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#diocesisdecelaya @diocesis_celaya DESCARGABLE: Solemnidad de los santos Pedro y Pablo – comentario, repertorio sugerido

El Evangelio de este dia es el Evangelio de la entrega de las llaves a Pedro.

Sobre él siempre se ha basado la tradición católica para fundamentar la autoridad del Papa sobre toda la Iglesia. Alguno podría decir: pero, ¿qué tiene que ver el Papa con todo esto?
Esta es la respuesta de la teología católica: Si Pedro tiene el papel de ser “fundamento” y “roca”de la Iglesia, dado que la Iglesia sigue existiendo, entonces debe seguir existiendo también el fundamento. Es impensable que prerrogativas tan solemnes (“te daré las llaves del Reino de los cielos”) se refirieran sólo a los primeros veinte o treinta años de vida de la Iglesia y que terminaran con la muerte del apóstol.
El papel de Pedro se prolonga, por tanto, en sus sucesores.
Durante todo el primer milenio, este oficio de Pedro fue reconocido universalmente por todas las Iglesias, si bien se interpretó de manera diferente en oriente y occidente. Los problemas y las divisiones nacieron con el milenio terminado recientemente.
Como católicos, deseamos que se continúe cada vez con más valentía y humildad por este camino de la conversión y de la reconciliación, especialmente incrementando la colegialidad querida por el Concilio.
Algo que podemos hacer desde ahora y todos es allanar el camino a la reconciliación entre las Iglesias, comenzando por reconciliarnos con nuestra Iglesia. “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia“: Jesús dice mi Iglesia, en singular, no mis Iglesias. Él ha pensado y querido una sola Iglesia, no una multiplicidad de Iglesias independientes, o peor aún, una lucha entre ellas.
, además de ser singular, es un adjetivo posesivo.
Jesús, por tanto, reconoce la Iglesia como suya; dice mi Iglesia. Se identifica con ella, no se avergüenza de ella. En esa expresión de Cristo, se da un fuerte llamamiento a todos los creyentes a reconciliarse con la Iglesia.
Renegar de la Iglesia es como renegar de la propia madre. “No puede tener a Dios por Padre (decía san Cipriano) quien no tiene a la Iglesia por madre”.
Sería un hermoso fruto de esta fiesta de los santos Pedro y Pablo aprender a decir también nosotros, al hablar de la Iglesia a la que pertenecemos: “¡mí Iglesia!”.
Repertorio Sugerido:
Canto procesional de entrada: Un solo Señor (L. Deiss)
Kyrie: Señor ten piedad – III Formula (Cesareo Gabarain)
Gloria: Gloria (F. Palazon)
Salmo: Tomado del Libro del Salmista (Coeditores Liturgicos)
Aleluya: Aleluya (Carmelo Erdozain)
Canto procesional de Ofrendas: Llevemos al Señor (Carmelo Erdozain)
Sanctus: Santo (A. Taule)
Padre Nuestro: Padre Nuestro (M. Gregoriana)
Agnus Dei: Cordero de Dios (T. de Aragües)
Canto procesional de Comunion: Gran Aclamación Eucarística (L. Deiss), El Señor nos invita a su mesa (Carmelo Erdozain)

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Errores cometidos en el canto litúrgico – El Kyrie (sustituciones y paráfrasis)

Se han incorporado melodías profanas incluso para cantar los cantos del Ordinario de la misa, unas veces respetando el texto oficial; otras, la mayoria de las veces, parafraseándolo.

Si tuviéramos que prescindir de uno de los tres cantos del rito introductorio (entrada, kyrie y gloria), éste sería el Kyrie. 
Por una parte, es excesivo en número de cantos y, por otra, se han sustituido muchas veces los Kyries por los cantos penitenciales, desarrollándose exageradamente el aspecto penitencial y olvidando la aclamación a Jesús como Señor.  ¡Tantos kyries han sido sustituidos por cantos penitenciales!

Algunos ejemplos de cantos penitenciales sustituyendo erróneamente al Kyrie:
– El negro espiritual Ten piedad, Dios mío, dame tu perdón, que dice:
«Ten piedad Dios mío, dame tu perdón soy un peregrino, soy un pecador.Vengo arrepentido, ten piedad Señor, vuelve a mí tus ojos con amor. Lejos de tu casa, de tu bendición malgasté la vida en la perdición roto y pobre vengo, ten piedad Señor vuelve a mi tus ojos con amor».

– El negro espiritual Inquieto Miro hacia ti, que dice: 

«Inquieto miro hacia Ti, ten piedad, Señor. ¿Quién en la angustia es fiel a Ti?.
Ten piedad, Señor. Dános vida, líbranos del pecado, por tu gracia, ten piedad Señor.
Camino en la oscuridad, ten piedad, Señor. ¿Quién en el mundo nos da la luz? 
Ten piedad, Señor.Mis pasos llevan al error, ten piedad, Señor. ¿Qué faro guía a la verdad?».

– El canto Si de Tí me alejé, que dice:
«Si de ti me alejé sin luz y sin fe, Señor ten piedad. Tú serás nuestra luz, Tú nos salvaras. Tú nos darás la vida. Si al hermano negué la paz, que nos das, Cristo ten piedad, Si no fui el testigo fiel de tu amor, Señor, ten piedad».
– El mismo Kyrie de la Misa campesina nicaragüenseen que se pide no tanto que nos identifiquemos con Dios, sino que él se identifique con nosotros:
«Cristo, Cristo Jesús, identifícate con nosotros. Señor, Señor, mi Dios, identifícate con nosotros. Cristo, Cristo Jesús, solidarízate, no con la clase opresora que exprime y devora la comunidad, sino con el oprimido, con el pueblo mío sediento de paz».
– Zamba del Perdón (popular argentino), dice así: 
«Perdón por aquel mendigo, por aquella lágrima que hice brillar. Perdón por aquellos ojos que al buscar los míos no quise mirar. Señor, no le di la mano, se encontraba solo y lo dejé partir. Perdón por no dar cariño, por sólo buscarlo y tan lejos de ti. Señor, ¿por qué soy así?. Estoy como ciego y no sé comprender. Señor, tú eres mi esperanza: dame tu mirada, que te sepa ver. ».


– Oh pecador: adaptación al español de Oh sinner man por el grupo Nuestro pequeño mundo. Usado como canto penitencial. Dice:

“¡Oh pecador!,¿dónde vas errante?, Oh pecador,  ¿dónde vas perdido?, ¡Oh pecador!,¿dónde vas errante? ¿a dónde irás?. De tu ambición el amor se esconde, ¿a dónde irás?. Busca la paz, el mal te esta acechando, ¿a dónde irás?.”

– Misericordia: melodía de ¡Qué tiempo tan feliz!. Usado indebidamente también en el tiempo Pascual en la aspersión del agua bendita. El canto fue Incorporado al cancionero Alleluia, 500 cantos para la comunidad cristiana (México), núm. 306. El estribillo canta así: 
«Misericordia concédeme, oh Dios, y muéstrame tu inmensa compasión; de todo corazón te pido el perdón, de mi delito, límpiame, Señor. Con el rocío del hisopo mis culpas tú podrás lavar, si tú me quitas el pecado, blanco como la nieve quedaré. Los sacrificios que te ofrezco, tú no los puedes aceptar, por eso yo en el futuro, mi corazón te inmolaré. Mi corazón, Señor renueva, pues solo tú das salvación, y cuando sea rescatado, yo a los demás ayudaré».

En el Kyrie se habla del Señorío, realeza y divinidad de Jesucristo, a quien se acude, como ocurría durante su vida pública, con el “Señor ten piedad”Como no existe ninguna determinación en ese  “ten piedad”,  van incluidos todos los hombres y todas sus necesidades.

En otros ejemplos de alteraciones al Kyrie, se añaden erróneamente al texto litúrgico las palabras “Oh”,”de nosotros”,“compadécete”,“todos”, “ay…” por ejemplo:


– Ten Piedad “Superstar”adaptación de la canción La Ultima Cena de la opera rock Jesucristo Superstar, dice así:
«Señor ten piedad,  de nosotros, de nosotros ten piedad
Cristo ten piedad, de nosotrosde nosotros ten piedad
Señor ten piedad,  de nosotros, de nosotros ten piedad ».

– Oh Señor ten Piedad dice: 
«Oh Señor ten piedad de nosotros,
Cristo Jesús, ten piedad de nosotros,
Oh Señor ten piedad de nosotros».



– Señor ten piedad de la producción Pacto de esperanza del cantautor costaricence Martín Valverde, dice:
«Señor ten piedad,  de nosotros compadécete, Señor ten piedad,
Cristo ten piedad, de nosotros compadécete, Cristo ten piedad,
Señor ten piedad,  de nosotros compadécete, Señor ten piedad ».





– Señor ten piedad de la producción Pan de Vida del cantautor chileno Marco Lopez, dice:

«Señor ten piedad,  de nosotros,

Cristo ten piedad, de nosotros,
Señor ten piedad,  de nosotros ».


– Señor ten piedad de la producción La mesa de todos del cantautor chileno Cristobal Fónes , dice:

«Tú que has sido enviado a sanar los corazones afligidos: Señor, ten piedad de nosotrosSeñor, ten piedad  de nosotros
Tú que has venido a llamar a todos los pecadores: Cristo, ten piedad  de nosotrosCristo, ten piedad  de nosotros.
Tú que estás sentado a la diestra del Padre para interceder por nosotros: Señor, ten piedad  de nosotrosSeñor, ten piedad  de nosotros ».
También encontramos alteraciones al texto litúrgico en las denominadas “Misas Criollas” (de ritmos peruanos y argentinos) que han sido difundidas a nivel local e internacional:



«Señor… ten piedad de nosotros, ten piedad, ten piedad de nosotros
Cristo…ten piedad de nosotros, ay… ten piedad de nosotros.

Señor…ten piedad…de nosotros, ay…ten piedad, ten piedad de nosotros».





– Kyrie (Vidala-Baguala) de la Misa Criolla de Ariel Ramirez, dice así:

«Señor ten piedad,  de nosotros, 

Cristo ten piedad, de nosotros,
Señor ten piedad,  de nosotros ».




Os invitamos a revisar el apartado los Cantos del Ordinario de la Misa – El Kyrie, donde hemos tratado brevemente el canto del Kyrie y hemos incluido en el post algunas sugerencias musicalizadas para una mejor guía.

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Los cantos del ordinario de la misa – El Kyrie (Señor ten Piedad)

Canto por el cual los fieles aclaman al Señor e imploran su misericordia, aunque incluye súplica de piedad, es una alabanza en homenaje a Cristo. Es habitualmente cantado por todos (el pueblo, la coral e incluso solista: OGMR 52).

Las invocaciones o “tropos”
Tropo es “una composición poética de variable duración, cuyo ritmo se fundamenta sobre el acento técnico” (Hna. Guadalupe Pimentel H.C., diccionario litúrgico). En sus orígenes no contenían texto, al evolucionar, incorporaron texto literario sin rima y también en verso. 
El Concilio de Trento (1545-1563) los suprimió debido a los abusos que se cometían.

Hoy restaurado su uso pueden ser de mucha utilidad pastoral para los fieles, a fin de favorecer la piedad y el fervor religioso, centrándose invocaciones en la Palabra de Dios que se va a proclamar
La OGMR 52 da la posibilidad de intercalar un breve “tropo” entre “Señor” “ten piedad”, o antes de la invocación, como se hace en la tercera fórmula penitencial.
Las invocaciones o tropos ponen énfasis en la confesión de la grandeza de Cristo, fijándose más en Él que en nuestra propia miseria.
Historia del “Señor, ten piedad”
Su historia está unida a la Oratio fidelium o “Plegaria común universal”, parece provenir de la oración de los fieles, que desapareció de la misa, quedando la respuesta litánica del pueblo, kyrie, eleison.

El Papa Gelasio (492 – 496) es quizá el testimonio del desplazamiento de la oración de los fieles al comienzo de la misa. San Gregorio el Grande (604) lo atestigua introducido al comienzo, con o sin intenciones, así como la fórmula Christe, eleison.
Tratamiento musical de los Kyries
La música, debe revestir la forma de un grito de súplica, nunca como canción estrófica, pues esta forma musical es contraria a la suplica. En el siglo IX quedó establecido el número de nueve para los kiries dándole un sentido trinitario, mas su sentido original es cristológico. Este es el sentido que se ha restablecido en la reforma conciliar.
Repetición binaria o ternaria
Tanto la OGMR 52 como el Ordo Cantus Missae recomienda la repetición litánica binaria, sin excluir una repetición o algún tropo. En la forma binaria, la melodía más aconsejable es aquella en que la respuesta es idéntica a la invocación propuesta.
El canto del Kyrie, “una súplica a la misericordia de Dios”
Es el grito de los dos ciegos pidiendo luz (Mt. 9, 27); la imploración del ciego Bartimeo (Mc 10, 47s y paralelos), el Kyrie eleison de los evangelios está cargado de toda la miseria humana que busca la misericordia de Cristo.
Breves notas catequético – pastorales
• Este canto nos dice quienes somos. En este momento la función del fiel consiste en estar en presencia del Resucitado, suplicándole complete la victoria de la Cruz.
EL ACTO PENITENCIAL
• A continuación tres de las fórmulas usadas en el Acto Penitencial:
PRIMERA FÓRMULA
Yo confieso ante Dios todopoderoso
y ante ustedes, hermanos,
que he pecado mucho
de pensamiento, palabra, obra y omisión.
Golpeándose el pecho, dicen:
Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Luego prosiguen:
Por eso ruego a santa María, siempre Virgen,
a los ángeles, a los santos
y a ustedes, hermanos,
que intercedan por mí ante Dios, nuestro Señor.
El sacerdote concluye con la siguiente plegaria:
Dios Todopoderoso
tenga misericordia de nosotros,
perdone nuestros pecados
y nos lleve a la vida eterna.
El pueblo responde:
Amén.
SEGUNDA FÓRMULA
El sacerdote dice:
Señor, ten misericordia de nosotros.
El pueblo responde:
Porque hemos pecado contra ti.
El sacerdote prosigue:
Muéstranos, Señor, tu misericordia.
El pueblo responde:
Y danos tu salvación.
El sacerdote concluye con la siguiente plegaria:
Dios todopoderoso
tenga misericordia de nosotros,
perdone nuestros pecados
y nos lleve a la vida eterna.
El pueblo responde:
Amén.
TERCERA FÓRMULA
El sacerdote, u otro ministro idóneo, dice las siguientes invocaciones u otras semejantes:
Tú que has sido enviado a sanar los corazones afligidos:
Señor, ten piedad. (O bien: Kyrie, eleison).
El pueblo responde:
Señor, ten piedad. (O bien: Kyrie, eleison).
Sacerdote o ministro:
Tú que has venido a llamar a los pecadores: Cristo, ten piedad. (O bien: Christe, eleison).
El pueblo responde:
Cristo, ten piedad. (O bien: Christe, eleison).
Sacerdote o ministro:
Tú que estás sentado a la derecha del Padre
para interceder por nosotros: Señor, ten piedad. (O bien: Kyrie, eleison).
El pueblo responde:
Señor, ten piedad. (O bien: Kyrie, eleison).
El sacerdote concluye con la siguiente plegaria:
Dios todopoderoso
tenga misericordia de nosotros,
perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
El pueblo responde:
Amén.
• No hay inconveniente en conservar los términos griego (Kyrie) y latino (Christe), del mismo modo que el amen o el aleluya hebreos, en las lenguas vernáculas en que se han hecho comunes y evocan cristiandades primitivas al mismo tiempo que nos unen con los hermanos orientales.
Señor, ten piedad
Después del acto penitencial comienza siempre el Señor, ten piedad, a menos que éste ya haya formado parte del mismo acto penitencial. 
Siendo un canto en el que los fieles aclaman al Señor e imploran su misericordia, de ordinario será cantado por todos, es decir, tomarán parte en él el pueblo y los cantores o un cantor. Cada aclamación normalmente se repetirá dos veces, sin excluir un número mayor, por razón de la índole peculiar de cada lengua o de las exigencias del arte musical o de las circunstancias. 
Cuando el Señor, ten piedad se canta como parte del acto penitencial se propone un “tropo” para cada aclamación.
Si se ha usado la primera o segunda fórmula del acto penitencial, siguen las invocaciones Señor, ten piedad:
Sacerdote u otro ministro idóneo:
Señor, ten piedad. (O bien: Kyrie, eleison).
asamblea responde:
Señor, ten piedad. (O bien: Kyrie, eleison).
Sacerdote u otro ministro idóneo:
Cristo, ten piedad.(O bien: Christe, eleison).
asamblea responde:
Cristo, ten piedad. (O bien: Christe, eleison).
Sacerdote u otro ministro idóneo:
Señor, ten piedad. (O bien: Kyrie, eleison).
asamblea responde:
Señor, ten piedad. (O bien: Kyrie, eleison).

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Los cantos del Ordinario de la Misa – El Himno Gloria a Dios en el Cielo



Es un himno de alabanza una de las piezas más antiguas de la liturgia, se remonta al siglo II, su antecesor el himno Laus Angelorum Magna del cual el Gloria de la misa es una forma breve. Esta unida al rito de entrada para los domingos y días festivos.
Historia del “Gloria a Dios en el cielo”

Al igual que el Kyrie y el Credo no se compuso para la misa.
Se cantaba como oración en la mañana concluyendo el laudes, primeramente lo incorporan los obispos a la liturgia en el gran día de Navidad hacia el siglo VI. El Papa Símaco (498 – 514) ordenó se cante en las dominicas y fiestas de los mártires.
Poco a poco se amplió el privilegio a los sacerdotes en el siglo VIII y el siglo XI se generalizó su uso. De origen oriental aun la conservan las iglesias de oriente como himno en la oración de la mañana

El texto del Gloria
Castellano
Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a los hombres
que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria
te alabamos,
te bendecimos,
te adoramos,
te glorificamos,
te damos gracias,
Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso.
Señor, Hijo único, Jesucristo,
Señor Dios, Cordero de Dios,
Hijo del Padre;
tú que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros,
tú que quitas el pecado del mundo,
atiende nuestra súplica;
tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros;
porque sólo tú eres Santo,
sólo tú Señor,
sólo tú Altísimo, Jesucristo,
con el Espíritu Santo
en la gloria de Dios Padre.
Amén.

Latin
Glória in excélsis Deo
et in terra pax homínibus bonae voluntátis.
Laudámus te,
benedícimus te,
adorámus te,
glorificámus te,
grátias ágimus tibi propter magnam glóriam tuam,
Dómine Deus, Rex caeléstis,
Deus Pater omnípotens.
Dómine Fili unigénite, Iesu Christe,
Dómine Deus, Agnus Dei, Fílius Patris,
qui tollis peccáta mundi, miserére nobis;
qui tollis peccáta mundi, súscipe deprecatiónem nostram.
Qui sedes ad déxteram Patris, miserére nobis.
Quóniam tu solus Sanctus, tu solus Dóminus,
tu solus Altíssimus,
Iesu Christe, cum Sancto Spíritu: in glória Dei Patris.
Amen.

Como himno debe ser cantado por toda la asamblea todo seguido o bien alternando la asamblea en dos coros, o asamblea y coro. Es propio de los tiempos de Pascua y Navidad, omitiéndose en Adviento y en Cuaresma.

En las solemnidades que se encuentran dentro de los tiempos de Adviento y Cuaresma, se recomienda que el Gloria sea recitado, mas no cantado, de manera que guardamos el carácter austero y penitencial de estos tiempos litúrgicos para entonar con gozo el Gloria en la Navidad y en la Noche Santa de Pascua respectivamente.

El Gloria, “himno para la glorificación de Dios”
Tomado del himno de los ángeles en Belén (Lc. 2, 14) se traduce a “los hombres que ama el Señor”. La buena voluntad de las antiguas traducciones no es la nuestra, sino la buena voluntad de Dios: “Sólo uno es bueno: Dios”.
El Gloria es una sinfonía de aclamaciones y súplicas para la glorificación de Dios. La grandeza humana consiste en reconocer y aclamar la grandeza de Dios.

Breves notas catequético – pastorales
• El canto dice quienes somos. Cantado este himno de pie la asamblea se agrupa como cuerpo de Cristo que alaba al Padre.
• La forma, del himno tiene su importancia
– El texto tradicional da la impresión que explora horizontes infinitos de alabanza.
– El texto estrófico dispone de un estribillo corto para memorizar.
• La realización. Como himno esta gran doxología debe ser cantada.
• A tener en cuenta. “el Gloria es un antiquísimo y venerable himno con que la iglesia, congregada en el Espíritu Santo, glorifica a Dios Padre y al Cordero y le presenta sus súplicas… se canto o se recita los domingos, fuera de los tiempos de Adviento y Cuaresma, en las solemnidades y en las fiestas…”(OGMR (Instrucción General del Misal Romano 53)

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya El Libro del organista – Volumen IX

Este es un libro que recopila las partituras de diversas canciones de adoración, muy útil para todo tipo de comunidades, coros y parroquias. Se trata de temas clásicos versionados, algunos muy conocidos, que se centran en la Eucaristía y con acompañamiento para órgano.

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#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Pan de Vida – Angel Bravo – Descargable

Las canciones que se presentan en esta producción, tienen tres datos fundamentales:

– se centran en la Eucaristía,
– tienen aroma de palomar teresiano y
– la música es simple y transparente. Brotan de la fe y encienden la fe.

Con ésto queda claro la calidad del manjar que se ofrece, y qué paladares encontrarán en él sus delicias.
Otras muchas comunidades cristianas, no sólo de religiosos y religiosas, sino parroquiales, catecumenados, grupos de espiritualidad, colegios, etc., tienen aquí un recurso limpio y fácil para expresar, celebrar y potenciar su fe en la Eucaristía, fuente y corazón de la vida cristiana.

Son canciones tanto para la Santa Misa, o preparación ambiental de la misma, como para otras celebraciones, encuentros, reuniones, círculos de estudio, etc. en torno a la Sagrada Eucaristía.

Por decirlo, “pronto y claro”, se trata de una música especialmente sentida y realizada para adorar y rezar.
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#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Cantos Eucarísticos – Coral Santo Domingo de Guzman de Ocaña

Selección de 14 cantos eucarísticos interpretados por la Coral Santo Domingo de Guzman de Ocaña y dirigidos magistralmente por José Martinez de los Llanos.

Contenido:

  • Himno del Congreso Eucarístico de Madrid: Cantemos al amor de los amores
  • Cerca de ti, Señor
  • Señor, yo no soy digno 
  • Christus vincit
  • Yo soy el Pan de vida
  • Himno Congreso Eucarístico de Barcelona: De rodillas
  • Pan divino y gracioso
  • Oveja perdida, ven
  • Tantum ergo
  • O salutaris Hostia 
  • Panis Angelicus 
  • Sacris solemniis
  • Lauda sion 
  • Laudate Dominum
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