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#diocesisdecelaya @diocesis_celaya Jesucristo te habla de su cumpleaños: La Navidad



Por Las Servidoras de la Palabra

Jesucristo te habla de su cumpleaños “la navidad” y te hace una atenta invitación
Como sabrás, nos acercamos nuevamente a la fecha de mi cumpleaños, todos los años se hace una gran fiesta en mi honor y creo que este año sucederá lo mismo.

En estos días la gente hace muchas compras, hay anuncios en la radio, en la televisión y por todas partes no se habla de otra cosa, sino de lo poco que falta para que llegue el día.
La verdad, es agradable saber que al menos un día al año algunas personas piensan poco en mí.
Como tú sabes, hace muchos años que comenzaron a festejar mi cumpleaños, al principio parecían comprender y agradecer lo mucho que hice por ellos, pero hoy en día nadie sabe para que lo celebran. La gente se reúne y se divierte mucho pero no sabe de qué se trata.

Recuerdo el año pasado, al llegar el día de mi cumpleaños hicieron una gran fiesta en mi honor, había cosas deliciosas en la mesa todo estaba decorado y había muchos regalos, pero sabes una cosa… ni siquiera me invitaron,  yo era el invitado de honor y no se acordaron de invitarme a la fiesta, era para mí y cuando llegó el gran día,  me dejaron afuera, me cerraron las puertas, yo quería compartir la mesa con ellos.

La verdad no me sorprendió porque en los últimos años todos me cierran la puerta.
Como no me invitaron, se me ocurrió estar sin hacer ruido, entré y me senté en un rincón, estaban todos brindando, había algunos ebrios contando cosas, riéndose, la estaban pasando en grande, para colmo llegó un viejo gordo vestido de rojo, de barba blanca y gritando “jo-jo-jo”, parecía que había bebido demás, se dejó caer pesadamente en un sillón y todos los niños acudieron hacia él, diciéndole santa Claus, como si la fiesta fuera en su honor.

Dieron las doce de la noche y todos comenzaron a abrazarse, yo extendí mis brazos esperando que alguien me abrazara, y sabes nadie me abrazo de pronto todos comenzaron a repartirse los regalos, uno a uno los fueron abriendo hasta terminarse, me acerqué a ver si de casualidad alguno era para mí, pero no había nada, que sentirías si el día de tu cumpleaños se dieran regalos los unos a los otros y a ti no te regalaran nada, comprendí entonces que yo sobraba en esa fiesta, salí sin hacer ruido, cerré la puerta y me retiré.

Cada año que pasa es pero la gente solo se acuerda de los regalos, de las fiestas y de mi nadie se acuerda, quisiera que esta navidad me permitieras entrar en tu vida, que reconocieras que hace casi dos mil años viene a este mundo a dar mi vida por ti en la cruz y de esta forma poder salvarte, hoy solo quiero que tu creas esto con todo mi corazón y me dejes entrar.

Voy a contarte algo he pensado que como muchos no me invitaron a su fiesta que han hecho yo voy hacer mi propia fiesta, una fiesta grandiosa como nadie más hubiera imaginado una fiesta espectacular.

Todavía estoy haciendo los últimos arreglos por lo que quizá no sea en este año, estoy enviando muchas invitaciones y hoy hay una invitación para ti.

Solo quiero que me digas que si quieres asistir y que te reserve un lugar y escribiré tu nombre, lo escribiré con letras de oro, en mi gran lista de invitados, en esta fiesta de invitados solo habrá invitados con previa reservación y tendrán que quedar afuera aquellos que no entren con invitación, prepárate porque cuando todo esté listo daré la gran fiesta.

#diocesisdecelaya @diocesis_celaya El fenómeno de las mujeres No-Mo

Por Las Servidoras de la Palabra

No-Mo es la abreviatura de Not Mothers: No madres. Es una nueva tendencia de ser mujer sin ser madres.

El nuevo concepto que proclama el empoderamiento de la mujer sobre sí misma; presenta una imagen de profesionistas, inteligentes, liberales, reinas sin ataduras e indomables; dueñas de sí mismas y capaces de realización sin necesidad de esposo ni hijos.

Esta nueva tendencia ha pegado fuertemente en Occidente, en donde cada vez  más mujeres se niegan a tener hijos, en altos porcentajes, al punto de lograr cambios trascendentes a nivel  social en las próximas generaciones.

Pero esta moda no viene de la nada, se ha venido fraguando desde el destape de la mujer en la forma de vestir, luego con la píldora  anticonceptiva y se remató con los llamados derechos  sexuales y reproductivos; en donde se proclama que la mujer tiene derecho a ejercer su sexualidad sin preocuparse de quedar embarazada. 

Una de sus activistas es la  filósofa Beatriz Gimeno, quien afirma que la maternidad es un engaño de la misma magnitud que el amor romántico; según ella ser madre ya no es una prioridad, en “razón” del estilo de vida que demanda la vida moderna. Otra de sus activistas es Audrey García, que ha optado por la esterilización voluntaria como manera de reivindicar el derecho a hacerse una operación que a mujeres jóvenes les está vetada. Para estas mujeres ser madre ya no es una obligación social. No tener hijos no es una pérdida, sino que incluso, un orgullo que ayuda a derribar muchos argumentos construidos alrededor de la maternidad, como: en la maternidad la mujer se realiza; la plenitud de una mujer está en ser madre…

Es claro que la mujer no está  hecha sólo para tener hijos,  muchas mujeres permanecen solteras y  sin hijos porque se consagran a la ciencia, a algún servicio social, incluso para consagrarse a Dios o por algún otro motivo. Pero la negación expresa a la procreación es un capricho peligroso. La soberbia con la que se levantan estas ideologías proclama de fondo la frivolidad y egoísmo de quienes quieren tener  placer sin ningún compromiso.

La idea  de hacer de la vida un papalote nada más no quedes embarazada es un peligro en primer  lugar para la mujer misma; entraña la enemistad con el inocente que se gesta  en el vientre materno, la auto esterilización y negación a la vida, incluso atrofiando el propio cuerpo o alterando el orden natural de un organismo sano.

Además hemos de considerar que  el camino del hedonismo, por experiencia, lleva al vacío, la desesperación, la tristeza.  En esta ideología encontramos un propósito específico: aniquilar la vida, apoyados en un lenguaje endulzando con argumentos de libertad.

Esta ideología es claramente contraria al mensaje del Evangelio, que proclama la vida y la caridad para con el débil y pequeño. No se trata de que la Iglesia quiere encerrar a la mujer como madre y ama de casa; sino de Evangelio de Cristo, que nos llama a defender la dignidad de la vida humana, participada al hombre por el aliento divino. Cerrarse a la vida, aniquilar a los inocentes suena tan diabólico  como al exterminio de las razas más débiles.