Archivo de la categoría: Servidores de la Palabra

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Satanismo en Internet

<<… manténganse despiertos, porque su enemigo el diablo, como un león rugiente, anda buscando a quien devorar. Resístanle, firmes en la fe>>. (1Pe 5, 8-9).

La presencia del reino del mal es una realidad latente; un ministerio de Jesús en su paso por el mundo fue: Expulsar a los demonios. A sus discípulos les dio este encargo: <<… en mi nombre expulsarán demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes; y si beben algo venenoso, no les hará daño; además pondrán las manos sobre los enfermos, y estos sanarán>>. (cf. Mc 16, 17-18)

El satanismo siempre ha estado presente con diversas manifestaciones: brujería y santerísmo; el juego de la ouija y otras formas de invocar espíritus; cultos con el sacrificio de personas o animales. Más recientemente en música, películas, cortometrajes, video juegos. Todas estas prácticas resultan atractivas para mucha gente que experimenta curiosidad o deseo de alcanzar algún bien; con ayuda de un poder superior. El desconocimiento de Dios y de la verdadera religión lleva a buscar respuestas a las contrariedades de la vida de manera errada.

Internet es un mundo virtual en el que se puede encontrar toda clase de información: cierta o falsa; buena o mala; útil o inútil; formativo o degenerativo. La recurrencia al satanismo, tiene ya consecuencias lamentables pues promueve incitaciones a la violencia, profanaciones en cementerios, amenazas de muerte o muerte a los consagrados a Dios; asesinatos, suicidios y profanación a espacios sagrados. Los más propensos a recurrir al satanismo por internet son mayoritariamente niños, adolescentes y jóvenes. Quienes se quedan enganchados en los programas satánicos de la web pueden sufrir algunas manifestaciones como las siguientes:

Infestaciones: Es decir manifestaciones del mal en un lugar –puertas y ventanas que se azotan sin motivo aparente; luces que se encienden apagan, voces, cuchicheos, golpes en la pared-; en las cosas –computadoras o electrónicos que se aprenden y apagan solos, muebles que se mueven de lugar…-; en los animales, aunque de modo muy difícil puede tener alguna manifestación maléfica, si sobre ellos se hizo algún rito. Aun en estos casos el hombre es el destinatario del mal.

Obsesiones: Es un tipo de agresión espiritual en el que el demonio inspira pensamientos o alucinaciones fortísimas, a menudo invencibles e involuntarios que se fijan profundamente en la psique provocando: visiones, voces o rumores de personajes oscuros, figuras monstruosas de animales o del diablo. En otros casos la obsesión puede ser un impulso por hacer un mal a los demás, cometer suicidio o profanar un lugar u objeto sagrado; incluso ofender, blasfemar contra Dios.

La vejación: Es el daño físico que se causa a una persona por maleficio o que se revierte al que manda hacer un mal a otro. Se manifiesta en enfermedades sin origen científico; pesadillas; ataques del demonio que dejan huellas físicas; provoca la miseria, desempleo, ruptura de relaciones familiares.

La Posesión: Es la forma más dramática y grave en la que se manifiesta el demonio; tomando el cuerpo de una persona: adquiere una fuerza sobre natural; es capaz de hablar otras lenguas, predecir algunas conductas o acontecimientos; levitar… provocar un ambiente de terror a su alrededor.

Cuando se dan este tipo de manifestaciones sólo la Iglesia católica tiene competencia en este terreno, acudir a brujos, pastores de Iglesias protestantes… puede solamente agravar la situación.

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya El pudor de una mujer

Por las Hermanas Servidoras de la Palabra

Una de las  cualidades que  hacen  más  bella  a una  mujer  es:  el pudor, dado que la  decencia no pasa  de moda. Para la  palabra pudor no  hay una definición  en el  diccionario, en lugar  de la  definición  están  los  sinónimos: Decoro, modestia, compostura, virtud, honestidad, castidad. Al parecer al pudor  no hay  que  entenderlo, hay  que  vivir con  pudor.
El pudor nos  lo enseñan los  niños,  que  siendo pequeños no se  dejan  tocar o  jugar  por  gente desconocida, se alejan de  aquello que les  incomoda. Sobre  todo a las jovencitas les  adorna esa honestidad y cuidado de su  cuerpo.

Lamentablemente  vivimos  en una  era muy  permisiva, en la que la moral y la  virtud son  condenadas y  ridiculizadas,  al  punto de exaltar  a los  irreverentes y  permisivos. La  formación de  estas generaciones  ha  sido  progresivamente  permisiva: Comienza por exhibir  a  las  niñas  como  mujercitas  coquetas –con un estilo de ropa y el  uso de cosméticos- con  conductas fuera de la  edad; luego el  sensualismo que  entra  por  los  sentidos como  el  oído y la  vista –cuentos,  caricaturas, música-; además  del  ambiente de los medios  electrónicos en los  que  con  ligereza  se  comparte todo  tipo  de imágenes  fotos, videos en  donde  se  exhiben mujeres  como mercancía  de  uso  y  deshecho.

La belleza  de una madre se cambia por la imagen de una  mujer  lujuriosa; el  candor  de una  señorita  se opaca cuando se hace la mujer  de un chico  y de  otro; la  ingenuidad de una niña se  mancilla  por  la  suciedad de un  adulto. No  obstante, siempre  es reconocible el decoro, la modestia.

Algo muy importante que debemos resaltar es las formas de lenguaje corporal, una de ellas es la mirada, desde el punto de vista moral, las miradas difieren por razón de la intención y de la profundidad que de alguna manera se convierte en diálogo. La Palabra de Dios dice en Mt 5, 28; «Pero yo les digo que cualquiera que mira con deseo a una mujer, ya cometió adulterio con ella en su corazón».
Segunda forma: la caricia (beso, abrazo y baile) como diálogo sin palabras. A través del tacto la pareja puede decirse palabras de amor y ternura o engañarse mintiendo.

Lo más importante ante todo es que se debe respetar el pudor que pueda tener un niño o cualquier persona, esto se dará siempre que se transmitan dentro de la familia de manera adecuada valores e inquietudes que puedan tener los hijos, principalmente en la etapa de la adolescencia.
Se debe considerar que una forma adecuada para poder atacar males que dañan a la sociedad como son la pornografía y la prostitución, es por medio de una educación al humanismo integral, es decir una educación que promueva, desde la infancia, todas las dimensiones del ser humano, desde la corporal hasta la espiritual y moral.
La Palabra de Dios nos dice también en 1 Jn 2, 16  «Porque nada de lo que el mundo ofrece viene del Padre, sino del mundo mismo. Y esto es lo que el mundo ofrece: los malos deseos de la naturaleza humana, el deseo de poseer lo que agrada a los ojos y el orgullo de las riquezas». Debemos ser ante todo personas auténticas, es decir, siempre convencidos de buscar la verdad y ser iguales en todos los lugares que estemos.

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya VIDEO: Promoverán Servidoras de la Palabra Retiro de Adviento, en la Casa de Oración, Silencio y Paz de Tarimoro: Sor Tere MSP

https://www.facebook.com/plugins/video.php?href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2FElSolDelBajio%2Fvideos%2F1263803010344645%2F&show_text=1&width=300

EN VIDEO: Jesed interpreta su canción “La dicha perfecta”, para nuestros ciberlectores

JESED nos regaló la interpretación de su canción “La dicha perfecta”, de su disco “Paz y Bien”, de reciente creación, durante su visita para entrevista exclusiva a su paso por Celaya.

(function(d, s, id) { var js, fjs = d.getElementsByTagName(s)[0]; if (d.getElementById(id)) return; js = d.createElement(s); js.id = id; js.src = “//connect.facebook.net/es_LA/all.js#xfbml=1”; fjs.parentNode.insertBefore(js, fjs); }(document, ‘script’, ‘facebook-jssdk’));

EN VIDEO: Jesed interpreta para nuestros lectores, “Loado seas mi Señor”

Jesed interpretó en exclusiva para nuestros ciberlectores, la canción “Loado seas mi Señor”, de su disco “Paz y Bien”, de la más reciente preoducción de este reconocido grupo de música católica, perteneciente a la Arquidiócesis de Monterrey.

(function(d, s, id) { var js, fjs = d.getElementsByTagName(s)[0]; if (d.getElementById(id)) return; js = d.createElement(s); js.id = id; js.src = “//connect.facebook.net/es_LA/all.js#xfbml=1”; fjs.parentNode.insertBefore(js, fjs); }(document, ‘script’, ‘facebook-jssdk’));

EN VIDEO: Entrevista exclusiva al grupo JESED, en Celaya

En su reciente visita a Tarimoro, el reconocido grupo Jesed, de la Arquidiocesis de Monterrey, fue entrevistado en exclusiva. Nos dan a conocer sus planes a corto, mediano y largo plazo; conciertos, la agenda, producciones y reflexiones que llevan a reconocer el carisma que Dios ha dado a nuestros hermanos, considerados los número uno en la música católica en México y América Latina.

(function(d, s, id) { var js, fjs = d.getElementsByTagName(s)[0]; if (d.getElementById(id)) return; js = d.createElement(s); js.id = id; js.src = “//connect.facebook.net/es_LA/all.js#xfbml=1”; fjs.parentNode.insertBefore(js, fjs); }(document, ‘script’, ‘facebook-jssdk’));

Mujeres y la “Nueva Era”

No es lo mismo creer en  Dios, que creerle a Dios. Es un error pensar que la Iglesia se cierra a otras opciones.

La Iglesia custodia la Verdad revelada por Cristo y su misión es transmitirla íntegra.
Si estudiamos nuestra fe, encontraremos elementos que los elementos que presenta la Nueva era o New Age son incompatibles con la Iglesia y nosotros, en pleno uso de nuestra libertad, elegiremos aquello que agrada a nuestro Creador.
El llamado movimiento de la Nueva Era insiste en el “conocimiento cósmico” de un “bien universal” y no puede ser considerado como algo positivo o inocuo. En un ambiente cultural de relativismo religioso, es necesario alertar contra los intentos de situar la religiosidad de la Nueva Era al mismo nivel que la fe cristiana.

El dios de la Nueva Era es una energía impersonal. La divinidad se encuentra en cada ser, en una gradación que va “desde el cristal inferior del mundo mineral hasta más allá del mismo dios galáctico que no es un hombre, sino una Gran Conciencia”.

En algunos escritos “clásicos” de la Nueva Era, está claro que los seres humanos deben considerarse a sí mismos como dioses.

Esto es muy diferente de la concepción cristiana de Dios, Creador del cielo y de la tierra y fuente de toda vida personal, a la que comunica su propia vida divina haciéndonos hijos adoptivos.
En la literatura de la Nueva Era, Cristo es presentado con frecuencia como un sabio, un iniciado o un avatar entre muchos, mientras que en la tradición cristiana es el Hijo de Dios, es la segunda persona de la Santísima Trinidad, es Dios y hombre verdadero.

¡Nos salvamos a nosotros mismos por nuestras propias acciones, o nos salva el amor de Dios? La Nueva era habla de realización de uno mismo, plenitud del yo y auto-redención. Para los cristianos, la salvación depende de la participación en la pasión, muerte y resurrección de Cristo y de una relación personal directa con Dios; nuestro amor a Dios y al prójimo.
La verdad para la Nueva era tiene que ver con “buenas vibraciones”, correspondencias cósmicas, armonía y éxtasis, experiencias placenteras en general. Se trata de encontrar la propia verdad en función del bienestar.

En la doctrina cristiana, Jesucristo se presenta como “el Camino, La verdad y la Vida”. A sus seguidores se les pide que abran su vida entera a Cristo y a sus valores.
Son muchos los jóvenes católicos, que por la falta de una educación cristiana adecuada se dejan arrastrar por corrientes como el New Age, donde los temas del “karma”, “reencarnación”, “espiritismo”, “angelismo”, “cuarzos”, “Chakras” y demás mezcolanzas de creencias orientales, esoterismo les llevan a conclusiones erróneas de una presunta “cerrazón” de la Iglesia, cuando el problema es la incompatibilidad. No se puede ser cristiano católico y creyente de la Nueva Era. O estamos con Cristo totalmente o no estamos.

Es recomendable darnos a lectura más profunda sobre el tema. Es por ello que el Consejo Pontificio de la Cultura emitió un documento para reflexionar cristianamente sobre eso que llaman “New Age”.
Dicho documento se denomina “Jesucristo: portador del agua de vida” y que puede ser conseguido a través de internet o en cualquier librería católica en México.

Quien comprende que Dios se hizo hombre, admite el Señorío de Cristo en su corazón, ¡Sólo Dios basta! y puede orar como lo hicieron la gran pléyade de santos y santas de Dios así como lo hizo el beato mexicano Anacleto González Flores:
“Concédeme Señor, que mi último grito en la tierra y mi primer cántico en el cielo sea: ¡Viva Cristo Rey!”