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#diocesisdecelaya @diocesis_celaya ¿Y tu? ¿Estás satisfecho con tu vida?

Cada vez me encuentro con más personas que viven insatisfechas. Sienten que la vida es injusta con ellos. Han perdido la ilusión. Deja de motivarles lo que hacen. Se enredan y pierden la alegría. Dejan de luchar. Tal vez esperan una revelación que les aclare el camino a seguir. Una voz que desde lo profundo del alma les marque el camino. No lo sé.

Busco tener una vida satisfactoria. En la que mis deseos se hagan realidad. En la que mi amor sea pleno, largo, eterno. En la que poder disfrutar la vida. Una vida plena, en la que me sienta realizado. Es el sueño del hombre. Quiere que Dios aparte de su objetivo los aparentes obstáculos. Aquello que pueda ser una barrera entre el presente y el objetivo a lograr.

Comenta el P. Kentenich: Toda nueva conquista tiene el efecto connatural a todo lo terrenal y creado: nos deja una profunda insatisfacción. El hombre vuelve a buscar, a investigar; y finalmente se estanca en lo material.

Quiero llegar más lejos. Lograr más metas. Realizar más deseos. Lo consigo y me veo de nuevo atrapado en mi insatisfacción. No me siento pleno, ni feliz con lo que conquisto. Aunque sienta que avanzo. Pero no logro la plena satisfacción.

¿Es esa la meta de mis días? ¿Vivir satisfecho? No lo creo. Después de lograr la meta soñada, atisbo otra meta en el horizonte. Después de un logro, el siguiente. Siempre puedo tener más, ser más, lograr más. Esa cadena de deseos me lleva a vivir inquieto. Siempre en tensión.

¿Cuándo aprenderé a vivir con más paz? Tengo prisa. A menudo mis prisas me hacen daño. Porque corro y paso por delante de la vida sin prestar atención. Pero es bueno que no deje pasar el tiempo. Porque la vida en la tierra es corta. Estoy de paso.

Mario de Andrade escribía: Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena. Quiero rodearme de gente, que sepa tocar el corazón de las personas. Gente a quien los golpes duros de la vida le enseñaron a crecer con toques suaves en el alma. Sí, tengo prisa, tengo prisa por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar. Pretendo no desperdiciar parte alguna de los dulces que me quedan. Estoy seguro que serán más exquisitos que los que hasta ahora he comido. Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia. Tenemos dos vidas y la segunda comienza cuando te das cuenta que sólo tienes una.

Estoy en esa segunda vida. Me doy cuenta de que tengo sólo una y quiero vivirla plenamente. Aunque no estén satisfechos todos mis deseos. Aunque no haya logrado todo lo que me he propuesto. No importa. Sigo adelante con lo que tengo. Decido vivir el instante presente.

En lugar de proyectarme en el tiempo futuro que desconozco. Decido vivir cada día. Sin hacer tantos planes. Sin ponerme tantas metas imposibles que no logran dejarme satisfecho. Miro en mi corazón. ¿Por qué estoy inquieto? ¿Qué me falta?

Quiero mirar mi vida hoy. ¿Qué me gusta? ¿Qué me falta? Soy realista y sincero. Hay muchas cosas que no puedo cambiar. Las acepto. Hay otras muchas que no puedo lograr. Le doy el sí a la realidad. Y miro la parte que está en mi mano. ¿Qué puedo cambiar?

Hay muchas cosas susceptibles de mejora. Eso seguro. Pero tal vez aun cambiándolas seguiré insatisfecho. Puedo vivir con insatisfacciones. Puedo aceptar que no todo sea perfecto. Me gustan mis perfectas imperfecciones. Me hacen más humano. Y me hacen más necesitado de Dios.

Sólo en Él descansaré un día ya satisfecho. Dejaré a un lado el cansancio. Y Jesús me dirá: Bien hecho. Y yo preguntaré confuso: ¿A qué te refieres? ¿A mis logros, a mis éxitos, a mis méritos?. Y Jesús me dirá: No. A eso no. Me refiero a tu sí fiel y sencillo repetido en tus fracasos. Sostenido en tus derrotas. Pronunciado en tus renuncias. Asumido bajo el peso de la cruz. Cuando no estabas satisfecho. Cuando pensabas que no habías hecho nada valioso. Tu sí sencillo fue una luz en medio de la noche.

Y descansaré tranquilo, junto a su costado abierto. Porque mi vida habrá merecido la pena. Sólo Él sabe lo que de verdad necesito. Lo que de verdad importa. Yo acepto sus deseos como un camino de felicidad. Mi vida tal como es hoy es mi mayor regalo. La segunda vida que me queda es un nuevo comienzo.

Al mirar hacia atrás los años recorridos tengo paz. Y quiero vivir con más pasión lo que me queda. Sin pretender lograr todo lo que el mundo me pide que logre. Y acepto ser sólo un peregrino. Enamorado de la vida. Con el don de saber echar raíces en tantos corazones, en tantas vidas. 

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Papa Francisco: “Mañana viajaré a Chile y Perú. Les pido que me acompañen con la oración”

Después de rezar la antífona mariana del Ángelus en vísperas de su viaje apostólico a Chile y Perú, el Santo Padre pidió a los fieles que lo acompañen con su oración. Y en la Jornada Mundial del Migrante reafirmó que nuestra respuesta común debe articularse en torno a cuatro verbos fundados en los principios de la doctrina de la Iglesia: “acoger, proteger, promover e integrar”.

A la hora del Ángelus del segundo domingo del tiempo ordinario, y en vísperas de su viaje apostólico a Chile y Perú, el Santo Padre dio su cordial bienvenida a los numerosos fieles y peregrinos que se dieron cita en la Plaza de San Pedro, deseosos de escuchar su comentario al Evangelio, rezar por sus intenciones de pastor de la Iglesia universal y recibir su bendición apostólica.

Al igual que en la Epifanía y en el Bautismo de Jesús – comenzó explicando el Papa – también el Evangelio de hoy propone el tema de la manifestación del Señor al referir que Juan Bautista lo indica a sus discípulos como “el Cordero de Dios”, invitándolos a que lo sigan.

De la misma manera es para nosotros – dijo Francisco – puesto que Aquel al que hemos contemplado en el misterio de la Navidad, ahora estamos llamados a seguirlo en la vida cotidiana. Y tras recordar que el tiempo litúrgico sirve para animar y verificar el camino de los creyentes en una dinámica que se mueve entre epifanía y seguimiento, y entre manifestación y vocación, el Papa Bergoglio afirmó que el relato evangélico de este domingo indica las características esenciales del itinerario de fe de los discípulos de todos los tiempos.

Sí – porque como explicó el Santo Padre – esto nace de la pregunta que Jesús dirigió a los dos que, impulsados por Juan, comienzan a seguirlo. Y la pregunta es: “¿Qué buscan?”. La misma que se vuelve a presentar la mañana de Pascua, y que el Resucitado dirigirá a María  Magdalena. Por esta razón el Sucesor de Pedro agregó que “cada uno de nosotros, en cuanto seres humanos, estamos en la búsqueda: en busca de la felicidad, del amor, o de la vida buena y plena. Y Dios Padre nos ha dado todo esto en su Hijo Jesús.

Antes de rezar la antífona mariana el Papa afirmó que podremos realizar tantas experiencias en nuestra vida, y muchas cosas, así como establecer relaciones con tantas personas, pero sólo la cita con Jesús, en la hora que Dios conoce, puede dar sentido pleno a la vida haciendo fecundos los propios proyectos e iniciativas.

De ahí que haya recordado la necesidad de superare una religiosidad rutinaria y prevista, reavivando el encuentro con Jesús en la oración, la meditación de la Palabra de Dios y asistencia frecuente a los Sacramentos, para estar con Él y dar frutos gracias a Él, a su ayuda y a su gracia.

Propósito por el que pidió a la Virgen María, a fin de adherir a Él, que quita el pecado del mundo, para volver a encontrar, en Él, la esperanza y el impulso espiritual.

Después de rezar la antífona mariana, Francisco recordó la celebración de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado. Y destacó que asistió a la celebración de la Santa Misa – que presidió esta mañana – un buen grupo de emigrantes y refugiados residentes en la diócesis de Roma. Por esta razón dijo que en su mensaje para esta ocasión subraya que las migraciones hoy son un signo de los tiempos. Puesto que “cada forastero que llama a nuestra puerta es una ocasión de encuentro con Jesucristo, que se identifica con el extranjero acogido o rechazado en cualquier época de la historia”. A la vez que reafirmó que nuestra respuesta común debería articularse en torno a cuatro verbos fundados en los principios de la  doctrina de la Iglesia, a saber: “acoger, proteger, promover e integrar”.

Al mismo tiempo, Francisco señaló que de ahora en adelante y por motivos pastorales, la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado se celebrará cada segundo domingo de septiembre, con lo cual la del año próximo será, precisamente, el 8 de septiembre de 2019.

También añadió: “Mañana viajaré a Chile y Perú. Les pido que me acompañen con la oración en este viaje apostólico”.

Al saludar a los numerosos fieles y peregrinos – familias, grupos parroquiales y asociaciones –  Francisco dirigió un pensamiento especial a la comunidad latinoamericana de Santa Lucía en Roma, que celebra 25 años de su fundación. Y lo hizo con las siguientes palabras: “En este feliz aniversario, le pido al Señor que los colme de bendiciones para que puedan seguir dando testimonio de su fe en medio de las dificultades, alegrías, sacrificios y esperanzas de su experiencia migratoria”.

El Santo Padre se despidió de los fieles con un hasta pronto, no sin antes desear a todos feliz domingo y con su habitual recomendación de no olvidarse de rezar por él.

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Papa Francisco: Renunciar al encuentro con el otro es pecado

Papa Francisco presidió esta mañana la misa con motivo de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado. Es la primera vez que el Pontífice preside esta celebración y en su mensaje dejó clara la necesidad del cristianos de ofrecer acogida a quien deja su tierra.

En su homilía no olvidó los miedos o reticencias que esto puede tener: “Incluso los recién llegados tienen miedos: temen la confrontación, el juicio, la discriminación, el fracaso. Estos miedos son legítimos, están basados en dudas que son totalmente comprensibles desde un punto de vista humano. Tener dudas y temores no es un pecado”.

Pero fue muy duro con quienes permiten que “estos miedos determinen nuestras respuestas, condicionen nuestras elecciones, comprometan el respeto y la generosidad, alimenten el odio y el rechazo”. “El pecado es renunciar al encuentro con el otro, con aquel que es diferente, con el prójimo, que en realidad es una oportunidad privilegiada de encontrarse con el Señor”, afirmó el Papa.
“De este encuentro con Jesús presente en el pobre, en quien es rechazado, en el refugiado, en el solicitante de asilo, nace la oración de hoy. Es una oración recíproca: migrantes y refugiados rezan por las comunidades locales, y las comunidades locales rezan por los que acaban de llegar y por los migrantes que llevan más tiempo residiendo en el país”, añadió en su homilía.

Durante su intervención el Obispo de Roma recordó el mensaje para la Jornada de este año: “Cada forastero que llama a nuestra puerta es una ocasión de encuentro con Jesucristo, que se identifica con el extranjero acogido o rechazado en cualquier época de la historia (cf. Mt 25,35.43)” e invitó a todos a superar los miedos: “Es una invitación que brinda la oportunidad de estar cerca del otro, para ver dónde y cómo vive. En el mundo actual, para quienes acaban de llegar, acoger, conocer y reconocer significa conocer y respetar las leyes, la cultura y las tradiciones de los países que los han acogido.

Finalizó su intervención pidiendo a la Virgen María que interceda por “todos los migrantes y refugiados del mundo, y las aspiraciones de las comunidades que los acogen, para que, conforme con el supremo mandamiento divino de la caridad y el amor al prójimo, todos podamos aprender a amar al otro, al extranjero, como nos amamos a nosotros mismos”.

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Derrumbada una iglesia centenaria para poner en su lugar una mina de carbón

La iglesia de San Lamberto, en Immerath, al oeste de Alemania, fue demolida esta semana para dar lugar a una enorme… mina de carbón.

A pesar de los grupos que se oponían a la medida, el argumento que acabó “venciendo” fue el de que la localidad ya se había convertido prácticamente en una ciudad fantasma, reducida a sólo 7 familias de habitantes, y que la industria minera podría proporcionar un nuevo impulso económico a la región.

Sin embargo, ese crecimiento económico se basará en una industria considerada ecológicamente “sucia”. Esto fue, y no la destrucción de un símbolo de la fe cristiana, lo que levantó las protestas más fuertes.

Parte de las protestas también se debió al factor cultural, alegándose que la iglesia representaba un patrimonio artístico merecedor de preservación.

A fin de cuentas, el factor fe, propiamente dicho, fue el que menos atención recibió…

La iglesia demolida era de 1891, pero antes de ella ya había una capilla del siglo XII en el mismo lugar.

Las familias que quedaban en Immerath fueron realojadas en otro pueblo, construido a 8 km de distancia. El lugar cuenta con una nueva iglesia, pero, en comparación con el templo demolido, es de mucho menor belleza arquitectónica y mucho menor simbolismo cristiano.

La producción de energía eléctrica en Alemania aún tiene gran dependencia de las fuentes fósiles, sobre todo del carbón, aunque esta matriz sea fuertemente criticada por su contaminación. Las fuentes renovables han pasado de casi el 20% al 29,5% en Alemania entre 2011 y 2016. La energía nuclear, mundialmente “tocada” por el accidente de Fukushima (Japón) en 2011, perdio espacio, cayendo del 17,6% al 13,1% en el mismo periodo. El carbón, a su vez, permanece prácticamente estable: aún es la fuente de cerca del 40% de la energía eléctrica generada en el país.

Varios vídeos mostrando la demolición de la iglesia fueron compartidos en las redes sociales por usuarios que, en su gran mayoría, lamentaron la decisión. Este es uno de ellos:

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya 10 discursos que han cambiado el mundo

Presentamos 10 discursos célebres que han marcado la historia universal reciente, desde Lenin a Charles de Gaulle o Hitler. Incluimos al final de este artículo las 10 características que tiene que tener un buen discurso, según el experto Boutin.

1.Lenin. Tesis de abril publicadas en el diario Pravda el 7 de abril de 1917. El contexto es el del inicio de la Rusia revolucionaria, con una oposición al zar alta. Con estas tesis Lenin reclama la paz y el inicio del programa de colectivización.

2.Charles de Gaulle. Llamamiento a los franceses. Emitido por radio el 18 de junio de 1940. Nombrado subsecretario de Estado para la Defensa Nacional aquel mismo mes, el general De Gaulle solicita el armisticio al general Pétain desde la BBC. El discurso llama a la resistencia tras la derrota y la invasión nazi.

3.Winston Churchill. Sangre, sudor y lágrimas. 13 de mayo 1940. El primer ministro británico la pronunció en la Cámara de los Comunes, en Londres, exigiendo la colaboración y sacrificio ciudadano para derrotar a Alemania, cuando llevaban ya 8 meses desde el inicio de la 2a Guerra Mundial. Esta frase (sangre, sudor y lágrimas) ha pasado a la posteridad y Churchill la repitió en otros discursos.

4.Adolf Hitler. La campaña de auxilio de invierno. Berlín, 3 octubre 1941. En este discurso Hitler hace balance de su obra y se refiere al enemigo británico como “locos que deliran”.

5.Juan Domingo Perón. Quiero seguir siendo el coronel Perón. Buenos Aires, 17 de octubre de 1945.
Discurso que pronuncia cuando los sindicatos se alzaron pidiendo su liberación, pues había sido encarcelado en la isla Martín García. En él agradece el apoyo y anuncia su deseo de convocar elecciones.

6.David Ben Gurion. Proclamación del Estado de Israel. Tel Aviv, 14 de mayo de 1948. Ben Gurion (1886-1973), polaco de nacimiento, emigra a Palestina en 1906. Con este discurso de 1948 se proclama el recién creado Estado de Israel y se recuerda que la tierra de Israel es donde “nació” el pueblo judío y donde se formó “su identidad espiritual, religiosa y nacional”. En el año judío esta firma se hizo el día 5 de iyar de 5708.

7.Mao Zedong. Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo. Pekín, 27 de febrero de 1957. En este discurso establece las tesis del Partido Comunista y dónde recuerda que se han “liquidado” a los contrarevolucionarios ya que “era absolutamente necesario”. Ante la disidencia, Mao reconoce en este discurso que “los problemas que atañen al mundo espiritual del hombre no pueden resolverse de manera simplista. Las ideas erróneas no dejarán de existir por el hecho de que esté prohibido expresarlas”.

8.Fidel Castro. La Revolución empieza ahora. Santiago de Cuba, 1 de enero de 1959. Ejemplo del estilo carismático de Fidel Castro en el que establece que “la Revolución empieza ahora. La revolución será una empresa dura y llena de peligros”. Castro afirma que tiene la satisfacción de “haber creído profundamente en el pueblo de Cuba” y dice a sus compatriotas que los combatientes revolucionarios serán siempre “servidores leales” que sólo tendrán por divisa “servir”.

9.John Fitzgerald Kennedy. Ich bin ein Berliner. Berlín Oeste, 26 de junio de 1963. El presidente Kennedy visita Berlín cuando el muro tiene dos años. Este discurso (Soy un berlinés) es una legitimación del canciller Adenauer (que ha construido “la democracia y la libertad de las que disfruta Alemania”, en palabras de Kennedy), y afirma: “Hay mucha gente que no comprende o dice no comprende la diferencia que existe entre el mundo libre y el mundo comunista. Decidles que vengan a Berlín”. El muro, pronunció Kennedy, “es la demostración más palmaria del fracaso del sistema comunista”.

10. Martin Luther King. I have a dream (Tengo un sueño). Washington, 28 de agosto de 1963. 5 años antes de morir asesinado en Memphis, el reverendo Martin Luther King dijo ante 200.000 personas. El discurso está repleto de referencias bíblicas y es un alegato a la igualdad entre personas en el marco de la no violencia.

Detrás de todos ellos, existen diez características que subyacen Lo explica Christophe Boutin en Los discursos que cambiaron el mundo:

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya ¿El aumento del divorcio entre católicos, culpa de los cursillos prematrimoniales?

“Los padres somos la preparación matrimonial de nuestros hijos. La Iglesia debería está allí para afirmar lo que nosotros -como padres y principales educadores de nuestros hijos- debimos haberles enseñado a lo largo de sus vidas, en palabras y en acciones. Es hora de que asumamos nuestra responsabilidad y permitamos que nuestros hijos vean y experimenten cómo es un matrimonio centrado en Cristo.” (Greg and Julie Alexander)

He impartido no uno, sino varios cursos prematrimoniales donde me he dado cuenta de lo mal preparadas que van la mayoría de las parejas al matrimonio. No saben casi nada al respecto. Y ni hablar de saber de lo que es el sacramento ni de las responsabilidades que este compromiso conlleva. Cuando les pido que me compartan sus ideas sobre qué es el matrimonio y que me den su respuesta basándose en alguna pareja que admiren, no ha habido ni una sola que me haya dicho que esa pareja es la de sus padres. ¡De verdad, qué triste!

Amo a mi Iglesia y daría mi vida por ella, pero eso no me exime de reconocer que en este tema -preparación prematrimonial- tiene una enorme área de oportunidad. Sin embargo, seamos muy honestos y reconozcamos la verdad, aunque nos duela. El continuo incremento de fracasos matrimoniales no son solo responsabilidad de ella -de la Iglesia-, sino tuya y mía, porque tú y yo somos la Iglesia doméstica y nuestra responsabilidad no se limita tan solo a educar y formar bien a nuestros hijos que si bien, si son la primera, también hay que ser ejemplares para el resto del mundo, sobre todo, hacia las personas que más cerca tenemos.

Tampoco tiene tanto que ver si los cursos que ofrecen en la institución son buenos o no tan buenos, aburridos o elocuentes, o si las personas que los imparten lo hacen bien o no tanto. No. Los primeros y casi puedo asegurar, los únicos responsables -por no decir culpables- de que nuestros hijos no tengan una óptima preparación matrimonial y con esto el riesgo de que fracasen somos los padres, que no hemos sabido dar un ejemplo impecable de lo que es un matrimonio santo. Por supuesto que si ellos ya están en edad casadera, también tienen la obligación de formarse.

Es imposible desaprender en un fin de semana lo aprendido en un promedio de 20 años. O, dicho de otra manera, aprender en unos cuantos días lo que se les debió de haber de haber enseñado hasta ese momento. Eso si, pasa la boda -y el tiempo- y tenemos la desfachatez de decir que tal Iglesia no hizo buen trabajo y que si no llegaron bien preparados al matrimonio es por culpa de esa “iglesucha” que imparte cursitos muy “chafas” y precarios. Vaya descaro de nosotros, padres y parejas casaderas.

Insisto, la primera responsabilidad de formar a nuestros hijos para el matrimonio es nuestra, papás, no de la Iglesia como institución, sino tuya y mía. Tú y yo somos la escuela más importante de caridad y perdón donde -por medio de nuestro ejemplo- aprenderán todo sobre lo que es una relación comprometida en el amor para toda la vida.

¿Nos gustaría que nuestros hijos tuvieran un matrimonio como el nuestro?

¿Es nuestro matrimonio un reflejo del amor de Dios?

¿Cómo vivimos el perdón en nuestro matrimonio?

¿Mamá, te gustaría que tu hija fuera como tú? ¿Te gustaría que tu hijo se casara con una mujer como tú?

¿Papá, te gustaría que tu hijo fuera como tú? ¿Te gustaría que tu hija se casara con un hombre como tú?

Papás, ¡despertemos! Necesitamos evitar que esta plaga de divorcio alcance a nuestros hijos. Educar para el amor es nuestra responsabilidad. Mostrémosles -en forma y fondo- que el matrimonio es un compromiso de vida y cómo es que se vive de una forma plena, alegre.