seleccionado un lugar adecuado para ello y es el templo parroquial de Nuestra Señora de la Salud, en la colonia Latinoamericana que se ubica al final del Andador Honduras, en el cruce de la calle de Chile.

Templo de Nuestra Sra. de la Salud. Colonia Latino.

Se generoso. Acude a la Oficina de la Notaría Parroquial en horarios de oficina, de lunes a viernes de 10:00 a 14:00 horas y de las 17:00 a las 19:00 horas y los sábados de 10:00 a 12:00 horas. El teléfono para pedir información es el 61 406 03, con la secretaria, la Sra. Carmelita.

Están mis hermanos buscando otros lugares de acopio y con oportunidad te lo informarán.
Comparte un poco de lo tuyo, no des lo que te sobre. recuerda las palabras del Papa Francisco y apliquémoslas: “Limosna que no duele, no es limosna”.

Para mi, estos días son de mucho trabajo; mis hermanos aprovechan mi capacidad de carga para amarrarme en los lomos el jabón, ya que de esta manera se puede hacer llegar desde diversas partes de la ciudad estos obsequios. Es en el CERESO, cuando platican mis hermanos con los reclusos, cuando se da uno cuenta de la misericordia de Dios y el vivir realmente la penitencia.

En la soledad de sus celdas, el silencio y y el no tener el goce de la libertad además de vivir el alejamiento forzosos de sus familias, son medios de sufrimiento pero a la vez de reflexión.

Así, mis hermanos de la Orden Franciscana Seglar, de la Fraternidad de la Purísima Concepción, que tiene sus instalaciones a un costado de la Tercera Orden, en el centro de la ciudad de Celaya, te invitan a que compartas lo que la Divina Providencia te da semanal o quincenalmente.

Comparte lo que puedas, pero comparte; entre más hermanos seamos generosos, podremos dar un poco más a nuestros hermanos que están recluidos, privados de la libertad, purgando su pena.
Aunque tu no vayas al CERESO, nosotros llevaremos tu mensaje de saludo y tu caridad a Cristo preso.

San Francisco de Asís y la hermana muerte corporal

El santo de Asís supo diferenciar entre muerte del cuerpo, la del alma y un vulgar esqueleto

Por el Hermano Asno OFS
Fraternidad de la Purísima Concepción

Hoy ha sido un día de mucho trabajo para mi. Como buen burro en la fiesta de los Fieles Difuntos, acá en el rancho lo que más piden es agua para limpiar las tumbas y para rellenar los floreros. En otras, cargar pacas de flores y hasta servir de mandadero.

Y bueno, así la cosa, llegó el señor Cura para la misa principal y al término de la ceremonia, le dije al padre que por estos rumbos habemos muchos burros que no sabemos la diferencia entre la muerte del cuerpo, la muerte del alma y un esqueleto.

Al escuchar mis palabras, el padre soltó sonora carcajada y me contestó: ¡Ah, como serás burro! ¡Ay, hermanito, sólo un burro como tu es capaz de no ver la diferencia!

A un modo ranchero, para que yo le pudiera entender me  dijo: ¿Te acuerdas que hace semanas apareció en el periódico que en Apaseo el Grande se les había soltado tu primo, un caballo, que se atravesó la carretera, lo aventó un camión y que ahí se mató?

Y sí, recuerdo que cuando fueron a ver a mi primo, estaba lleno de sangre, no se movía y ya apestaba. Esa, dijo el padre, es la muerte corporal. El cuerpo cesó sus funciones y como dices, los restos de aquel ser se empiezan a descomponer y huelen mal.

La muerte del alma, profundizó el padrecito, es otra cosa diferente. Esa se da en los hombres y mujeres del mundo, que por no haberse convertido, por no haber sido buenos prójimos, consecuencia de no hacer la voluntad de Dios y haberse entregado a sus vicios, desnudeces, pornografías, adulterios, sodomías y demás miserias, jamás se arrepintieron de ello y entonces, el alma, en vez de alcanzar la vida eterna, está muerta y se pierde.

El esqueleto -y fue cuando el padre carcajeó con ganas-, es una simple representación que el hombre ha dado a un fenómeno que es parte de la vida misma. En verdad que eres un burro. Querer ponerle cuerpo a la muerte, cuando no es otra cosa que una alegoría, pura, fantasía, imaginación y creación del hombre.

San Francisco de Asís, encontró el real significado de la muerte.
En su escrito poético “El Cántico del Hermano Sol” dice:
Loado seas, mi Señor, por nuestra hermana la muerte corporal,
de la cual ningún hombre viviente puede escapar.
¡Ay de aquellos que mueran en pecado mortal!:
bienaventurados aquellos a quienes encuentre en tu santísima voluntad,
porque la muerte segunda no les hará mal.

Como se ve, San Francisco hace un homenaje al Creador, a Dios y no a la muerte del cuerpo, ni a la muerte del alma y menos a un esqueleto.
Este San Francisco de Asís hace un llamado a los hombres y mujeres de nuestro tiempo: la vida es fugaz, se acaba y debe ser aprovechada para hacer cosas buenas, en hacer penitencia, en hacer la voluntad de Dios y no entregarse a los vicios y al desenfreno.

Ese llamado y las consecuencias de no ser bueno y entregarse al mal, lo plasma San Francisco de Asís en una de sus cartas, la dirigida a los Fieles, la primera, donde duramente expresa lo siguiente:

“Y pensáis poseer por largo tiempo las vanidades de este siglo, pero estáis engañados, porque vendrá el día y la hora en los que no pensáis, no sabéis e ignoráis; enferma el cuerpo, se aproxima la muerte y así se muere de muerte amarga”.

“Y dondequiera, cuando quiera, como quiera que muere el hombre en pecado mortal sin penitencia ni satisfacción, si puede satisfacer y no satisface, el diablo arrebata su alma de su cuerpo con tanta angustia y tribulación, que nadie puede saberlo sino el que las sufre”.
“Y todos los talentos y poder y ciencia y sabiduría que pensaban tener, se les quitará. Y lo dejan a parientes y amigos; y ellos toman y dividen su hacienda, y luego dicen: Maldita sea su alma, porque pudo darnos más y adquirir más de lo que adquirió”.

“Los gusanos comen el cuerpo, y así aquéllos perdieron el cuerpo y el alma en este breve siglo, e irán al infierno, donde serán atormentados sin fin”.
“A todos aquellos a quienes lleguen estas letras, les rogamos, en la caridad que es Dios, que reciban benignamente, con amor divino, las susodichas odoríferas palabras de nuestro Señor Jesucristo”.
“Y los que no saben leer, hagan que se las lean muchas veces; y reténganlas consigo junto con obras santas hasta el fin, porque son espíritu y vida”.

“Y los que no hagan esto, tendrán que dar cuenta en el día del juicio, ante el tribunal de nuestro Señor Jesucristo”.

Con esta advertencia, por muy burro que soy, me quedó claro.