Archivo de la etiqueta: Agencia Zenit

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya El Papa: No reducir a los inmigrantes solo en ‘regulares’ o ‘irregulares’

El Papa: No reducir a los inmigrantes solo en ‘regulares’ o ‘irregulares’

Resumen del texto. En el mensaje de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2016, el Papa pide hacer de la integración una experiencia enriquecedora y prevenir de la discriminación, racismo, nacionalismo extremo o de la xenofobia

Ciudad del Vaticano, 01 de octubre de 2015 (ZENIT.org) Rocío Lancho García | 0 hits

La Sala de Prensa de la Santa Sede dio a conocer este jueves el mensaje del papa Francisco con motivo de la Jornada mundial del inmigrante y refugiado 2016, que se celebrará el 17 de enero de 2016 y que lleva por título: “Migrantes y refugiados nos interpelan. La respuesta del Evangelio de la Misericordia”.

“Cada vez con mayor frecuencia, las víctimas de la violencia y de la pobreza, abandonando sus tierras de origen, sufren el ultraje de los traficantes de personas humanas en el viaje hacia el sueño de un futuro mejor” indica el Santo Padre 

Y recuerda en el texto, que los flujos migratorios están en continuo aumento en todas las áreas del planeta. Y si después de sufrir ese ultraje de los traficantes,  sobreviven a los abusos y a las adversidades, “deben hacer cuentas con realidades donde se anidan sospechas y temores”.

Además, observa el Pontífice, “no es raro que se encuentren con falta de normas claras y que se puedan poner en práctica, que regulen la acogida y prevean vías de integración a corto y largo plazo, con atención a los derechos y a los deberes de todos”.

Por ello, Francisco asegura que “el Evangelio de la misericordia interpela a las conciencias, impide que se habitúen al sufrimiento del otro e indica caminos de respuesta que se fundan en las virtudes teologales de la fe, de la esperanza y de la caridad, desplegándose en las obras de misericordia espirituales y corporales”.

Es importante mirar a los emigrantes –pide el Santo Padre– no solamente en función de su condición de regularidad o de irregularidad, sino sobre todo como personas que, tuteladas en su dignidad, pueden contribuir al bienestar y al progreso de todos, de modo particular cuando asumen responsablemente los deberes en relación con quien los acoge, respetando con reconocimiento el patrimonio material y espiritual del país que los hospeda, obedeciendo sus leyes y contribuyendo a sus gastos.

Asimismo, indica que “los flujos migratorios son una realidad estructural y la primera cuestión que se impone, es la superación de la fase de emergencia para dar espacio a programas que consideren las causas de las migraciones, de los cambios que se producen y de las consecuencias que imprimen rostros nuevos a las sociedades y a los pueblos”.

Sin embargo, tal y como advierte Francisco, todos los días “las historias dramáticas de millones de hombres y mujeres interpelan a la Comunidad internacional, ante la aparición de inaceptables crisis humanitarias en muchas zonas del mundo”. La indiferencia y el silencio –asegura– abren el camino a la complicidad cuanto vemos como espectadores a los muertos por sofocamiento, penurias, violencias y naufragios. “Sea de grandes o pequeñas dimensiones, siempre son tragedias cuando se pierde aunque sea sólo una vida”, indica el Santo Padre.

En esta misma línea, señala que las sociedades que acogen “deben afrontar los nuevos hechos, que pueden verse como imprevistos si no son adecuadamente motivados, administrados y regulados”. Por esta razón, el Papa se pregunta “¿Cómo hacer de modo que la integración sea una experiencia enriquecedora para ambos, que abra caminos positivos a las comunidades y prevenga el riesgo de la discriminación, del racismo, del nacionalismo extremo o de la xenofobia?”

Por otro lado, tal y como asegura el Pontífice latinoamericano, “muchas instituciones, asociaciones, movimientos, grupos comprometidos, organismos diocesanos, nacionales e internacionales viven el asombro y la alegría de la fiesta del encuentro, del intercambio y de la solidaridad”.

Y sin embargo, “no cesan de multiplicarse los debates sobre las condiciones y los límites que se han de poner a la acogida, no sólo en las políticas de los Estados, sino también en algunas comunidades parroquiales que ven amenazada la tranquilidad tradicional”.

A propósito, el Santo Padre asegura que cada uno de nosotros es responsable de su prójimo. “Somos custodios de nuestros hermanos y hermanas, donde quiera que vivan”, advierte.  El cuidar las buenas relaciones personales y la capacidad de superar prejuicios y miedos –añade en el mensaje– son ingredientes esenciales para cultivar la cultura del encuentro, donde se está dispuesto no sólo a dar, sino también a recibir de los otros.              

De este modo, prosigue afirmando que “la Iglesia apoya a todos los que se esfuerzan por defender los derechos de todos a vivir con dignidad, en particular ejerciendo el derecho a no tener que emigrar para contribuir al desarrollo del país de origen”. Y añade que “es necesario evitar, posiblemente ya en su origen, la huida de los prófugos y los éxodos provocados por la pobreza, por la violencia y por la persecución”.

Un punto indispensable subrayado por el Santo Padre es “que la opinión pública sea informada de forma correcta, incluso para prevenir miedos injustificados y especulaciones a costa de los migrantes”.                

Nadie puede fingir no sentirse interpelado –advierte Francisco– por las nuevas formas de esclavitud gestionada por organizaciones criminales que venden y compran a hombres, mujeres y niños como trabajadores en la construcción, en la agricultura, en la pesca y en otros ámbitos del mercado.

De este modo, el Pontífice quiere recorda que “el amor de Dios tiende alcanzar a todos y a cada uno, transformando a aquellos que acojan el abrazo del Padre entre otros brazos que se abren y se estrechan para que quien sea sepa que es amado como hijo y se sienta «en casa» en la única familia humana”.
 

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya El Vaticano confirma el encuentro entre el Papa y Kim Davis

El Vaticano confirma el encuentro entre el Papa y Kim Davis

El padre Federico Lombardi afirma que el encuentro tuvo lugar en Washington durante la visita apostólica del Santo Padre

Ciudad del Vaticano, 30 de septiembre de 2015 (ZENIT.org) Redacción | 0 hits

El Vaticano ha confirmado que el papa Francisco se reunió con Kim Davis, funcionaria del condado de Rowan en Kentucky (Estados Unidos), aunque no ofreció más detalles.

En un comunicado difundido por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, su director, el padre Federico Lombardi, aseguró que la señora Davis y el Pontífice se reunieron e indicó: “No desmiento que la reunión tuvo lugar, pero no tengo ningún comentario que añadir”.

Davis fue encarcelada durante seis días por desobedecer una orden judicial federal para emitir licencias de matrimonio a parejas homosexuales, alegando no poder ir en contra de su conciencia y su creencia cristiana. El caso provocó una fuerte polémica en todo el país sobre si los empleados del gobierno, junto con las empresas privadas, tienen el derecho legal de negarse a casar a las parejas del mismo sexo.

Según informó el abogado de Davis, Matthew Staver, la señora Davis y su esposo, Joe, acudieron a la nunciatura en la tarde del jueves. Asimismo, contó que Francisco les regaló unos rosarios y le pidió “mantenerse fuerte” y le dio las gracias por su “valentía”.

Ella misma declaró en el comunicado: “Nunca pensé que me encontraría con el Papa. ¿Quién soy yo para haber tenido esta oportunidad? Sólo soy una funcionaria del Condado que ama a Jesús y deseo servirle de todo corazón”.

Para más información:

https://www.lc.org/newsroom/details/pope-francis-met-privately-with-kim-davis-and-encouraged-her-to-stay-strong-1

 

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya “Buscarte has en mí, y a mí buscarte has en ti”

“Buscarte has en mí, y a mí buscarte has en ti”

Carta pastoral del arzobispo de Madrid, Mons. Carlos Osoro Sierra. ‘Santa Teresa nos invita a vivir la vida delante de la persona de Jesucristo y ofrece a los demás la persona del Señor’

Madrid, 30 de septiembre de 2015 (ZENIT.org) Mons. Carlos Osoro | 0 hits

El título de la carta pastoral del arzobispo de Madrid, Mons. Carlos Osoro Sierra, para esta semana es “Buscarte has en mí, y a mí buscarte has en ti”. A continuación publicamos el texto íntegro de la misma:

¡Qué maravilloso es poder contemplar una vida totalmente regalada a Dios para poner a todos los hombres en sus manos! Esta fue la vida y la obra de santa Teresa de Jesús. Cuando estamos celebrando el V Centenario de su nacimiento es una gracia poder hacer esta memoria de la carmelita descalza, que sigue estando de actualidad porque, entre otras cosas, nos recuerda aquellas palabras de Jesús: «por ellos». Este es un tiempo memorable para todos los monasterios de Carmelitas Descalzas y para todos los hombres. Pues la presencia del Carmelo nos ayuda a descubrir que el Señor quiso que hubiera en la Iglesia personas consagradas a contemplarlo, que ofreciesen su vida por los hombres, que pidiesen por todas aquellas situaciones que vivimos los humanos en las que no construimos la cultura del encuentro. ¡Qué tarea más hermosa! ¡Qué profesión más excepcional! Sí, profesión, lo digo con toda intención, pues dejan la vida enteramente al Señor para vivir en Él y desde Él y para Él y así realizar y acercar ese gran servicio a esta humanidad: el de recordarnos que Dios está en el centro, que el Señor de la Historia y de la vida es Jesucristo. Avivan la memoria de una mujer tan excepcional como santa Teresa de Jesús, quien quiso hacer la ofrenda de su vida unida a la de Cristo para que todos los hombres tengan auténtico porvenir, que es el que se alcanza en presencia de Dios. Santa Teresa recibió un carisma que durante muchos siglos han venido siguiendo e interpretando todos los carmelos del mundo.

El Evangelio nos habla con mucha claridad de una realidad evidente en nosotros: pasamos el tiempo preocupados por cosas sin importancia. Y sin embargo, santa Teresa quiere hacernos ver que hay que vivir por lo que importa. Nos da a conocer con su vida y sus escritos que, donde se juega todo, es en quien es Señor de todo, a quien damos nuestro corazón. Por eso quiero deciros en este V Centenario a todas las carmelitas: ¡qué importante y qué dimensiones adquiere y tiene vuestra vida hijas de Teresa! ¡Qué importante es que vosotras tengáis la valentía de decir con vuestra presencia en el monasterio, con vuestro modo de vivir, con vuestra manera de actuar, con la dedicación que tenéis al Señor y a todos los hombres, esas palabras que nos dirige el Señor, «Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien a Aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna. […] todo aquel que se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos» (cfr. Mt 10, 28-33). Muchas veces, entretenidos en cuestiones secundarias, nos ocupamos de qué hacen los demás y nos desocupamos de lo que nos está pidiendo el Señor que hagamos. Gracias hermanas, porque vosotras habéis decidido ocuparos no de vosotras mismas, sino de los demás. Y el mejor modo de ocuparse de los otros, es ponerlos a buen recaudo, es decir, en manos de Dios.

Desde la vida y los escritos de santa Teresa de Jesús, quiero hacer estas afirmaciones con el deseo de que se conviertan en meditaciones para vosotros:

1. Santa Teresa nos descubre la fuerza que tiene la vida, cuando se realiza desde lo que yo llamo cristianismo en explicitud. ¿Qué quiero decir? Que se vive la adhesión a Jesucristo, como acción y pasión total de la vida. Santa Teresa lo hizo con total testimonio: ordena a esta tarea todas vuestras potencias y subordina todas las necesidades de la vida a este menester, aunque sean necesidades legítimas.

2. Hay muchas melodías en este mundo con las que los hombres quieren acompañar su ser, hacer y quehacer en esta vida. Junto a todas las melodías, santa Teresa supo mantener una de fondo: Jesucristo, que tiene que ser soporte de toda la vida y de todas las cosas que nos acontecen y centro de atracción de todas las exploraciones y caminos que hagamos los hombres.

3. Santa Teresa nos invita a vivir la vida delante de la persona de Jesucristo y ofrece a los demás la persona del Señor en la que realmente se conjugan la suprema autonomía y libertad y la suprema apertura y comunicación. No hay posibilidad de descubrir lo que es la libertad verdadera más que junto a quien nos descubrió y entregó la suprema libertad. No hay posibilidad de abrirse a los demás y de prestar ayuda a todos más que aprendiendo de quien se abrió a todos y lo dio todo.

4. ¡Qué fuerza tiene para construir esta historia la vida y la obra de santa Teresa de Jesús! No es fácil encontrar personas que tengan la osadía de ofrecer a Jesucristo todo lo que son, pero bendita osadía cuando las encontramos. Santa Teresa es una de ellas, es así; en medio de un mundo que se conforma según las medidas que los hombres entregamos y hacemos a nuestro gusto y según nuestro parecer, la Santa es una provocación de amor. De ese amor de Dios fiel que no pone condiciones a nadie. Ofrece a Cristo toda su receptividad y capacidad para ser plenitud de Dios. Tuvo la osadía de nuestra Madre la Virgen María que dijo a Dios con todas las consecuencias: «hágase en mi según tu Palabra».

5. En nuestro mundo, donde en muchas ocasiones los criterios desde los que nos movemos son la máxima eficacia, la rentabilidad y la producción, ¿qué seremos capaces de pensar y decir sus habitantes de santa Teresa y de quienes han sido sus seguidoras, que dedican el tiempo a contemplar a Jesucristo en el trabajo diario para sustentarse, en la oración comunitaria, y teniendo como centro y culmen de todo el sacramento de la Eucaristía? Santa Teresa y sus hijas estáis haciendo una gran revolución. Pues no os conformáis a este mundo que hace hombres productores y consumidores. Vosotras queréis aportar al mundo oxígeno, luz, fuerza interior, razones para vivir, sentido de la vida y esperanza. Queréis entregar a este mundo lo que le falta, que es alma. Invitáis a que los hombres hagamos una humanidad humana, con la humanidad verdadera, que es la que Dios haciéndose hombre nos entregó y que nosotros descubrimos en la contemplación de Cristo y vivimos en la comunión con Él.

6. Un día oyó santa Teresa estas palabras: «déjalo todo, ven y sígueme». Se sintió escogida, amada e invitada a ser amiga del Señor. Así comenzó una relación personal con Él. Puso la confianza en el Señor y su deseo fue que todos los hombres la pusieran en Él. Fiémonos de Él.

7. Sabemos muy bien que las preguntas fundamentales de la humanidad siempre giran en torno al amor y al odio, a la culpabilidad y el perdón, a la paz y a la guerra, a la verdad y a la mentira, al sentido de la vida y de la muerte, a la fe en Dios. Santa Teresa, sabe muy bien que quien conduce a la vida plena es Jesucristo y ella quiso acercar y entregar esta Belleza a los hombres. En la Eucaristía nos encontramos con la Belleza y en ella, modelamos la vida.

Con gran afecto, os bendice:

+Carlos, Arzobispo de Madrid

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Santa Teresa del Niño Jesús – 1 de octubre

Santa Teresa del Niño Jesús – 1 de octubre

«Doctora de la Iglesia, maestra del camino espiritual, con su virtud esta gran carmelita ha legado al mundo un excelso tratado de cómo sobrenaturalizar lo ordinario. Es la patrona de las misiones»

Madrid, 30 de septiembre de 2015 (ZENIT.org) Isabel Orellana Vilches | 0 hits

Su frágil apariencia y forma de expresión de algunos escritos, que pueden recordar un estilo un tanto infantil, a estas alturas, y con lo que se sabe de ella, no puede confundir a nadie. La gran Teresa de Lisieux era una mujer de una reciedumbre espiritual poco común. Fue doctora del amor en grado sublime, ciertamente heroico. Sobrenaturalizó las pequeñas cosas cotidianas, afrontando con decisión irrevocable por amor a Cristo las que más cuestan, las que interrumpen el flujo del amor a Dios y a los demás en cuestiones aparentemente nimias, sutiles, pero que esconden cierto grado de sufrimiento nada desdeñable. El camino espiritual que ha trazado con su virtud es un excelso tratado de cómo superarlas.

Tuvo una vida corta, intensa y entregada, rebosante de tanta ternura y de tal riqueza, que habría sido irreparable de todo punto no haber podido contar con su impresionante testimonio de amor. Por fortuna, dejó plasmada en su formidable Historia de un alma, además de hacerlo en sus cartas y escritos, la pasión que inundaba todo su ser en un gesto supremo de generosidad, culminando esta obra a punto de morir. Sembró el amor hasta que exhaló el último suspiro. Esta insigne carmelita, patrona de las misiones, continúa perfumando con su exquisita caridad el orbe entero.

Vino al mundo en Alençon, Francia, el 2 de enero de 1873. Tuvo el privilegio de nacer en un hogar de dos auténticos hijos de Dios, encumbrados por la Iglesia a los altares: Luís y Celia. Vio desfilar ante ella a sus hermanas María, Paulina y Celina, precediéndole en el Carmelo. Soñó con seguir sus pasos ardientemente, suplicó tanto, que al final obtuvo lo que deseaba. Tenía de su parte, además de la gracia divina, el apoyo de su padre; su madre ya había fallecido. Leonia, otra de sus hermanas, eligió a las religiosas de la Visitación. Como su fe no tenía fronteras, en julio de 1887 Teresa arrancó con su oración la conversión del condenado a muerte Pranzini. Esa Navidad la marcó a fuego. Comprendió que el Niño Dios se había hecho pequeño por amor a ella, para infundirle valor en su seguimiento. Y aunque tenía 15 años, su padre no dudó en conducirla ante el papa León XIII, a quien expuso con firmeza su deseo de ingresar en el Carmelo, lo cual se produjo en 1888.

Profesó en 1890, cuando su padre ya había enfermado, teniendo claro su objetivo de escalar las más altas cumbres del amor. Apuraba el tiempo, como si supiese que no se le concedería demasiado, orando, haciendo penitencia y aprovechando todos los momentos para mortificarse con cualquier circunstancia propiciada por la convivencia. Delicada, sensible y exquisita en su trato, sufría gestos que contravenían su visión de cómo debía ser la vida religiosa y los ofrendaba a Cristo. Según el precepto evangélico buscaba expresamente a las hermanas de trato más complejo y les dedicaba a conciencia lo mejor de sí. «Ahora comprendo que la caridad perfecta consiste en soportar los defectos de los demás, en no extrañarse de sus debilidades, en edificarse de los más pequeños actos de virtud que les veamos practicar. Pero, sobre todo, comprendí que la caridad no debe quedarse encerrada en el fondo del corazón». Llevó con espíritu ejemplar las bajas temperaturas del convento: –«he sufrido de frío en el Carmelo hasta morir»–, silenció su horror a determinados insectos, soportó con dulzura acusaciones infundadas sin justificarse, etc. Y cuando veía que su debilidad podía ponerla en grave aprieto faltando a la caridad, huía, haciendo de este gesto una victoria sobre su tendencia dominante. Era la expresión de su oración continua. «Para mí, orar consiste en elevar el corazón, en levantar los ojos al cielo, en manifestar mi gratitud y mi amor lo mismo en el gozo que en la prueba».

Anhelaba el martirio: «Quería Jesús concederme el martirio del corazón o el martirio de la carne; preferiría que me concediera ambos». El primero le fue otorgado. Sin embargo, en un momento dado de su vida expresó: «He llegado a un punto en el que me es imposible sufrir, porque todo sufrimiento es dulce». En 1893 fue designada ayudante de la maestra de novicias. Desconocían que vivía una intensa aridez. Y es que estaba tan centrada en la Eucaristía que era hartamente difícil imaginarlo. Sabía que la vivencia de la virtud sin la gracia de Dios es imposible. Humildemente escribió: «Yo soy un alma minúscula, que solo puede ofrecer pequeñeces a nuestro Señor». Con esas «pequeñeces» iluminó el camino de la perfección y se convirtió en maestra de la infancia espiritual. «La santidad no consiste en esta o la otra práctica, sino en una disposición del corazón que nos hace humildes y pequeños entre los brazos de Dios, conscientes de nuestra flaqueza y confiados hasta la audacia en su bondad de Padre».

En 1894 murió su padre, y a finales de ese año comenzó a escribir la Historia de un alma por indicación de la madre Inés de Jesús, su hermana Paulina. En 1895 se sintió llamada a ofrendarse al amor misericordioso. Poco después experimentó la más alta intensidad del mismo, la «herida de amor». Acogió con entusiasmo la misión de acompañar espiritualmente a Bellière, que se preparaba para ser misionero, y en 1896 la del padre Roulland que se hallaba en misiones en el extranjero. En Semana Santa de ese año sufrió los primeros ataques de hemoptisis, y entró en la «noche de la fe», que perduró hasta el fin de sus días.

En 1897, ya gravemente enferma, la madre María de Gonzaga le indicó que continuase el manuscrito de su vida. El 8 de julio de ese año fue conducida a la enfermería. En el Cuaderno amarillo se constata la inmensa riqueza que continúo legando en el lecho del dolor. Allí entregó su vida el 30 de septiembre, exclamando: «Oh, le amo…». Como vaticinó, tras su partida hizo «caer una lluvia de rosas». Pío XI la beatificó el 29 de abril de 1923, y la canonizó el 17 de mayo de 1925. Juan Pablo II la proclamó doctora de la Iglesia el 19 de octubre de 1997.

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya El Papa bendice una estatua de santa Rita, regalada por fieles del Líbano

El Papa bendice una estatua de santa Rita, regalada por fieles del Líbano

La estatua, de 6 metros de altura y 27 toneladas, será colocada en la ciudad natal de la santa 

 

Ciudad del Vaticano, 30 de septiembre de 2015 (ZENIT.org) Redacción | 0 hits

El papa Francisco, al concluir la audiencia general, bendijo una estatua de santa Rita, regalo de un grupo de devotos libaneses. La estatua, que mide 6 metros y pesa 27 toneladas, está realizada en piedra caliza y será colocada en el cruce de la calle que conduce a Roccaporena –ciudad natal de la santa– con Cascia, en cuya basílica está su cuerpo.

Por ello, le han presentado al Santo Padre a los a los “devotos de Santa Rita” presentes en la audiencia, procedentes de distintas partes de Italia, acompañados por monseñor Renato Boccardo, arzobispo de Spoleto-Norcia, diócesis en la que tiene sede la ciudad de Cascia. El prelado celebrará esta tarde la misa en el altar de la cátedra de la basílica vaticana.

“Al bendecir la gran estatua de la santa –ha dicho el Pontífice en los saludos–  invito a todos, en el próximo Jubileo de la Misericordia, a releer su extraordinaria experiencia humana y espiritual como signo del poder de la misericordia de Dios”.

 

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Harambee costeará los estudios de hostelería de jóvenes africanas

Harambee costeará los estudios de hostelería de jóvenes africanas

Siete estrellas Michelin y catorce soles Repsol se unen para hacer realidad “Chef to Chef“, un original proyecto solidario que tiene como objetivo cambiar la vida de estas alumnas y la de sus familias

Madrid, 30 de septiembre de 2015 (ZENIT.org) Redacción | 0 hits

Harambee ha presentado este miércoles en Madrid el proyecto “Chef to Chef” en el que un grupo de cocineros españoles de reconocido prestigio apadrinan a jóvenes africanas para que puedan estudiar en escuelas de hostelería de su país y convertirse en profesionales de la cocina.

El proyecto ha sido apoyado por los chefs Jesús Almagro, Luis Bartolomé, Pedro Larumbe, María Marte, Adolfo Muñoz, Ismael Paredes, Paco Roncero, Mario Sandoval y Óscar Velasco.

Todos ellos han apadrinado a otras tantas jóvenes africanas y han creado un plato inspirado en su ahijada y en los ingredientes típicos de su país de origen. En total, siete estrellas Michelin y catorce soles Repsol se unirán en este proyecto solidario a fin de costear los estudios de las futuras alumnas.

Marie Catherine Akasa, Ana Rachelle Boua, Alice Mgua, Salomé Ngugi, Anne Waithera, Mónica Wanjiru, Marie Chantal Koffi, Micheline Kouadio y Leontine Kouakou estudiarán durante tres años, gracias a lo que recaude Harambee y al apadrinamiento de los cocineros españoles, en las escuelas de hostelería Yarani, en Abidjan (Costa de Marfil), y Kimlea, en Limuru (Kenia).

A las jóvenes, que provienen de zonas desfavorecidas, estos estudios les permitirán conseguir un empleo en el sector de la hostelería de su país o montar sus propios restaurantes. De una u otra forma, la iniciativa aspira a cambiar su vida y la de sus familias, informa el Opus Dei en su página web.

El importe se recaudará en una campaña de crowdfunding, en la que se puede colaborar hasta el 13 de noviembre, cuando se celebrará un cóctel en el que los chefs presentarán sus creaciones.

Harambee –que en swahili significa ‘todos juntos’– es un proyecto internacional de solidaridad con África subsahariana que colabora con proyectos educativos, sanitarios o asistenciales, impulsados y realizados por los mismos africanos en sus países. Todos sus voluntarios trabajan de forma altruista, sin percibir remuneración alguna.

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Todo listo para el Encuentro de la Vida Consagrada en España

Todo listo para el Encuentro de la Vida Consagrada en España

El próximo fin de semana en Madrid, se darán cita 1.500 participantes. La reunión, que se enmarca en el Año de la Vida Consagrada, se celebrará bajo el lema “Corazones que desean algo grande”

Madrid, 30 de septiembre de 2015 (ZENIT.org) Redacción | 0 hits

Mil quinientos participantes se darán cita los días 3 y 4 de octubre en Madrid, en el Encuentro de la Vida Consagrada en España, que se celebra bajo el lema “Corazones que desean algo grande”.

Esta única iniciativa conjunta, que se enmarca en el Año de la Vida Consagrada 2015 convocado por el papa Francisco, está organizada por la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, CONFER, Cedis, Nuevas Formas de Vida Consagrada y Ordo Virginum. En España, además, coincide con el Año Jubilar Teresiano.

El arzobispo de Zaragoza y presidente de la Comisión Episcopal de Vida Consagrada, Mons. Vicente Jiménez Zamora, presidirá los actos del sábado y el domingo. También estarán presentes el cardenal Carlos Amigo, O.F.M, arzobispo emérito de Sevilla; Mons. Carlos Osoro, arzobispo de Madrid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE); Mons. Braulio Rodríguez, arzobispo de Toledo; Mons. Francisco Cerro, obispo de Coria-Cáceres; Mons. Joaquín López de Andújar, obispo de Getafe; Mons. José María Yangüas, obispo de Cuenca; Mons. Demetrio Fernández, obispo de Córdoba; Mons. Gregorio Martínez, obispo de Zamora; Mons. Fidel Herráez, obispo auxiliar de Madrid y José María Gil Tamayo, secretario general de la CEE. Destaca también la participación de 38 vicarios de la Vida Consagrada en España y 7 asistentes de la vida monástica.

Este encuentro, celebrativo, formativo y festivo, consta de cuatro momentos, según ha indicado la Oficina de Información de la CEE en un comunicado. Los dos actos del sábado se celebrarán en la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe de Madrid.

Por la mañana, tendrá lugar un Congreso que comenzará a las 10 de la mañana. El saludo a los asistentes correrá a cargo del arzobispo de Madrid, Mons. Carlos Osoro. Se desarrollarán tres ponencias en las que profundizarán en la espiritualidad, en la vida consagrada como camino de belleza, la misión y el servicio de los consagrados.

El profesor en el Pontificio Instituto “Teresianum” y consultor de la Congregación para las Causas de los Santos, P. François Marie Léthel, OCD, hablará sobre “La espiritualidad esponsal de la vida consagrada”. “La misión y el servicio de los consagrados, testimonio de la misericordia divina” será la conferencia expuesta por la Hª. Inmaculada Fukasawa, ACI, superiora general de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús. Por último, el P. Marko Ivan Rupnik, SJ, director del Centro de Estudios e Investigaciones Ezio Aletti, expondrá “La vida consagrada: camino de la belleza”.

Por la tarde, se celebrará un concierto-testimonio. En un clima de oración se alternarán testimonios con canciones. La oración de inicio estará a cargo de la Comunidad del Cordero. Durante varios momentos participará la Escolanía de niños de El Escorial. Será un acto de acción de gracias. La velada finalizará con una oración de la Comunidad Ecuménica de Taizé.

Mons. Vicente Jiménez Zamora presidirá el domingo, a las 10.30 horas, la eucaristía de acción de gracias en la Catedral de Ntra. Sra. La Real de la Almudena. Después de la Misa y hasta el cierre de la Catedral de la Almudena, se realizará una cadena de oración por la Vida Consagrada, en la capilla del Santísimo.

Durante varios días los participantes podrán peregrinar por lugares significativos de la vida consagrada en Madrid, para conocer de primera mano su labor en distintas áreas y orar juntos por las vocaciones consagradas. Se han preparado diversos itinerarios y una lista con los sitios en los que se veneran algunos mártires del siglo XX.

La Vida Consagrada en España tendrá un gesto solidario con la Vida Consagrada de Siria e Irak, como signo de comunión en estos momentos tan difíciles de presencia en aquellos países.

Evangelización y Formación Cristiana Católica

A %d blogueros les gusta esto: