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#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Atotonilco, Santuario de Dios

Santuario y Casa de Ejercicios de Atotonilco. /Fotos: Eugenio Amézquita Velasco



Por el Pbro. Fernando Manríquez Cortés, 
párroco de la Parroquia Jesús Nazareno, en Atotonilco, Guanajuato.

“El padre Luis Felipe Neri de Alfaro, volvía de predicar unas misiones en Dolores Hidalgo, y descansó bajo un mezquite… en sueños, vio a Nuestro Señor Jesucristo coronado de espinas, llevando la Santa Cruz sobre sus hombros, el cual le decía que era su voluntad que aquel lugar se convirtiera en lugar de penitencia y oración y que al efecto se levantara allí un templo”.

Pbro. Raúl Ramírez Montoya, director
de la Santa Casa de Ejercicios de Atotonilco

Y fue así, invadido de la gracia divina, el Padre Alfaro cumplió la voluntad del Señor. El 3 de mayo de 1740, festividad de la Exaltación de la Santa Cruz, cuando se bendijo y colocó la primera piedra de esta singular fortaleza religiosa.

El 20 de julio de 1748 se termina la primera etapa; la nave principal sin el sotocoro, como también la torre y la sacristía, colocándose en su sitio la preciosa imagen de Jesús Nazareno, que desde entonces preside el Santuario que él mismo pidiera.

En esta ocasión presidió la Eucaristía el Señor Cura de la Villa de San Miguel el Grande, Don Manuel de Villegas, quien bendijo también la primera piedra.

Atotonilco es toponímico muy común en nuestro país, viene de atotonilli (agua caliente) y el locativo co( en, o lugar) LUGAR DE AGUA CALIENTE, los más famosos son: el de Jalisco, el del estado de Hidalgo y el que nos ocupa en el estado de Guanajuato.

Es gracias al celo apostólico del insigne fundador y a todas sus cualidades de evangelizador y sobre todo a su amor por Cristo, que contamos con este patrimonio artístico,e spiritual y patrio.

Padre Luis Felipe
Neri de Alfaro

De 1740 a 1776 fueron los años que vivió en Atotonilco el Padre Alfaro, período en el cual quedó concluída casi la totalidad de la obra, excepto la Santa Escuela, que se construyó en 1876 (ubicada al lado izquierdo de la entrada principal).

Todos estos años son riquísimos en labor constructiva y decorativa. Aquí dejó el Venerable Padre el perfume de su santidad, virtudes y talentos, quedando perenne su notable producción literaria que llena los muros con su poesía mística.



El Santuario y la Casa de Ejercicios se deben por completo al venerado siervo de Dios

Nació el padre Luis Felipe Neri de Alfaro el 25 de agosto de 1709 en la capital de la Nueva España, de una familia acomodada y muy devota.

El 4 de septiembre del mismo año, a los 10 días de su nacimiento recibió las aguas del Bautismo en el Sagrario Metropolitano de México (archivo del Sagrario M. Libro de Bautismos No. 35). Fue a San Luis Rey de Francia y a San Felipe Neri a quien fue encomendado.

Madre Santísima de la Luz, píntada por
Miguel Cabrera y que se venera en
la Casa de Ejercicios de Atotonilco

Sus padres: Don Esteban Valero de Alfaro y Doña María Velázquez de Castilla, cuyos excelentes retratos se encuentran en los accesos al camarín de la capilla del Rosario. Pintados por Antonio Martínez de Pocasangre, originario de Querétaro, Qro.

Desde niño fue muy devoto de la pasión de N.S. Jesucristo, a quien dedica el Santuario.
En 1729 presenta examen en la Real y Pontificia Universidad de México, obteniendo el grado de Bachiller en Teología.

A los veinte años de edad ingresa a la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri en la Villa de San Miguel el Grande (hoy San Miguel de Allende).

Su ordenación sacerdotal se realiza el 19 de diciembre de 1733.

Nutre su espiritualidad de los grandes místicos del Siglo de Oro Español, de cuyas obras bebió su alma. (Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, San Ignacio de Loyola y San Juan de Ávila principalmente). Y llega a ser el místico más exquisito de la Nueva España.

En 1869 el primer obispo de León, José María de Jesús Díez de Sollano y Dávalos introduce en Roma la causa de su beatificación.

Muere el padre Alfaro en Atotonilco, Guanajuato, el Viernes Santo, el 22 de marzo de 1776 con fama de santidad por sus virtudes heroicas, don de profecía, conocimiento de los corazones y gracia sobrenaturales que alcanza para sus devotos, como dijo el Padre Juan Benito Díaz de Gamarra en la misa exequial: ¡El sacerdote fiel y según el corazón de Dios!
Sus restos descansan en el muro derecho del presbiterio de este Santuario.



La Sixtina mexicana

Santuario de Atotonilco: Escenas de
la Pasión de Cristo. Techo del templo.

La admirable pintura mural de Atotonilco y su proyecto catequético como Biblia de los Pobres es más ambicioso que el de la Capilla Sixtina de Roma. Aquí hubo espacio para un plan evangelizador total. Poner ante los ojos de los fieles sencillos y letrados todas las escenas de la Historia de la Salvación y la Doctrina de la Iglesia.

Sus fuentes iconográficas

Son estas principalmente las siguientes:

1. La versión plástica de los pasajes evangélicos leídos en el año litúrgico. Preciosos grabados europeos de artistas famosos: el romano bernardo Paseri, el flamenco Martín de Vos, Jerónimo y Juan Wierix, estos últimos de Amberes. Estos grabados están recopilados en una obra excepcional de 1593 del teólogo jesuita Hieronymo Natali también de Amberes y la obra se llama “Evangelica historiae imagines ex ordine evangeliorum quae toto anno in Misae sacrificio recitantur; in ordinem temporis vitae Christi digestae” (Estampas del Evangelio, dispuestas de acuerdo a la vida de Cristo, según el orden como se recitan en el sacrificio de la Misa a lo largo de todo el año).

Santa Casa de Ejercicios, sitio de conversión
de almas. Patio interior.

2. La Schola Cordis de Benedictus van Haeften (1588-1684) cuya primera edición estuvo ilustrada con grabados de Boecius de Boswert (existe un ejemplar en la Biblioteca Palafoxiana de Puebla). Fue un libro de gran influencia religiosa en la espiritualidad de la Nueva España, se trata de una guía de perfeccionamiento espiritual ascético y místico complementario a los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola. El centro de todo el tratado es el Corazón de Jesús que invita al corazón humano a convertirse al amor de Cristo.

Estas fuentes inspiran las escenas de la nave principal, el sotocoro y las bóvedas del Calvario. El pintor criollo que ejecutó en color y recreó dichas escenas fue Miguel Antonio Martínez de Pocasangre, gran artista que supo captar el sentir teológico y catequético del Padre Alfaro con una exquisita sensibilidad popular.



La Santa Casa de Ejercicios

Quiso el venerable Padre Alfaro hacer de este Santuario, un centro de espiritualidad (oración y penitencia) que sigue vivo, concurrido y venerado por los fieles más sencillos, venidos de varios sitios de la República. Los Ejercicios Espirituales se iniciaron el 12 de julio de 1765 y esta obra funcionó gratuitamente por muchos años, pues aquí empleó el Padre Alfaro todos sus bienes. Y para atenderla bien se separó del Oratorio de San Miguel. Los antecedentes de la espiritualidad que el Venerable Padre Alfaro infundió a la Santa Casa de Ejercicios para los fieles laicos son:

a) La Espiritualidad de San Ignacio de Loyola, quien fundara la Compañía de Jesús en 1534 y que el Papa Pablo III aprobó en 1540. Los ejercicios Ignacianos comenzaron en la casa de Ara Coeli al servicio de la Sociedad novohispana.

Nuestra Madre Santísima de la Luz, patrona
de la Santa Casa de Ejercicios de Atotonilco.

b) La Espiritualidad de San Felipe Neri, que hereda en México esta tradición espiritual en 1676 por la expulsión de los jesuitas, pues los filipenses comenzaron a dirigir los ejercicios al tiempo que recibieron la custodia de la Iglesia de la Profesa de México y que perdura hasta el día de hoy.



La mística que inspira la decoración iconográfica del Santuario

La devoción a la Pasión de Cristo según los Evangelios en la obra antes citada del jesuita Hieronymo Natali. La devoción al Sagrado Corazón de Jesús (característica de los jesuitas y extensiva a la congregación Filipense en la obra antes citada de Schola Cordis de Van Haeften).

Plano general del Santuario y Santa Casa de
 de Atotonilco. Año de 1883. 

El culto Mariano bajo las advocaciones de Loreto, del refugio, del Rosario, de la Soledad, de la Inmaculada y de la Virgen de Guadalupe. Debemos hacer notar que el florecimiento del culto a la Santísima Virgen María en México es en el siglo XVIII,época de la construcción del Santuario.

En suma: la obra del venerado Padre Luis Felipe Neri de Alfaro, es un proyecto pastoral de evangelización para renovar al pueblo fiel según el espíritu del Concilio de Trento (1545-1563), concilio que en Europa y en América supo unir para expresar la fe que entregó Cristo a la Iglesia: la arquitectura, la escultura, la pintura, la orfebrería y los textiles, artes que al combinarse también en América lograron en México la hermosura del siglo XVII, el Siglo de Oro de la Nueva España.



Etapas constructivas

Entre 1740 a 1748, se erigió el Antiguo Cementerio y actual atrio del Santuario de Atotonilco. En ese mismo período fueron construidos los siete tramos de la nave principal del mismo Santuario así como el llamado Camarín de los Santos Apóstoles.

Monumento a Don Miguel Hidalgo
y Costilla, Padre de la Patria,
a las afueras del Santuario y
Santa Casa de Ejercicios.

En 1785 se construyó la sacristía nueva. En 1766, la capilla de la Virgen del Rosario. Entre 1740 a 1748, la sala del Padre Alfaro. Entre 1759 y 1763, la Capilla de Belén. Entre 1740 a 1748, la Sacristía Vieja que es la actual capilla del Santísimo Sacramento. Entre 1748 a 1759, la capilla del Santo Cenáculo y dela Soledad.

En 1754, se construye la capilla de Loreto así como el Camarín de Loreto. Entre 1759 a 1763 la
Gloria Escondida y la Capilla del Santo Sepulcro. En 1776 se construye la Capilla del Calvario, en 1876 la Santa Escuela de Cristo. En 1780, el portal de la casa de Ejercicios y en 1930 el Depósito de las Reliquias.

El Santuario de la Patria

En la mañana del 16 de septiembre de 1810, el Padre Miguel Hidalgo y Costilla tomó de este santuario el estandarte de la Virgen de Guadalupe el cual presidió la lucha por un México independiente y por eso se le debe llamar a este lugar también “El Santuario de la Patria”.

“Aquí buscó y encontró Miguel Hidalgo y Costilla,la visión mística y libertaria, el pendón primigenio de los mexicanos”.

La Virgen de Guadalupe fue la primera bandera del movimiento insurgente. Ya antes el anhelo de los criollos beligerantes del cabildo de la ciudad de México, había promovido en 1737 la publicación del Patronato Guadalupano contra la epidemia del tifus de 1736 a 1738 y votaron la erección dela Virgen de Guadalupe como escudo de armas de México.

Pbro. Fernando Manríquez Cortés, párroco de
Jesús Nazareno, en Atotonilco.

Ello quedó consignado en la obra que promovió Juan Antonio de Vizarrón y Egarrieta, que se publicó en 1746 precisamente con el título “Escudo de Armas de México. Celestial protección de la nobilísima Ciudad de la Nueva España y de casi todo el Nuevo Mundo, María Santísima imagen del mexicano Guadalupe (José de Santiago Silva).

También en este Santuario de Atotonilco en Guanajuato, Estado Prócer de la Independencia de México, el 10 de Abril de 1802 se casó Don Ignacio de Allende y Unzaga con Doña María de la Luz Agustina de las Fuentes.

El oficiante fue el doctor Don Victorino de las Fuentes. Fueron sus padrinos el teniente coronel Don Juan María Lanzagorta y Doña Manuela de Allende. Esto ocurrió ocho años antes de que el Padre Hidalgo abanderara a los insurgentes en este mismo Santuario, hoy Patrimonio de la Humanidad.







Bibliografía:
Atotonilco
José de Santiago Silva
Guanajuato, Guanajuato
1996

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Atotonilco, Santuario de Dios

Santuario y Casa de Ejercicios de Atotonilco. /Fotos: Eugenio Amézquita Velasco



Por el Pbro. Fernando Manríquez Cortés, 
párroco de la Parroquia Jesús Nazareno, en Atotonilco, Guanajuato.

“El padre Luis Felipe Neri de Alfaro, volvía de predicar unas misiones en Dolores Hidalgo, y descansó bajo un mezquite… en sueños, vio a Nuestro Señor Jesucristo coronado de espinas, llevando la Santa Cruz sobre sus hombros, el cual le decía que era su voluntad que aquel lugar se convirtiera en lugar de penitencia y oración y que al efecto se levantara allí un templo”.

Pbro. Raúl Ramírez Montoya, director
de la Santa Casa de Ejercicios de Atotonilco

Y fue así, invadido de la gracia divina, el Padre Alfaro cumplió la voluntad del Señor. El 3 de mayo de 1740, festividad de la Exaltación de la Santa Cruz, cuando se bendijo y colocó la primera piedra de esta singular fortaleza religiosa.

El 20 de julio de 1748 se termina la primera etapa; la nave principal sin el sotocoro, como también la torre y la sacristía, colocándose en su sitio la preciosa imagen de Jesús Nazareno, que desde entonces preside el Santuario que él mismo pidiera.

En esta ocasión presidió la Eucaristía el Señor Cura de la Villa de San Miguel el Grande, Don Manuel de Villegas, quien bendijo también la primera piedra.

Atotonilco es toponímico muy común en nuestro país, viene de atotonilli (agua caliente) y el locativo co( en, o lugar) LUGAR DE AGUA CALIENTE, los más famosos son: el de Jalisco, el del estado de Hidalgo y el que nos ocupa en el estado de Guanajuato.

Es gracias al celo apostólico del insigne fundador y a todas sus cualidades de evangelizador y sobre todo a su amor por Cristo, que contamos con este patrimonio artístico,e spiritual y patrio.

Padre Luis Felipe
Neri de Alfaro

De 1740 a 1776 fueron los años que vivió en Atotonilco el Padre Alfaro, período en el cual quedó concluída casi la totalidad de la obra, excepto la Santa Escuela, que se construyó en 1876 (ubicada al lado izquierdo de la entrada principal).

Todos estos años son riquísimos en labor constructiva y decorativa. Aquí dejó el Venerable Padre el perfume de su santidad, virtudes y talentos, quedando perenne su notable producción literaria que llena los muros con su poesía mística.



El Santuario y la Casa de Ejercicios se deben por completo al venerado siervo de Dios

Nació el padre Luis Felipe Neri de Alfaro el 25 de agosto de 1709 en la capital de la Nueva España, de una familia acomodada y muy devota.

El 4 de septiembre del mismo año, a los 10 días de su nacimiento recibió las aguas del Bautismo en el Sagrario Metropolitano de México (archivo del Sagrario M. Libro de Bautismos No. 35). Fue a San Luis Rey de Francia y a San Felipe Neri a quien fue encomendado.

Madre Santísima de la Luz, píntada por
Miguel Cabrera y que se venera en
la Casa de Ejercicios de Atotonilco

Sus padres: Don Esteban Valero de Alfaro y Doña María Velázquez de Castilla, cuyos excelentes retratos se encuentran en los accesos al camarín de la capilla del Rosario. Pintados por Antonio Martínez de Pocasangre, originario de Querétaro, Qro.

Desde niño fue muy devoto de la pasión de N.S. Jesucristo, a quien dedica el Santuario.
En 1729 presenta examen en la Real y Pontificia Universidad de México, obteniendo el grado de Bachiller en Teología.

A los veinte años de edad ingresa a la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri en la Villa de San Miguel el Grande (hoy San Miguel de Allende).

Su ordenación sacerdotal se realiza el 19 de diciembre de 1733.

Nutre su espiritualidad de los grandes místicos del Siglo de Oro Español, de cuyas obras bebió su alma. (Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, San Ignacio de Loyola y San Juan de Ávila principalmente). Y llega a ser el místico más exquisito de la Nueva España.

En 1869 el primer obispo de León, José María de Jesús Díez de Sollano y Dávalos introduce en Roma la causa de su beatificación.

Muere el padre Alfaro en Atotonilco, Guanajuato, el Viernes Santo, el 22 de marzo de 1776 con fama de santidad por sus virtudes heroicas, don de profecía, conocimiento de los corazones y gracia sobrenaturales que alcanza para sus devotos, como dijo el Padre Juan Benito Díaz de Gamarra en la misa exequial: ¡El sacerdote fiel y según el corazón de Dios!
Sus restos descansan en el muro derecho del presbiterio de este Santuario.



La Sixtina mexicana

Santuario de Atotonilco: Escenas de
la Pasión de Cristo. Techo del templo.

La admirable pintura mural de Atotonilco y su proyecto catequético como Biblia de los Pobres es más ambicioso que el de la Capilla Sixtina de Roma. Aquí hubo espacio para un plan evangelizador total. Poner ante los ojos de los fieles sencillos y letrados todas las escenas de la Historia de la Salvación y la Doctrina de la Iglesia.

Sus fuentes iconográficas

Son estas principalmente las siguientes:

1. La versión plástica de los pasajes evangélicos leídos en el año litúrgico. Preciosos grabados europeos de artistas famosos: el romano bernardo Paseri, el flamenco Martín de Vos, Jerónimo y Juan Wierix, estos últimos de Amberes. Estos grabados están recopilados en una obra excepcional de 1593 del teólogo jesuita Hieronymo Natali también de Amberes y la obra se llama “Evangelica historiae imagines ex ordine evangeliorum quae toto anno in Misae sacrificio recitantur; in ordinem temporis vitae Christi digestae” (Estampas del Evangelio, dispuestas de acuerdo a la vida de Cristo, según el orden como se recitan en el sacrificio de la Misa a lo largo de todo el año).

Santa Casa de Ejercicios, sitio de conversión
de almas. Patio interior.

2. La Schola Cordis de Benedictus van Haeften (1588-1684) cuya primera edición estuvo ilustrada con grabados de Boecius de Boswert (existe un ejemplar en la Biblioteca Palafoxiana de Puebla). Fue un libro de gran influencia religiosa en la espiritualidad de la Nueva España, se trata de una guía de perfeccionamiento espiritual ascético y místico complementario a los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola. El centro de todo el tratado es el Corazón de Jesús que invita al corazón humano a convertirse al amor de Cristo.

Estas fuentes inspiran las escenas de la nave principal, el sotocoro y las bóvedas del Calvario. El pintor criollo que ejecutó en color y recreó dichas escenas fue Miguel Antonio Martínez de Pocasangre, gran artista que supo captar el sentir teológico y catequético del Padre Alfaro con una exquisita sensibilidad popular.



La Santa Casa de Ejercicios

Quiso el venerable Padre Alfaro hacer de este Santuario, un centro de espiritualidad (oración y penitencia) que sigue vivo, concurrido y venerado por los fieles más sencillos, venidos de varios sitios de la República. Los Ejercicios Espirituales se iniciaron el 12 de julio de 1765 y esta obra funcionó gratuitamente por muchos años, pues aquí empleó el Padre Alfaro todos sus bienes. Y para atenderla bien se separó del Oratorio de San Miguel. Los antecedentes de la espiritualidad que el Venerable Padre Alfaro infundió a la Santa Casa de Ejercicios para los fieles laicos son:

a) La Espiritualidad de San Ignacio de Loyola, quien fundara la Compañía de Jesús en 1534 y que el Papa Pablo III aprobó en 1540. Los ejercicios Ignacianos comenzaron en la casa de Ara Coeli al servicio de la Sociedad novohispana.

Nuestra Madre Santísima de la Luz, patrona
de la Santa Casa de Ejercicios de Atotonilco.

b) La Espiritualidad de San Felipe Neri, que hereda en México esta tradición espiritual en 1676 por la expulsión de los jesuitas, pues los filipenses comenzaron a dirigir los ejercicios al tiempo que recibieron la custodia de la Iglesia de la Profesa de México y que perdura hasta el día de hoy.



La mística que inspira la decoración iconográfica del Santuario

La devoción a la Pasión de Cristo según los Evangelios en la obra antes citada del jesuita Hieronymo Natali. La devoción al Sagrado Corazón de Jesús (característica de los jesuitas y extensiva a la congregación Filipense en la obra antes citada de Schola Cordis de Van Haeften).

Plano general del Santuario y Santa Casa de
 de Atotonilco. Año de 1883. 

El culto Mariano bajo las advocaciones de Loreto, del refugio, del Rosario, de la Soledad, de la Inmaculada y de la Virgen de Guadalupe. Debemos hacer notar que el florecimiento del culto a la Santísima Virgen María en México es en el siglo XVIII,época de la construcción del Santuario.

En suma: la obra del venerado Padre Luis Felipe Neri de Alfaro, es un proyecto pastoral de evangelización para renovar al pueblo fiel según el espíritu del Concilio de Trento (1545-1563), concilio que en Europa y en América supo unir para expresar la fe que entregó Cristo a la Iglesia: la arquitectura, la escultura, la pintura, la orfebrería y los textiles, artes que al combinarse también en América lograron en México la hermosura del siglo XVII, el Siglo de Oro de la Nueva España.



Etapas constructivas

Entre 1740 a 1748, se erigió el Antiguo Cementerio y actual atrio del Santuario de Atotonilco. En ese mismo período fueron construidos los siete tramos de la nave principal del mismo Santuario así como el llamado Camarín de los Santos Apóstoles.

Monumento a Don Miguel Hidalgo
y Costilla, Padre de la Patria,
a las afueras del Santuario y
Santa Casa de Ejercicios.

En 1785 se construyó la sacristía nueva. En 1766, la capilla de la Virgen del Rosario. Entre 1740 a 1748, la sala del Padre Alfaro. Entre 1759 y 1763, la Capilla de Belén. Entre 1740 a 1748, la Sacristía Vieja que es la actual capilla del Santísimo Sacramento. Entre 1748 a 1759, la capilla del Santo Cenáculo y dela Soledad.

En 1754, se construye la capilla de Loreto así como el Camarín de Loreto. Entre 1759 a 1763 la
Gloria Escondida y la Capilla del Santo Sepulcro. En 1776 se construye la Capilla del Calvario, en 1876 la Santa Escuela de Cristo. En 1780, el portal de la casa de Ejercicios y en 1930 el Depósito de las Reliquias.

El Santuario de la Patria

En la mañana del 16 de septiembre de 1810, el Padre Miguel Hidalgo y Costilla tomó de este santuario el estandarte de la Virgen de Guadalupe el cual presidió la lucha por un México independiente y por eso se le debe llamar a este lugar también “El Santuario de la Patria”.

“Aquí buscó y encontró Miguel Hidalgo y Costilla,la visión mística y libertaria, el pendón primigenio de los mexicanos”.

La Virgen de Guadalupe fue la primera bandera del movimiento insurgente. Ya antes el anhelo de los criollos beligerantes del cabildo de la ciudad de México, había promovido en 1737 la publicación del Patronato Guadalupano contra la epidemia del tifus de 1736 a 1738 y votaron la erección dela Virgen de Guadalupe como escudo de armas de México.

Pbro. Fernando Manríquez Cortés, párroco de
Jesús Nazareno, en Atotonilco.

Ello quedó consignado en la obra que promovió Juan Antonio de Vizarrón y Egarrieta, que se publicó en 1746 precisamente con el título “Escudo de Armas de México. Celestial protección de la nobilísima Ciudad de la Nueva España y de casi todo el Nuevo Mundo, María Santísima imagen del mexicano Guadalupe (José de Santiago Silva).

También en este Santuario de Atotonilco en Guanajuato, Estado Prócer de la Independencia de México, el 10 de Abril de 1802 se casó Don Ignacio de Allende y Unzaga con Doña María de la Luz Agustina de las Fuentes.

El oficiante fue el doctor Don Victorino de las Fuentes. Fueron sus padrinos el teniente coronel Don Juan María Lanzagorta y Doña Manuela de Allende. Esto ocurrió ocho años antes de que el Padre Hidalgo abanderara a los insurgentes en este mismo Santuario, hoy Patrimonio de la Humanidad.







Bibliografía:
Atotonilco
José de Santiago Silva
Guanajuato, Guanajuato
1996

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Los siete domingos de San José





Redacción

Es una antigua tradición en la Iglesia preparar la fiesta de San José, el 19 de marzo, con la contemplación de los dolores y gozos del Santo Patriarca durante los siete domingos anteriores a su fiesta.

DOLORES Y GOZOS DE SAN JOSÉ

De la mano de san José iremos contemplando los dolores: aquellos momentos en los que tuvo que pasar las pruebas que el Señor le tenía preparadas, los momentos que se entregó de forma plena al querer de Dios, aun sin comprender del todo lo que tenía guardado para él.

También iremos meditando los gozos de san José: la alegría y la felicidad de compartir su vida junto a su esposa, la Santísima Virgen y el Niño. El gozo de saberse en las manos de un Dios que le había escogido para tan gran tarea.

Los cristianos siempre han visto en san José un ejemplo de entrega y de fe en Dios y podemos considerarlo maestro de oración. Fue él, después de la Virgen, quien más de cerca trató al Niño Dios, quien tuvo con él el trato más amable y sencillo.

Antífona (para todos los días):

¡Oh feliz Varón, bienaventurado José!
A quién le fue concedido no sólo ver y oir al Hijo de Dios,
a quién muchos quisieron ver y no vieron , oir y no oyeron,
sino también abrazarlo, besarlo, vestirlo y custodiarlo.
V: Rogad por nosotros bienaventurado San José.
R: Para que seamos dignos de alcanzar las
promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amen.

PRIMER DOMINGO
Oh castísimo esposo de María, glorioso San
José: qué aflicción y angustia la de vuestro corazón
en la perplejidad en que estabais, sin saber si debíais
abandonar o no a vuestra esposa sin mancilla.
Pero cuál no fue también vuestra alegría, cuando
el ángel reveló el gran misterio de la Encarnación.
Por ese dolor y gozo, os pido consoléis nuestro
corazón ahora y en nuestros últimos dolores, con
la alegría de una vida justa y de una santa muerte,
semejante a la vuestra, asistidos de Jesús y de María.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

SEGUNDO DOMINGO
Oh bienaventurado patriarca glorioso San José,
escogido para ser padre adoptivo del Hijo de Dios
hecho hombre: el dolor que sentisteis, viendo nacer al
Niño Jesús en tan gran pobreza, se cambio de pronto
en alegría celestial al oír el armonioso concierto de los
ángeles, y al contemplar las maravillas de aquella noche
tan resplandeciente.
Por este dolor y por este gozo, alcanzadnos
que después del camino de esta vida vayamos a
escuchar las alabanzas de los ángeles, y a gozar de los
resplandores de la gloria celestial.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

TERCER DOMINGO
Oh ejecutor obedientísimo de las leyes divinas,
glorioso San José: la sangre preciosísima que el
redentor derramó en su circuncisión os traspasó el
corazón, pero el nombre de Jesús, que entonces se le
impuso, os confortó, llenándoos de alegría.
Por este dolor y por este gozo, alcanzadnos el vivir
alejados de todo pecado, a fin de expirar gozosos con
el santísimo nombre de Jesús en el corazón y en los
labios.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

CUARTO DOMINGO
Oh santo fidelísimo, que tuvisteis parte en
los misterios de nuestra redención, glorioso San
José: aunque la profecía de Simeón acerca de los
sufrimientos que debían pasar Jesús y María, os causó
dolor a par de muerte, sin embargo, os llenó también
de alegría, anunciándoos al mismo tiempo la salvación
y resurrección gloriosa, que de ahí se seguiría para un
gran número de almas.
Por ese dolor y por ese gozo, conseguidnos ser
del número de los que por los méritos de Jesús y por la
intercesión de la bienaventurada Virgen María han de
resucitar gloriosamente.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

QUINTO DOMINGO
Oh custodio vigilante, familiar íntimo del Hijo de
Dios hecho hombre, glorioso San José: cuánto sufristeis
teniendo que alimentar y servir al Hijo del Altísimo,
particularmente en vuestra huída a Egipto, pero cuán
grande fue también vuestra alegría teniendo siempre
con vos al mismo Dios, y viendo derribados los ídolos de
Egipto.
Por este dolor y por este gozo, alcanzadnos alejar
para siempre de nosotros al tirano infernal, sobre todo
huyendo de las ocasiones peligrosas, y derribar de
nuestro corazón todo ídolo de afecto terreno, para que,
ocupados en servir a Jesús y María, vivamos tan sólo
para ellos, y muramos gozosos en su amor.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

SEXTO DOMINGO
Oh ángel de la tierra, glorioso San José, que
pudisteis admirar al Rey de los Cielos, sometido a
vuestros más mínimos mandatos; aunque la alegría
al traerle de Egipto se turbó por temor de Arquelao,
sin embargo, tranquilizado luego por el ángel vivisteis
dichoso en Nazaret con Jesús y María.
Por este dolor y por este gozo, alcanzadnos la
gracia de desterrar de nuestro corazón todo temor
nocivo; de poseer la paz de la conciencia, de vivir
seguros con Jesús y María, y de morir también asistidos
de ellos.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

SÉPTIMO DOMINGO
Oh modelo de toda santidad, glorioso San José,
que, habiendo perdido sin culpa vuestra al Niño Jesús,
le buscasteis durante tres días con profundo dolor, hasta
que lleno de gozo le encontrasteis en el Templo, en
medio de los doctores.
Por este dolor y gozo os suplicamos, con palabras
salidas del corazón, intercedáis en nuestro favor, para
que no nos suceda jamás perder a Jesús por algún
pecado grave. Mas si por desgracia le perdiéramos,
haced que le busquemos con tal dolor, que no nos
deje reposar hasta encontrarle favorable, sobretodo en
nuestra muerte, a fin de ir a gozarle en el cielo y cantar
eternamente con Vos sus divinas misericordias.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

FINAL (para todos los días):
Acordaos Oh purísimo Esposo de María, oh dulce protector mío
San José, que jamás se oyó decir que haya dejado
de ser consolado uno solo de cuantos han acudido a
vuestra protección e implorado vuestro auxilio. Con esta
confianza vengo a vuestra presencia y me encomiendo
a Vos fervorosamente, oh padre nutricio del Redentor.
No desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas
piadosamente. Amén.

Oración: Oh Dios, que por providencia inefable
os dignasteis escoger al bienaventurado José para
esposo de vuestra Santísima Madre: os suplicamos nos
concedáis la gracia de que, venerándole en la tierra
como a nuestro protector, merezcamos tenerle por
intercesor en los cielos. Amén.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria, por las intenciones del Papa.

Es conveniente hacerlo confesando y comulgando.
by primeroscristianos.com

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Matrimonios con fecha de caducidad



Hermanas Misioneras Servidoras de la Palabra


En las noticias  seguimos escuchando, cosas cada vez más absurdas, siguiendo con la tendencia de una cultura del descarte, ahora ante la LXIV legislatura de Aguascalientes, una  diputada propuso una iniciativa en la que los ciudadanos podrían casarse de manera temporal. La legisladora dijo que la figura del matrimonio en los últimos años ha ido decreciendo, por tal motivo invitó a reformar las leyes locales para crear una figura legal del matrimonio con posible refrendo.

Dicha iniciativa busca reformar algunos términos legales en la Ley de Unión Civil de Convivencia de Aguascalientes. (https://news.culturacolectiva.com/mexico/diputada-de-morena-propone-matrimonios-con-fecha-de-caducidad/).

Pero, ¿cuál es el significado de la palabra matrimonio?, proviene de las palabras latinas ‘múnus–eris’ (oficio, función, obligación, cargo) y ‘máter–tris’ (madre) deriva precisamente el término ‘matrimonio’, que significa, en consecuencia, oficio o función propios de la madre.

El término ‘matrimonio’ no significa, originariamente, ‘unión entre un hombre y una mujer’, sino ‘función maternal’. Esto conlleva a que es una responsabilidad compartida, que el matrimonio solo existe entre hombre y mujer, que es la base de la sociedad.

Lamentablemente algunas parejas ya no quieren casarse, ni de manera civil, mucho menos por la iglesia, diferentes razones pueden existir, pero si se decide estar con alguien lo mejor que sea de manera formal, porque en una verdadera unión existe el verdadero amor, comprensión, se forjan los verdaderos valores que se deben transmitir a los hijos, el amor se manifiesta en la fidelidad, Dios mismo se ha referido a la alianza con su pueblo con palabras de amor y fidelidad.

Así como Dios ama a los hombres con un amor fiel y sobrenaturalmente fecundo, de modo parecido, la íntima alianza conyugal de vida y amor debe establecerse sobre el consentimiento irrevocable de los esposos.

La Palabra de Dios nos dice en Mateo 19, 5-6 «Y dijo: Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su esposa, y los dos serán como una sola persona. Así que ya no son dos, sino uno solo. De modo que el hombre no debe separar lo que Dios ha unido ». El  matrimonio no es un juego, es un crecimiento mutuo. El catecismo de la iglesia católica indica en el punto 1643, “… más allá de la unión en una sola carne, conduce a no tener más que un corazón y un alma; exige la indisolubilidad y la fidelidad de la donación recíproca definitiva…”

En conclusión el matrimonio es una donación constante, llamada a la fidelidad, construida sobre el amor, es indisoluble. Fuera de esto es solo una relación sin sentido, sin objetivos, sin crecimiento. Quién decide casarse es para toda la vida, para crecer en un amor conyugal.

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya “Este es mi hijo muy amado”



Pbro. Carlos Sandoval Rangel

El contexto social, político y religioso del pueblo de Israel, en el tiempo de Jesús, no era para nada favorable. Se vivía bajo el yugo del imperio romano, que además del control político, quitó a los sumos sacerdotes y puso a otros a su conveniencia, con el fin de tener también un control religioso. De ahí que cualquier movimiento religioso o político que no fuera con los intereses imperiales era imposible que prosperara. Con esto, el pueblo veía imposible ver cumplidas las promesas divinas hechas a Abraham y a los demás antepasados.

Por parte de los judíos, existían algunos grupos significativos, como los zelotes, provenientes del movimiento de Judas el Galileo, quienes consideraban que era necesaria la violencia para lograr un cambio. Estaban los fariseos, quienes tenían un apego escrupuloso a la ley; los saduceos que pertenecían a la clase aristocrática y sacerdotal y se consideraban gente ilustrada. Igualmente, existían los esenios. Cada grupo intentaba influir a su modo.

Todo al final, expresaba un clima de movimientos, esperanzas y visiones, muy contrastantes y nada favorables. El pueblo se sentía abandonado por Dios. Mas es, en ese clima, donde tiene cumplimiento la profecía de Isaías: “Una voz clama: Preparen el camino del Señor en el desierto. Construyan en el páramo una calzada para nuestro Dios… Entonces se revelará la gloria de Dios”. Y en respuesta a ello aparece Juan el Bautista.

Juan el Bautista propone algo absolutamente nuevo: sus ritos no son uno más entre otros ritos judíos, ni buscan un fin en sí mismos. Su rito bautismal exige comprometer la existencia. Su bautismo exigía el arrepentimiento y el compromiso a un nuevo modo de vida. Y lo más importante, Juan vincula aquel rito con Alguien que ya viene y que es más grande que él. Por tanto, su misión es anunciar algo muy importante que está por suceder.

Venían al Jordán de Jerusalén y en general de Judea, confesaban sus pecados y eran bautizados; pero un día sucedió algo nuevo, llegó alguien de Galilea: Jesús. Como dice el evangelio: “Sucedió que entre la gente que se bautizaba, también Jesús fue bautizado”. Para Juan era algo incomprensible e inadmisible. ¿Cómo que el esperado, el grande, estaba en la fila de los pecadores para ser bautizado?

Con este hecho, nos trasladamos del pesebre al Jordán. Cristo se formó en la fila de los pecadores para desde ahí, a los treinta años, que era la edad para poder participar de modo oficial en una actividad pública, cargar con los pecados de todos, iniciando así un proceso que culminaría en la Cruz y en la Resurrección. Jesús, carga con la culpa de la humanidad, entra con ella al Jordán e inicia la vida pública, poniéndose en el lugar de los pecadores (Cfr. J. Ratzinger, Jesús de Nazaret, p. 40).

Y sucedió que mientras oraba, del Cielo se oyó una voz que decía: “Esté es mi hijo muy amado”. Como dice el mismo Ratzinger, se trataba de un adelanto a la resurrección, y sólo a partir de ahí se puede entender el bautismo cristiano.

La fe judía, igual que los ritos de otras religiones, fueron perdiendo fuerza a partir de que se centraban en ritos vacíos que no comprometían la vida, ni hacían entrar en la dinámica de la vida de Dios. Pero desde el bautismo de Juan el Bautista y el inaugurado por Cristo, bautizarse es comprometerse a entrar en una dinámica nueva de vida. Es comprometer la existencia y permitir que Cristo cargue con lo que más nos pesa, nuestros pecados.

El proyecto de Dios, que parte del pesebre y se retoma ahora en el bautismo de Jesús, nos descubre el sentido de nuestro propio bautismo: que cada bautizado sea de verdad una persona nueva, arraigada en Dios y comprometida seriamente con el mundo; como de hecho lo hizo Jesús.

Las tremendas controversias y pobrezas humanas del mundo, como lo estamos viviendo en México, sólo tendrán solución en algo absolutamente nuevo: Jesús; que hace nuevo al ser humano.

¡Hagamos valer la grandeza de nuestro bautismo!

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Jesús cada Domingo: Vivir en Dios





Pbro. Dante Gabriel Jiménez Muñoz-Ledo
El día del bautismo de Jesús, el pueblo estaba en espera del Mesías. Por eso muchos habían salido de sus casas y habían aplazado sus compromisos habituales. En el fondo de esta actitud, descubrimos que deseaban un mundo diferente. Se acercan al bautismo de Juan: un bautismo de penitencia y conversión, con el deseo de ofrecerse a Dios para que obrara en ellos y en el mundo un cambio verdadero: el perdón de los pecados y la posibilidad de comenzar una vida nueva. Nunca imaginaron que presenciarían la manifestación de Jesús como Hijo de Dios. A partir de ese momento, distinguieron un bautismo superior: el bautismo con fuego, es decir, con Espíritu Santo.

 Desde aquel día, todos los cristianos, a lo largo de los siglos, recibimos esta gratuidad de Dios; por el bautismo, nos hace sus hijos y nos dispone para vivir en Él.

 Pero el bautismo de Jesús, igual que sucedió con Él, nos compromete para la misión. Quienes hemos recibido este don, estamos llamados a comunicarlo a los demás. Pero no solo de manera verbal, sino acompañando a nuestras palabras el testimonio de nuestra vida. Esto significa vivir en Dios, que nuestra vida, permaneciendo perfectamente humana, se vuelve trascendente y plena por la fuerza del Espíritu Santo. La gente ha de descubrir en nosotros, lo mismo que los primeros cristianos encontraron en Jesús: que vivimos llenos de Espíritu Santo.

 Si nos decidimos a vivir así, entendemos que es tiempo de iniciar nuestra misión.
Vivir en Dios:

1-Nos hace Libres

El bautismo de fuego, marca el término de nuestra servidumbre. Como escuchamos en la primera lectura, al mensajero de buenas noticias. Él nos anuncia la llegada del pastor que nos hace crecer. Su presencia nos libera de toda esclavitud. Hoy podríamos preguntarnos: ¿Cuáles son mis esclavitudes, en dónde me descubro dependiente de una servidumbre enfermiza?

2 -Nos regenera

Lo que motiva nuestra moralidad no es el solo impulso del Espíritu, sino el favor de Dios hecho visible en Jesús. Él es nuestro maestro de conducta moral. Con la esperanza de su venida, el apóstol Pablo nos llama a vivir una vida sobria, justa y fiel a Dios. Hay que distinguir un antes y un después en la vida de Dios.

 Los que somos conscientes de nuestro bautismo, experimentamos que Jesús nos salvó no por nuestros méritos, sino por su misericordia. Sentimos así, que vivir en Dios nos regenera y, al mismo tiempo, nos compromete a responder a su generosidad.

Y esta regeneración no es solo espiritual, implica también la materia. Quedamos regenerados en el cuerpo y el alma. Así lo diseñó Cristo al asumir nuestra naturaleza humana; por eso vivir en Dios es algo que ha de notarse incluso en nuestra expresión corporal.

3 -Nos hace trascendentes

Después de nuestra enmienda, que es el primer efecto del bautismo, recibimos una vida que no se agota en nuestro tiempo y espacio. Igual que cuando Jesús fue bautizado, también en nuestro bautismo se abrieron los cielos.

Jesús los abrió para nosotros, cuando “estaba en oración” (Lc 3,21). Hemos de entender que habló con su Padre, pero no solo habló por sí, sino por cada uno de nosotros.

Y así, en cada nuevo bautizado, vuelve a suceder el mismo misterio: el Padre celestial dice sobre cada uno de nosotros: “Tú eres mi hijo”.

En cierta manera el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo descienden entre nosotros y nos revelan su amor que salva.

 Quedamos asociados a la muerte y resurrección de Cristo y, por lo mismo, participamos de su misión.

¿Qué tan trascendente te descubres hoy?
Vivamos en Dios.

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya No todo lo que brilla es oro



Hermanas Misioneras Servidoras de la Palabra

Esta frase para decirlo en otras palabras no todo lo que parece bueno en realidad lo es, cosas que pensamos son lo mejor, en muchos casos no lo son así, puede ser que sea algún mal, en el caso cuando juzgamos a las personas por las apariencias, no siempre será como creemos, hay que conocer a las personas por lo que son, por sus ideales.

También hemos escuchado “no todo lo que nos gusta nos hace bien”, por ejemplo el tomar refresco de manera frecuente, nos quita la sed, pero no nos dicen las consecuencias de la cantidad de azúcar.
Podemos pasar nuestras vidas, en pensar en cosas que quisiéramos hacer, sueños, ideas, proyectos, pero no llegamos a realizarlos, o gastar nuestras fuerzas por querer tener mucho dinero, en querer poseer muchas cosas.

Nos dice la Palabra de Dios en el Evangelio de San Mateo 6,19-21«No amontonen riquezas aquí en la tierra, donde la polilla destruye y las cosas se echan a perder, y donde los ladrones entran a robar. Más bien amontonen riquezas en el cielo, donde la polilla no destruye ni las cosas se echan a perder ni los ladrones entran a robar. Pues donde está tu riqueza, allí estará también tu corazón».

 Recordar que en esta vida no es solo tener más y más dinero, sino lo más importante es que hacemos por los demás, en que podemos servir, donde Dios conoce lo más íntimo de nuestro corazón, en nuestra parte interior es una lucha constante de bien y mal.

Lo más importante que debemos tener en cuenta en nuestras vidas es que cada día debemos esforzarnos en ser mejores personas, siendo coherentes con lo que decimos y lo que hacemos, que seamos esa luz que brilla para iluminar aquellas personas que necesitan ser escuchadas, a pesar de las críticas de algunas personas que no están de acuerdo con lo que hacemos o lo que pensamos, no nos detengamos en seguir sirviendo a aquellos hermanos más necesitados, recordemos que todos algún día vamos a llegar hacer adultos mayores y que vamos a necesitar también ayuda de alguien.

Oración: Señor el pasado a tu misericordia, el futuro a tu providencia, el presente a tu amor. Tú sabes Señor, que lo único que tengo es el día de hoy para amarte y por ti, a quienes me has dado.